El “persistente” relato de la discapacitada que acusa a su padrastro de violación podría llevarlo a prisión

Belén Rodríguez Ciudad Real
La declaración de la víctima se ha hecho con “facilitadoras” de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual (Uavdi). En la foto, imagen promocional de la unidad /Uavdi

La declaración de la víctima se ha hecho con “facilitadoras” de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual (Uavdi). En la foto, imagen promocional de la unidad /Uavdi

La fiscalía dice que la presunta víctima, una mujer con síndrome de Down de Puertollano, no miente y eleva a definitiva la petición de 7 años para el acusado, de 76 años en la actualidad. La acusación particular quiere que pase 8 años en la cárcel y ha renunciado a la indemnización

El “persistente” testimonio de una mujer con síndrome de Down y graves dificultades para expresarse, que dice haber mantenido durante años relaciones sexuales con su padrastro en Puertollano, podría llevarlo a la cárcel ocho años después de que se denunciara el caso.

Para la fiscalía y la acusación particular que ejerce la hermana y tutora de la víctima no hay duda: F.L.S.A., de 76 años en la actualidad, es autor de un delito continuado de agresión sexual con penetración, por el que han pedido al final del juicio siete y ocho años de prisión, respectivamente, (la fiscalía dice que ha habido dilaciones indebidas).

Extremadamente vulnerable

La prueba principal del caso ha sido el testimonio de la víctima, una mujer de 46 años pero de 8 mentales, extremadamente vulnerable, cuya declaración ante la sección segunda de la Audiencia Provincial ha sido posible por la intervención de las “facilitadoras”, personal de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual (Uavdi), que desde este año cuenta con colaboración en Ciudad Real a través de Laborvalía.

Evitar una nueva “victimización”

“Es la segunda vez que personal de la Uavdi interviene en un caso de abuso sexual con una presunta víctima discapacitada en la Audiencia Provincial”, ha explicado la fiscal del caso Elisa Gallardo,  que considera el servicio muy útil para abordar este tipo de interrogatorios a víctimas de abusos y violencia sexual con discapacidad “y evitar en la medida de lo posible una nueva victimización”.

“Una víctima con discapacidad es más fácil que conteste a las preguntas del tribunal cuando se las hacen personas que conocen, adaptadas a su capacidad de compresión, en vez extraños”, ha subrayado la representante del ministerio público.

Ha renunciado a la indemnización

En el juicio, que ha quedado hoy visto para sentencia tras dos sesiones a puerta cerrada, la hermana de la víctima y tutora legal ha renunciado a la indemnización a la que tendría derecho la perjudicada. “No es cierto que el móvil de mi representada sea económico”, afirma José Manuel Morales, el abogado que ha ejercido la acusación particular.

No tiene capacidad de mentir

El equipo psicosocial de los juzgados, que ha explorado a esta víctima, ha aportado al tribunal su dictamen. Las expertas consideran que es imposible que esta mujer se haya inventado esta situación porque no tiene capacidad de mentir, si bien dadas sus limitaciones expresivas no han podido aplicarle el test científico que utilizan para evaluar la verosimilitud de su testimonio.

Los abogados José Manuel Morales (izq) y Rubén de Manuel (dcha) ejercen la acusación particular y la defensa respectivamente en este caso / B.R.

Los abogados José Manuel Morales (izq) y Rubén de Manuel (dcha) ejercen la acusación particular y la defensa respectivamente en este caso / B.R.

Denuncia en septiembre de 2010

El caso de estos presuntos abusos sexuales se denunció en septiembre de 2010, tras unas graves circunstancias familiares. La madre de la presunta víctima, que murió hace tres años, antes del juicio, fue amputada de las dos piernas y no pudo hacerse cargo de su hija con síndrome de Down que llevaba treinta y cinco años conviviendo con ella, su compañero sentimental (el acusado) y dos hermanastros más.

Una hija de la enferma y hermana biológica de la discapacitada, que no tenía relación con su madre, se hizo cargo de ella y de forma casual fue descubriendo que su hermana podía haber sido agredida sexualmente por su padrastro.

“Su pare” y “su marío”

A personas cercanas les pareció raro que la niña se refiriese a F.L.S.A. como “su pare” y en ocasiones como “su marío”. Empezaron hablar con ella y descubrieron detalles sexuales de la relación y expresiones que era imposible que la mujer conociera si no era porque las había vivido en primera persona.

“Es tan inocente y vulnerable que ni siquiera es consciente de que este hombre le ha hecho algo malo”, subraya el abogado de la acusación.

El abogado de la defensa Rubén de Manuel lo niega todo y sostiene que el acusado está siendo víctima de una disputada familiar por dinero. El móvil de la hermana y denunciante, según ellos, sería quedarse con la pensión de la víctima, a la que tutela legalmente desde 2012.

La defensa, que ha vuelto a reclamar la absolución, apela a que no existen pruebas objetivas para enviar a prisión a alguien por unos hechos tan graves