Duelos y Quebrantos presenta un “libro-joya” de historia gastronómica manchega para que no se olvide una cocina de larga tradición

A. Ruiz Ciudad Real
Han vendido en apenas cuatro meses cerca de 900 ejemplares del libro / Clara Manzano

Han vendido en apenas cuatro meses cerca de 900 ejemplares del libro / Clara Manzano

La Asociación valdepeñera ofreció en la Feria del Libro de Ciudad Real una cata comentada de aceite de oliva virgen extra en la puesta de largo de ‘En un lugar de la cocina’

Cerca de 900 ejemplares en apenas cuatro meses ha vendido ya la Asociación Cultural Gastronómica ‘Duelos y Quebrantos’ de ‘En un lugar de la cocina’, un “libro-joya” que busca difundir y que no se pierda una riquísima y variada cocina manchega de larga tradición.

Nacida esta asociación valdepeñera hace trece años, entre sus socios surgió la inquietud de que las recetas con las que habían crecido y los platos que se elaboraban en sus casas cuando eran pequeños los actuales niños no los conocían, se estaban perdiendo por, en muchos casos, falta de tiempo para prepararlos y estaban “cayendo en el olvido”, comentó María del Mar Marqués Sánchez, autora junto a Vicente Sánchez Calamardo de ‘En un lugar de la cocina’ con “la colaboración de toda la asociación Duelos y Quebrantos”.

Por estos motivos, “nos pusimos manos a la obra hace dos años” para sacar una publicación de historia gastronómica manchega que contiene una selección de más de ochenta recetas organizadas de forma original al no seguir la típica clasificación de primeros, segundos y postres, sino por “cómo se denominaban antiguamente en las casas”. Así, se pueden encontrar los ‘Arreglos’ de aceitunas, anchoas, boquerones y berenjenas; unos primeros platos denominados ‘De cuchara’ con los garbanzos con pellas, lentejas y potajes; y las comidas ‘De sequillo’ con tenedor como asadillo, pisto, gachas y migas; para finalizar con las ‘Cochuras’ o postres típicos manchegos como rosquillos, hojuelas y flores y ‘Dulces’ como el almendrado, merengues, cabello de ángel, natillas y arroz con leche.

El libro incluye recetas de cocina y explica “por qué comemos lo que comemos y por qué se cultiva lo que se cultiva” en La Mancha, así como anécdotas interesantes, curiosas y jugosas relacionadas con la comida, destacó Marqués Sánchez, que indicó, por ejemplo, que en la descripción de los higos secos se explica que puede que al degustar este fruto “nos comamos una avispa” ya que pone sus huevos cuando el higo se está formando y a veces el insecto no puede salir.

Con una cata de aceite de oliva virgen extra de Oleo Pepillo, empresa ubicada en Valdepeñas, comentada por Andrés Güiza Alcaide, socio de Duelos y Quebrantos, se acompañó en la Feria del Libro de Ciudad Real la puesta de largo de ‘En un lugar de la cocina’. La jornada para los miembros de esta Asociación, que cuenta actualmente con 27 socios, incluyó además una visita por la mañana a la exposición ‘Vinum vita est’ en el Museo de Ciudad Real, mientras que a mediodía compartieron un menú degustación en un restaurante ciudarrealeño.