El “principito” del siglo XXI se llama Saturnino y es manchego

Noemí Velasco Ciudad Real
Raúl Bermejo presenta su tercer libro: 'El viaje cósmico de Saturnino' / Lanza

Raúl Bermejo presenta su tercer libro: 'El viaje cósmico de Saturnino' / Lanza

Raúl Bermejo y Nacho Uve, dos autores de origen manchego, presentan 'El viaje cósmico de Saturnino', un libro infantil ilustrado que pretende desarrollar el "pensamiento creativo" en familia. La historia sugiere actividades prácticas donde los autores reivindican la importancia del juego, el arte o el movimiento dentro del proceso de aprendizaje de la niñez

Décadas han pasado desde que la obra más famosa del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry pasó a ser un “manual de creatividad” para la adultos y pequeños. El “principito” del siglo XXI se llama Saturnino y es una especie de ratón rojo de orejas grandes, pelo en la barriga y calcetines de rayas. Los autores son de esta provincia: Raúl Bermejo y Nacho Uve, dos manchegos que pretenden revolucionar los métodos de aprendizaje.

Originario de Piedrabuena, Raúl Bermejo, que en la actualidad es profesor de la Universidad Internacional de La Rioja, realiza conferencias por toda España y acumula 12 años de experiencia como maestro de Educación Infantil y Primaria, explica que ‘El viaje cósmico de Saturnino’ es un libro infantil ilustrado que pretende “desarrollar el pensamiento creativo en familia”.

Modelos de aprendizaje bastados en el juego, el arte y el movimiento

Raúl Bermejo habla del sistema educativo y sus carencias / Lanza

Raúl Bermejo habla del sistema educativo y sus carencias / Lanza

Tras publicar dos libros divulgativos, ‘Things for kids’ y ‘Ser maestro’ –que salió a la luz en febrero de 2017, ya está publicado en catorce países y va camino de la novena edición-, Raúl Bermejo pega un salto hacia el formato de cuento para reivindicar tres ejes que considera fundamentales en los sistemas educativos y en los modelos de aprendizaje: “el juego, el arte y el movimiento”.

El autor, que también es neuropsicólogo, explica que “el juego es motor de aprendizaje para los niños” y añade que “está científicamente probado que el arte, el movimiento, la música o el teatro estimula el desarrollo cognitivo de los niños y de la inteligencia”. Por ello, ‘El viaje cósmico de Saturnino’ no solo narra una historia, sino que incluye un gran número de actividades prácticas, “divertidas” y algunas “disparatadas”.

Saturnino es “un personaje un tanto gruñón que representa en muchas ocasiones a los adultos”. Va de planeta en planeta y encuentra diferentes personajes que representan cada eje. Así está Charito La Bailonga, que representa la música y el arte; Morrunillo Blue que destaca el movimiento; y Edula Encantada que defiende el juego, “la importancia de jugar en familia”.

Hace falta tiempo para el “juego espontáneo”

La obra reivindica el “juego libre y espontáneo”, que dentro de la saturación de actividades los niños tengan espacio para “aburrirse” y desarrollar su imaginación, y que tampoco tengan demasiados juguetes, porque muchas veces “coartan el pensamiento creativo”. “A lo mejor es más interesante que tan solo tengan una caja de cartón y que imaginen que es una nave espacial”, explica.

Ante las dificultades que supone la conciliación de la vida familiar y laboral, Raúl Bermejo recomienda el libro porque “es importante compartir tiempo de calidad, ayudar a los niños a desarrollar el pensamiento creativo y que no se pierda la infancia”, ya que, según explica, “los niños tienen que ser niños y no pequeños adultos”.

También habla del sistema educativo y Raúl Bermejo afirma con rotundidad que lo primero que falla en las aulas son las ratios. “Hay demasiados alumnos por aula para uno solo maestro y falta tiempo, para que los niños puedan desarrollar su pensamiento crítico y reflexivo, su personalidad”, señala el autor, que tiene más de 100.000 seguidores en su perfil de Facebook e Instagram (‘Thing for Kids’).

Un ilustrador con más de 130.000 “followers”

Nacho Uve ha ilustrado 'El viaje cósmico de Saturnino' / Lanza

Nacho Uve ha ilustrado 'El viaje cósmico de Saturnino' / Lanza

La ilustración, según reconoce Raúl Bermejo, “representa más del 50 por ciento del cuento”, ya “es lo que permite conectar con los niños”. De hecho, entre las curiosidades del libro Nacho Uve señala que “creó doce o trece personajes” y se los enseñó a los hijos de sus amigos antes de elegir a los protagonistas del libro. Unos causaban risa y otros no gustaron demasiado, pero casi todos eligieron a Saturnino como el “líder”.

Lo que más le gusta del cuento a Nacho Uve, que tiene más de 130.000 seguidores en Facebook y que es fotógrafo profesional, son las “atmósferas, los paisajes y la libertad al cambiar los colores de elementos conocidos”. Las palmeras son rosas y moradas, o amarillas y naranjas, en ‘El viaje cósmico de Saturnino’.

El personaje favorito de Nacho Uve es Charito la Bailonga, quizás porque huye del estereotipo de “la chica cantante de ojos azules mona”, y que puede asociarse con una persona transexual o transgénero, pues el libro también transmite educación en valores. Además incluye “momentos inolvidables para hacer en familiar” y permite a los niños que lo completen entrar al “club secreto de Saturnino”.

Asimismo, el ilustrador reivindica la lectura de padres a hijos que promueve este libro, “un momento muy íntimo y muy bonito”. En principio parece que la ha estimulado, pues son numerosas las personas que le envían fotografías que inmortalizan ese momento a través de las redes sociales.

Más proyectos en desarrollo

Después de presentar el libro en Madrid, Valladolid y Tenerife, además de en Piedrabuena, donde realizó un taller con padres e hijos de forma grupal para fomentar el trabajo cooperativo, Raúl Bermejo y Nacho Uve confiesan que están metidos en “bastantes proyectos”. Sin concretar, ambos aseguran que en septiembre “revolucionarán” el panorama educativo a nivel nacional en septiembre con otro proyecto con una editorial.

Entre medias, Raúl Bermejo seguirá con su actividad en el perfil ‘Things for kids’, donde planea actividades para trabajar con los niños en casa y en el colegio, muchas ligadas al pensamiento creativo, y donde también recomienda literatura infantil. Aparte seguirá con sus conferencias como “maestro de maestros” y Nacho Uve pretende continuar con la fotografía y la ilustración.