El buen tiempo espolea la participación en la Coronación de Espinas, una hermandad en progresión

Belén Rodríguez Ciudad Real

Un miembro de la hermandad remata el paso del Cristo colocando el casco a uno de los soldados romanos/ VIDEO: salida de rodillas de la iglesia de la Merced / J.Jurado

Ana Isabel Martín es la hermana mayor de la única cofradía de Semana Santa de Ciudad Real que tiene una cuadrilla exclusiva de mujeres costaleras. Las costaleras y costaleros se dividen el trabajo, ellas con la Virgen del Perdón, ellos con el Coronado de Espinas, todos han dado un emocionante espectáculo esta tarde en la salida de rodillas de la iglesia de la Merced

Las procesiones vespertinas del Domingo de Ramos en Ciudad Real han confirmado el buen momento que viven las hermandades más jóvenes, una de ellas la Hermandad del Santísimo Cristo Ultrajado y Coronado de Espinas, ‘la Coronación’.

Salida del paso del Cristo Coronado de Espinas, una de las procesiones vespertinas del Domingo de Ramos de Ciudad Real / J.Jurado

Salida del paso del Cristo Coronado de Espinas, una de las procesiones vespertinas del Domingo de Ramos de Ciudad Real / J.Jurado

Esta cofradía, la única que cuenta con una cuadrilla exclusivas de mujeres costaleras, ha protagoniza uno de los momentos vibrantes del comienzo de la Semana de Pasión ciudarrealeña: la salida de rodillas de sus dos pasos, el de Jesús Coronado de Espinas, que llevan los chicos, y el de la Virgen del Perdón aupado por 35 chicas jóvenes que prefieren el costal a la mantilla para procesionar en Semana Santa.

Primeros momentos de la procesión de la Coronación, una de las dos hermandades que procesionan en la tarde del Domingo de Ramos / J.Jurado

Primeros momentos de la procesión de la Coronación, una de las dos hermandades que procesionan en la tarde del Domingo de Ramos / J.Jurado

‘Levantás’ y lluvia de pétalos a la Virgen

Entre las seis y las seis y media de esta tarde ambos pasos se han elevado sobre el cielo de Ciudad Real al son de la música cofrade. Impresiona ver el ‘baile’ de la talla de Cristo con la capa y la corona de espinas, mientras varias figuras de soldados romanos se burlan. No desmerece en nada el momento en que las costaleras de la hermandad elevan a su titular, la Virgen del Perdón, una dolorosa bajo palio con saya morada bordada en oro, corona de metal y puñal en el pecherín. Suena la música, cae una lluvia de pétalos lanzada desde uno de los edificios del pasaje de la Merced y el público empieza a aplaudir.

Publico viendo la salida de la hermandad de la Coronación / J.Jurado

Publico viendo la salida de la hermandad de la Coronación / J.Jurado

De esta manera, a 23 grados y con cientos de personas haciendo fotografías y grabando videos (la mayoría de los miembros de la hermandad son jóvenes) ha empezado su estación de penitencia la Coronación, no se recogerán hasta cerca de la medianoche de un recorrido que dura unas cinco horas.

Nazarenos de la Coronación saliendo de la iglesia de la Merced / J.Jurado

Nazarenos de la Coronación saliendo de la iglesia de la Merced / J.Jurado

Raquel, una de las nazarenas, cuenta lo que más le gusta

Lo explica emocionada Raquel, una de las nazarenas, minutos antes de iniciar la marcha: “Para mí el momento más bonito y emocionante es la salida y la entrada”. Esta joven de 31 años, que ahora participa sobre todo “para estar con las chicas”, acude a esta procesión desde que tenía tres años, acompañando a su abuelo “con el otro Cristo”. En estos años la hermandad ha ido cambiando, en 1997 incorporó a la Virgen del Perdón y un año después a la cuadrilla de costaleras que desde entonces sacan a la Virgen a costal, “ahora mismo la hermandad está en un buen momento, hay mucha gente joven”.

Niños de nazareno en la procesión de la Coronación / J.Jurado

Niños de nazareno en la procesión de la Coronación / J.Jurado

Una hermandad de 26 años

Ana María Hidalgo, la hermana mayor, es un ejemplo de la juventud de esta hermandad que el año pasado celebró veinticinco años (se fundaron en 1992). Lleva cuatro años al frente de la cofradía y es una de las siete mujeres hermanas mayores de las veinticuatro hermandades de Semana Santa de Ciudad Real. “Somos una hermandad que se está potenciando, vamos para arriba, y se nota cada año tanto en la gente que participa en la procesión como en la que nos alienta”.

Público siguiendo de cerca la salida del paso del Cristo Coronado de Espinas / J.Jurado

Público siguiendo de cerca la salida del paso del Cristo Coronado de Espinas / J.Jurado

La Hermandad de la Coronación, que coincide en la plaza Mayor con el Prendimiento en la mitad de su recorrido, la otra procesión de la tarde del Domingo de Ramos, ha estrenado este año juego de ciriales para ambos pasos, dorado para el Cristo y plata para la Virgen (Orfebrería Salmerón, de Socuéllamos). También han lucido un nuevo juego de palermos (lo que llevan los diputados para indicar que anden o se paren los nazarenos), en este caso de orfebrería de Paula (Córdoba).

Las ocho jarras de palio del paso de la Virgen del Perdón también son nuevas, como los ropones de los pertigueros.

Carmen Quintanilla, cabeza de lista al Senado por el PP en las elecciones del 28-A que coinciden este año con la Semana Santa, ha participado ocupando un lugar destacado en la procesión en su calidad de hermana mayor honoraria.

Lo que representa este misterio

La procesión representa el misterio del momento de la Coronación de Espinas de Cristo. Las insignias del rey son la corona, la capa y el cetro real. “Todo lo que le es dado a Jesús es en carácter de burla. Le ponen un manto escarlata en lugar de una diadema de oro, colocan sobre su cabeza una corona de espinas y una caña sustituye el centro en su mano derecha. Los soldados romanos se burlan y carcajean de él”, explica la hermandad en la web oficial de la Semana Santa de Ciudad Real.

“La acción de los soldados termina con actos de pura brutalidad frente a un hombre que se encuentra bajo su mandato, débil y que no tiene como defenderse. Le escupen en el rostro mostrando su desprecio y le quitan la caña que ellos mismos le han dado para golpearle salvajemente en la cabeza”.