El terremoto de Lisboa de 1755, seguido de un tsunami, afectó a varios edificios y a parte de la muralla que rodeaba la capital

José Golderos Vicario
Iglesia de Santiago/ Elena Rosa

Iglesia de Santiago/ Elena Rosa

“La parroquial de Santiago, el medio cuerpo superior de la torre se halla con aberturas y la bóveda, para que no se arruine, necesita mucha reparación, y por haberse hundido un arco de ladrillo de dicha torre sobre el tejado de la Iglesia, se halla maltratado y ha de repararse”, explicaba el teniente corregidor en la misiva enviada al rey, a instancias de éste

El sismo afectó a toda España, en mayor o menor grado, especialmente a Andalucía, pero los daños  registrados en Ciudad Real, fueron cuantiosos

La presente crónica, estaba preparada para su publicación el día 1º de noviembre, pero un error técnico de su autor, al enviar el email a LANZA, demoró la dicha crónica, a los 264 años de aquel desastre. Hemos corregido el texto que refiere la reseña de los efectos en Ciudad Real del cataclismo, relato escrito según versión del siglo XVIII, que nosotros hemos utilizado ligeramente en lenguaje actual para un mejor entendimiento del lector de hoy.[1]

El 1º de noviembre de 1755, sucedió un importante maremoto seguido de tsunami, que afectó gravemente la ciudad de Lisboa. Se sintió en toda la Península Ibérica, pero por ser Lisboa la ciudad donde más se advirtieron las consecuencias, en parte debido a los posteriores incendios, agravaron la catástrofe. El sismo, conocido en el tiempo como “el gran terremoto de Lisboa”, tuvo el epicentro en el Océano Atlántico.  Conociéndose en Madrid a través de relatos procedentes de Lisboa o del sur de la Península donde sufrieron gravemente sus efectos.

En España, el rey Fernando VI, ante la magnitud del fenómeno, que le sorprendió en El Escorial, solicitó al gobernador del Supremo Consejo de Castilla un informe sobre el terremoto. Para realizar la encuesta se elaboró un cuestionario de ocho preguntas dirigido a las personas de “mayor razón” de las capitales y pueblos de cierta importancia, entre esos, aparecía Ciudad Real, para contestar  lo más expeditivo posible y con sus respuestas tener una idea más acertada de la incidencia del terremoto en el todo el reino.

Se recibieron respuestas de 1273 localidades, muchas con carencias importantes de información, exageraciones o imprecisiones. Las respuestas fueron ofrecidas por alcaldes, corregidores, intendentes y curas párrocos. Sabemos que en Lisboa el sismo y tsunami, causó 90.000 víctimas mortales y por citar un dato más, en Ayamonte (Huelva) causó 1.000 muertos.

“Me dedicaré  a informarle de los daños y efectos que ha causado en esta ciudad  de Ciudad Real –decía el informante del temblor de tierra- y lo respectivo a los pueblos que antes tenía del partido esta ciudad, desde la creación  de la Intendencia en la villa de Almagro (la villa almagreña fue capital de la provincia de la Mancha, durante once años). Casi la totalidad de los pueblos ciudarrealeños, también comunicaron los desastres acaecidos.

En parroquias e iglesias

El terremoto… a la hora de las diez de la mañana del 1º de noviembre  de 1755, en este caso, en el municipio de Ciudad Real, estando gran parte del pueblo  en las parroquias  e iglesias, saliendo a las calles  aterrados del movimiento nunca visto de la tierra…durante  diez minutos, vieron moverse las torres y otros fuertes edificios.

Nosotros nos vamos a limitar a narrar los efectos del sismo en Ciudad Real, relación dada por el teniente Corregidor, que señalaba, según lo solicitaba el rey…

Los estragos causados en la parroquia de San Pedro, su fábrica sufrieron muchos daños en machos, arcos, bóvedas, maderas, enyesados, es decir, partes que componen el todo de su fábrica, y para el reparo y seguridad se hacen precisos muchos gastos. Al narrar estas notas, respetamos, en parte, la versión dada entonces de las circunstancias del desastre en Ciudad Real:

 “De San Pedro, que es de tres naves, toda la nave del Norte ha quedado inclinada a lo exterior de la lonja. (Hoy en 2019, aun se observa alguna robusta columna con inclinación):

“En la parroquia de Nuestra Señora del Prado, en su fábrica, de una nave de gran altura y anchura, se ven muchas quiebras en su armadura, y quebrados dos de los estribos de la Puerta de la Umbría, y otros dos a la parte del altar mayor, de la ermita (en el siglo XVIII, aún era considerada ermita) y se hacen precisos muchos gastos.”

