El Ayuntamiento de Ciudad Real ha comprado dos fincas colindantes al Parque Arqueológico de Alarcos, englobando un total de 45 hectáreas, por un valor estimado de 900.000 euros. El alcalde de Ciudad Real Francisco Cañizares ha indicado que “queremos convertir las instalaciones y el terreno adquirido en un lugar de referencia para el estudio del cerro de Alarcos, con el fin de que se realice una actividad permanente de formación y residencia, así como para albergar actividades lúdicas y deportivas relacionadas con nuestras tradiciones”.
Cañizares, que este mediodía ha participado en el acto oficial de firma de la compra de las dos fincas en Alarcos, ha destacado que se trata de un día “importante” para la ciudad, señalando que estos terrenos deben «poner en valor nuestra historia con un yacimiento y un parque arqueológico que tiene que servir de motor cultural y social de la ciudad”.
El primer edil, para quien la compra «era una oportunidad única», ha apuntado que el Ayuntamiento no compra las dos fincas para el Ayuntamiento, sino que lo hace para la ciudad y para los jóvenes de la capital, pues «queremos que se convierta en un lugar de referencia como es el cerro de Alarcos”.
Ha señalado que el terreno adquirido va a servir para que la Universidad de Castilla-La Mancha realice allí acciones y para que “con el apoyo de todas las instituciones implicadas, hagamos del cerro de Alarcos un lugar todavía más importante a nivel de formación”.
También se ha referido a que las instalaciones adquiridas en el futuro van a poder albergar una residencia para los estudiantes que realicen las excavaciones, a la vez que podrá disponer de un albergue para estos estudiantes y para otros que vengan a formarse.
Asimismo, desde el Ayuntamiento pretenden que la romería de Alarcos y las tradiciones de la ciudad “puedan verse mejoradas”, para lo cual “vamos a necesitar la colaboración e implicación de más gente”.
En este sentido ha recordado que las 45 hectáreas de terreno adquirido por el Ayuntamiento, colindantes al yacimiento de Alarcos, que abarca desde la Edad del Bronce hasta el final de la Edad Media, se encuentran en la finca de donde nace el resto de posesiones que tiene el Ayuntamiento en el cerro de Alarcos y que en su día fueron adquiridas por diferentes alcaldes de la capital.
Cañizares, que durante el acto ha estado acompañado por el concejal de Cultura, Pedro Lozano, y por la familia Ayala, propietaria de los terrenos, ha indicado que la cuantía que va a pagar el Ayuntamiento por los terrenos “es bastante inferior a la que hubiesen percibido si hubiesen puesto en el mercado la finca”.
A su vez, ha puesto en valor que la finca comprada por el Ayuntamiento “se encuentra dentro de un paraje espectacular», teniendo además unas importantes características medioambientales que servirán “como centro de futuras actividades del Ayuntamiento dentro de este cerro de Alarcos”.
El terreno «va a las mejores manos que podía ir»
Por su parte, Rafael Ayala, propietario de la finca ha indicado que el terreno “va a las mejores manos que podía ir, en este caso al Ayuntamiento de Ciudad Real”.
A este respecto ha comentado que a lo largo de estos años han recibido varias ofertas para vender las fincas, pero “no les hicimos caso, ya que nunca hemos querido vender a particulares, pues considerábamos que tenía entidad suficiente para que fuesen para Ciudad Real”.
Ha comentado que tanto él como su familia han vivido en la finca meses enteros, dentro de un lugar que contaba con una escuela de equitación.
También ha destacado la importancia que tienen las parcelas desde el punto de vista agropecuario.
«Alarcos es una finca que todos conocemos y hemos disfrutado»
Por su parte, el concejal de Cultura, Pedro Lozano, que ha desgranado la historia del cerro de Alarcos y su yacimiento, ha señalado que Alarcos «es una finca que todos conocemos, hemos disfrutado y que forma parte del patrimonio de nuestra ciudad».
Lozano ha agradecido la predisposición mostrada en todo momento por la familia Ayala para que estos terrenos fuesen adquiridos por el Ayuntamiento de Ciudad Real, dentro de un espacio que «forma parte de todos los ciudadrealeños».
