Feminismos arranca la primera hoja del calendario que marcará la cuenta atrás al 8-M

Julia Yébenes Ciudad Real
Un momento de la concentración de Feminismos de este viernes / J Jurado

Un momento de la concentración de Feminismos de este viernes / J Jurado

La asamblea celebrará cada día un acto de divulgación para informar de los motivos de la jornada reivindicativa, convocada en torno a cuatro ejes: los cuidados, el consumo, la educación y el ámbito laboral

Asamblea Feminismos Ciudad Real ha arrancado este viernes la primera hora del calendario que marcará la cuenta atrás hasta llegar al 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, para denunciar las desigualdades y violencias que siguen sufriendo las mujeres.

Será una jornada de huelga de 24 horas, convocada en España por la Intersindical, CGT y CNT, además de otros paros por horas, que en Ciudad Real tendrá sus propias acciones reivindicativas, que culminarán con la manifestación que saldrá del Parque de Gasset a las 18 horas.

Previo a la conmemoración, Feminismos ha empezado a ‘calentar la calle’ y desde hoy celebrará todos los días un acto de divulgación a la 18 horas en la Plaza Mayor para informar de los motivos de la jornada reivindicativa, convocada en torno a cuatro ejes: los cuidados, el consumo, la educación y el ámbito laboral.

Han leído un comunicado en el que han hecho un “llamamiento de unidad y sororidad” para secundar la huelga, impulsada por el  movimiento feminista por tercer año consecutivo, para “dar voz a los millones de mujeres que demandan igualdad en todos los planos de la vida”.

Son “mujeres de todas las edades, etnias, lugares, religiones, orientación sexual, identidad de género, y clases sociales que quieren decir basta ya al patriarcado y a todas sus violencias”, han indicado.

El objetivo es que “nos valoren y nos consideren  como lo que somos, la mitad cualificada, autónoma y soberana de la sociedad”.

Han recordado que tras siglos de lucha, “sigue vigente la misma demanda”, y “si tenemos derecho a subir al cadalso, también lo tenemos para acceder a la tribuna”.

La huelga es una expresión de “clamor que traspasa fronteras y culturas”, es “un grito  internacionalista que planta cara al orden del gran capital patriarcal, racista y depredador con el medio ambiente”, han denunciado.

También han rechazado la “invisibilidad y menosprecio de los cuidados y la sobrecarga las mujeres”, además de “las múltiples violencias, físicas, simbólicas, laborales, estructurales e institucionales”, o “la justicia patriarcal, que juzga la vida de las mujeres, e interpreta los delitos que se cometen contra ellas  desde un prisma androcéntrico y heteropatriarcal”, mientras que “aplica la condescendencia a los violadores, maltratadores y asesinos”.

Por eso y ante las nuevas amenazas contra las leyes, libertades y derechos que protegen a las mujeres por parte de movimientos sociales y políticos, han defendido “no dar ni un paso atrás”.

“No somos  mercancía ni moneda de cambio en los procesos electorales ni en las proclamas de los partidos”, han asegurado porque las reivindicaciones “son un fin en sí mismo: la larga lucha por la justicia social, de la que forma parte la igualdad real”.

Además de asegurar que no permitirán que nadie “nos manipule”, han denunciado “el modelo consumista” que principalmente repercute en la vida de las mujeres.

Una de las grandes desigualdades femeninas viene dada por el trabajo de cuidados, que es “invisible y menospreciado”, por lo que exigen que “se equipare al trabajo productivo y sea reconocido como el valor social que sostiene la vida, las relaciones sociales y el sistema socioeconómico”.

Piden al Gobierno la adopción de medidas para acabar con la brecha y la desigualdad de las pensiones, dotaciones para poner medidas contra las violencias machistas, y que se considere a los hijos de maltratadas como víctimas de la lacra.

La igualdad para las  mujeres migrantes, la erradicación de los estereotipos machistas en las estructuras empresariales, del acoso en el trabajo, las dificultades para promocionar y la alta tasa de contratos con jornadas parciales, además de la equiparación al régimen general de la Seguridad Social de las empleadas del hogar, son otras reivindicaciones.

Exigen también una educación no sexista y acabar con la violencia sexual.

Las miembros de Feminismos han terminado su lectura con una frase de la filósofa Amelia Valcárcel qeu dice “no queremos competir, queremos la mitad de todo,  cambiar el orden completo, para que el ordne completo prevea que es justo que tengamos la mitad de todo”.