Diego Rodríguez: “O acabamos con el cocinero borde o él acabará con nosotros”

Lanza Ciudad Real
Un momento de la mesa redonda sobre los

Un momento de la mesa redonda sobre los "cocineros bordes"

La mesa redonda "El irresistible encanto del cocinero borde" Lorenzo Díaz, José Ribagorda, Diego Rodríguez y Alberto Fernández charlaron en FENAVIN 2019 sobre gastronomía

FENAVIN 2019 acogió esta mañana “El irresistible encanto del cocinero borde”, una mesa redonda en la que participaron los periodistas José Ribagorda y Lorenzo Díaz y el propietario de la taberna Asturianos de Madrid, Alberto Fernández, y el del restaurante El Bohío de Illescas, Diego Rodríguez. Con mucha ironía, los cuatro departieron sobre el cambio de rol del cocinero, que ha pasado de no salir de la cocina a ser una estrella mediática.

Lorenzo Díaz fue el encargado de poner ese irónico título a la ponencia, como un pretexto para hablar de gastronomía y rendir cuentas a estos cocineros. La ironía de Díaz siguió al definir a Fernández como “un hombre que vive a costa de una madre explotada”.

Para José Ribagorda el cocinero borde es aquel que se inmiscuye en tu mesa, rompiendo el clima de la reunión, el que te explica continuamente los platos o el que te impone el menú degustación de una forma un tanto dictatorial. El periodista no dudó en atribuir a los medios de comunicación gran parte de culpa de este auge del cocinero estrella, con una presencia muy destacada en programas de televisión.

Diego Rodríguez, copropietario de El Bohío de Illescas, definido por Díaz como un Robert de Niro del páramo, compartió la presión y la dificultad que supone convivir con uno de estos cocineros estrella. “En los programas se prima la figura del cocinero pero los que trabajamos en sala somos responsables de apagar muchos fuegos y eso no aparece”, se lamentó.

Para Alberto Fernández esta burbuja gastronómica está empezando a pasar: “Ya no interesa tanto la cocina, se está pasando de moda, ahora priman más temas de seguridad alimentaria”, expuso. Sin embargo, Rodríguez no está de acuerdo con esta opinión: “Esto es imparable, se está revistiendo al cocinero con una pátina de artista que es difícil de parar, o acabamos con el cocinero borde o él acabará con nosotros”, sentenció.