El paraíso de los inicios del entretenimiento con los vídeojuegos gana territorio en el Espacio Joven

A. Ruiz Ciudad Real
Se pueden echar 'partidas' a juegos característicos de diversas etapas / J. Jurado

Se pueden echar 'partidas' a juegos característicos de diversas etapas / J. Jurado

‘RetroReal. Cacharreo Party’ concede el protagonismo a Commodore y cuenta con zonas de pinball, arcade y consolas

Románticos de los inicios de la informática y con muchas ganas de jugar se dan cita este sábado en el Espacio Joven con la cuarta edición de ‘RetroReal. Cacharreo Party’ que cuenta con una zona a modo de taller en la que se recuperan y reparan equipos y prueban hardwares y softwares, y otra lúdica con pinball, arcade y consolas, así como la celebración de campeonatos de juegos “viejunos o clásicos”.

El encuentro persigue “recuperar el espíritu” de las reuniones de usuarios de finales de los ochenta y primeros de los noventa, en los comienzos de la informática, en las que los asistentes enseñaban sus equipos y probaban softwares y hardwares, indica Paco Trujillo, presidente de la Asociación Cultural RetroReal, organizadora de un evento concebido como una jornada de “convivencia y diversión”, por la que se estima que pasarán más de cuatrocientas personas, medio centenar de ellas de otras ciudades del país.

Se comparten conocimientos sobre los diversos programas / J. Jurado

Se comparten conocimientos sobre los diversos programas / J. Jurado

A esta fiesta del ‘cacharreo’, de arreglar cosas, acuden aficionados a la retroinformática que buscan “preservar la historia de la informática y los vídeojuegos” a través de programas y equipos. Se trata de los “inicios del entretenimiento y de la informática actual”, de manera que asisten padres con sus hijos a los que, sorprendentemente, enseñan a competir porque están más acostumbrados a “los modos de jugar antiguos”.

Los futbolines del Espacio Joven se han incorporado a la cita / J. Jurado

Los futbolines del Espacio Joven se han incorporado a la cita / J. Jurado

En el encuentro, se percibe el cariño de los usuarios por determinados equipos con los que se divierten desde la infancia. “Los traen, encienden y se juntan aquí” y, en lugar de hacerlo por internet, se reúnen con otros aficionados, se conocen y cuentan anécdotas y experiencias, agrega Carlos García del Castillo, colaborador de la asociación organizadora. Los hay ‘enamorados’ de sus ordenadores, como si fuera un equipo de fútbol, con una fidelidad de décadas y defienden sus equipos con sus pros y contras, en una cita para disfrutar y rememorar.

Máquinas que antes era habitual encontrar en bares y recreativos se hallan en el encuentro / J. Jurado

Máquinas que antes era habitual encontrar en bares y recreativos se hallan en el encuentro / J. Jurado

En esta edición de RetroReal, tiene un especial protagonismo los Commodore, equipos de hace treinta años cuyos aficionados siguen actualizando y a los que se les incorporan softwares y juegos nuevos. “Fue mi primer ordenador y con el que empecé con los vídeojuegos y, cuando yo tenía un Conmodore 64, mi sueño era tener una Amiga 500 que era el no va más en ordenadores”, comenta Trujillo, que ahora, varias décadas después, cuenta con cinco Amiga 500. Fue mítico, competía con los PC y en un paralelismo respecto a las actuales opciones de móviles sería como el “Iphone de los noventa”.

Padres y niños juegan a juegos 'clásicos' / J. Jurado

Padres y niños juegan a juegos 'clásicos' / J. Jurado

Máquinas Arcade con el Verminest, juego realizado hace un par de años por dos programadores españoles que sólo se puede jugar en eventos organizados por asociaciones, y campeonatos de Canabalt 64, juego programado en 2013 para Commodore 64, así como de Ghost Ghost, se celebran en este encuentro en el que los aficionados de todas las edades disfrutan jugando e intercambian experiencias y conocimientos.