“La parroquial de Santiago, el medio cuerpo superior de la torre se halla con aberturas y la bóveda, para que no se arruine, necesita mucha reparación, y por haberse hundido un arco de ladrillo de dicha torre sobre el tejado de la Iglesia, se halla maltratado y ha de repararse: 

En el convento de Santo Domingo existen quiebras en sus capillas, coro y cuerpo de la Iglesia y su torre cuarteada en los dos cuerpos de ella, y su chapitel, y sin repararla, no pueden usar las campanas como antes y sí sólo tocarlas a pulso. En los claustros… y demás oficinas se registran quiebras…

 En el convento de San Francisco, se descubren en su Iglesia, capilla mayor y,  lo mismo en las celdas, por haberse desprendido de la espadaña o campanario, un remate de piedra, que cayó sobre un tejado, causando enormes destrozos:

La Iglesia del convento de San Juan de Dios quedó tan ruinosa y destrozada, que ha sido preciso desalojarla y colocar al Santísimo en la capilla de la enfermería, y poner los enfermos en su cuarto alto y los cuartos y oficinas no dejan de tener muchas quiebras.

En el convento de Carmelitas descalzos, (extramuros de esta ciudad, junto a la Puerta del Carmen), además de grietas, la de más consideración es donde la capilla mayor, que, sentaba la armadura cayó sobre los tejados del convento uno de sus lienzos, causando gran daño: y en el cercano convento de religiosas Carmelitas descalzas, se descubren enormes grietas, y la mayor es en la linterna de su capilla mayor, habiéndolos apuntalados:

El convento de Dominicas se ve quebrantada una de las esquinas de la capilla mayor, que se ha movido parte de sus aleros, y lo interior del convento se ven muchas quiebras en celdas, claustro y en la cerca de la huerta.  En el convento de religiosas Franciscas, en la Iglesia se quebrantó el arco toral de la capilla mayor, y dos estribos, cayendo la mayor parte de los aleros, como sucedió en la ermita-hospital del Santísimo Cristo del Refugio, donde son muchos los destrozos que necesitan de reparación. El dicho hospital fue fundado en el s. XVII, en la calle del Refugio. En muchas casas particulares y murallas de la ciudad, son muchas las hendiduras que se han reconocido. Serán muchos los gastos para repararlas.

En el Archivo Histórico Nacional

Los documentos o relación del suceso se depositaron en el Archivo Histórico Nacional. suplico. Ciudad Real, y noviembre 21 de 1755. Ilustrísimo Señor: Besa la mano de V. I. su más rendido y obligado servidor, Don Luis Joseph Velarde y Viedma Ilustrísimo Señor Obispo de Cartagena.

Ha resuelto S. M. se expida por mí la presente Orden a todas las Justicias de las capitales y pueblos de alguna consideración, tanto de Realengo como de Señorío y Abadengo, para que remitan noticia exacta de si en los lugares de su jurisdicción se sintió dicho terremoto, a qué hora, qué tiempo duró, qué movimientos se observaron en los suelos, paredes, edificios, fuentes y ríos, qué ruinas o perjuicios ha ocasionado en las fábricas y si han resultado algunas muertes o heridas en personas y animales, y cualquier otra cosa notable que se considere…

Una de las primeras respuestas es la del Comendador de los Mercedarios Descalzos de Ciudad Real: El terremoto sobre que se pregunta fue en esta ciudad, en la hora misma que se cita…(según cartas y noticias) y en los pozos de Ciudad Real, subió el agua hasta el brocal, derramándose algunos en mucha cantidad. Y en la tinajas se advirtió el mismo efecto.

Los destrozos de más importancia fueron en los templos y parte de las murallas que rodean la ciudad, y en cercanías de las Puertas de Calatrava y Toledo, y de la de Granada, y la de la Mata, se han venido a tierra muchos torreones y cortinas o lienzos de muralla…”

Dos en Almagro y uno en Calzada

Esto es lo sucedido en Ciudad Real, siendo conocida la carencia de víctimas heridas o mortales. No obstante, sabemos que en Almagro hubo dos fallecidos sepultados, y en Calzada de Calatrava uno. Y en Villahermosa, un muerto víctima del pánico.

En un apartado, quedamos enterados de un curioso efecto causado por la vibración, fue la alteración del vino en algunos lugares de La Mancha. En Daimiel el vino varió de color y de sustancia. No obstante, tuvo que ser muy imaginativa, no otorgándole  credibilidad.

 

NOTA DEL AUTOR. Se ha procurado mantener el texto original al máximo.

 

 [1] Un magnífico trabajo de J.M. Martínez Solares, que fue publicado de los efectos del sismo en nuestra capital, y en Europa con un trabajo de más de 700 pgs. Publicado por la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional www.mfom.es/ign – ISBN: 84-95.172-26-7.