Los resultados de las elecciones europeas indican un cambio de tendencia visible hacia un “bipartidismo imperfecto”, en el que dos partidos tienen posibilidades de gobernar, están por encima de los demás, y que, con ciertos apoyos o entendiéndose entre ellos, pueden hacerlo. “No se puede afirmar categóricamente, pero creo que el cambio de tendencia es visible”, asegura Francisco Javier Díaz Revorio, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en declaraciones a este digital tras los resultados de las elecciones de este domingo, 9 de junio.
A su juicio, de estos resultados se puede extraer dos conclusiones. Por un lado, una consolidación de tendencia hacia el Partido Popular como fuerza más votada “en este momento”, tendencia que se va inclinando a “fortalecer la posición” de este partido y, por otro, la aparición de la agrupación conocida como “Se acabó la fiesta” que ha logrado un 4% de los votos en Castilla-La Mancha, al igual que en el resto del país.
Alternativa de partidos moderados
Además el profesor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales del campus de Toledo se refiere a las consecuencias que tuvo, entre los años 2014-2015, el auge de las nuevas fuerzas políticas, -no todas radicales ya que también estuvo Ciudadanos-, y como diez años después, es decir, ahora, se comprueba
que “ni han mejorado ni cambiado tanto” las cosas y que la alternancia de los partidos moderados es la que da estabilidad a los sistemas democráticos siempre dentro de la moderación para evitar estos cambios, aclara. “Tengo la sensación de que ya estamos un poco de vuelta de todo esto y tendemos hacia ese bipartidismo imperfecto al que me refería”, dice.
En su opinión, en Castilla-La Mancha seguimos siempre la tendencia general que hay en España y de una manera más acusada hacia los grandes partidos, con la única excepción de las elecciones autonómicas donde los resultados son diferentes a las generales y las europeas al ser el PSOE el partido que logra los mejores resultados.
Ocurrió en las elecciones autonómicas del 28 de mayo de 2023, cuando los socialistas lograron mayoría absoluta, mientras el PP fue el ganador en las generales del 23 de julio, dos meses después, y ahora en las europeas. “Es una singularidad que probablemente tenga que ver con un enfoque más moderado y cercano del PSOE regional o más del agrado de los castellano-manchegos”, explica, señalando que, quizás, sus propuestas nacionales generan más rechazo en Castilla-La Mancha como puede ser el tema de la amnistía.
Tendencia más acusada en Castilla-La Mancha
El profesor que reconoce que la tendencia actual hacia el Partido Popular es más acusada en Castilla-La Mancha, explica que las nuevas fuerzas no tienen el mismo auge en esta Comunidad como en otros territorios, ya que aquí se tiende al bipartidismo y, además, nunca ha habido más de tres partidos en las Cortes regionales pese a que la tendencia nacional desde 2014 ha sido de 4 o 5 partidos.
En una época fue Podemos, luego Ciudadanos y ahora VOX , “pero no caben más” aclara, en parte por la composición de la Cámara regional y, también, porque el sentido del voto castellano-manchego es más bipartidista que en otros territorios.
El también coordinador del Máster en Derecho Constitucional de la UCLM explica que este votante no tiende a los vuelcos. Curiosamente “es conservador cuando es una fuerza progresista la que se mantiene en el gobierno en esta tierra; es un votante partidario de mantener la situación”, pero cambia cuando piensa en las generales donde ya no encuentra tan moderado al PSOE”, dice.
A su juicio, es síntoma de madurez democrática pensar si estamos eligiendo en autonómicas, en generales o en el ámbito municipal, donde los partidos importan menos y en cambio más lo programas y la empatía de los candidatos con la población. Si las opciones son moderadas, la alternancia no es traumática como ha pasado durante décadas, hasta que ha llegado la polarización. Entiende que, en Castilla-La Mancha, los electores no tienden a cambios muy dramáticos sino a un bipartidismo entre fuerzas políticas moderadas.
La irrupción de Se acabó la Fiesta
Por otro lado, Díaz Revorio no cree que la irrupción de “Se acabó la Fiesta” pudiera tener mucho recorrido en unas próximas elecciones generales aunque haya obtenido una representación significativa de 3 escaños en el Parlamento Europeo ya que el votante “puede pensar que ahí (elecciones generales) no hay que hacer experimentos sino que hay que ir a lo seguro. No obstante, ya veremos”, dice.
Es pronto para saber cuál será el recorrido de esta formación y recuerda al empresario José María Ruiz Mateos que se hizo popular por el episodio con el ex ministro Miguel Boyer y cuya representación en el Parlamento Europeo fue muy sorprendente en aquel momento, pero no tuvo mucho recorrido y “con este partido probablemente suceda lo mismo. No sabemos su ideología salvo que viene a contracorriente de los partidos clásicos. Es un asunto para hacerle seguimiento y ver su evolución, pero no apuesto por un recorrido muy largo” señala.
Sobre el crecimiento en votos de VOX, el profesor avanza que es un partido en auge como la extrema derecha lo está en Europa, que está resistiendo bien, pero “creo que en las generales se volverá a un bipartidismo más acusado; pasó como Podemos que tuvo un auge enorme situándose casi en el nivel del PSOE y se desinfló –no creo que vaya a desaparecer- , y, seguramente pase con Vox, pero en este momento se mantiene bien y, concretamente, en Castilla-La Mancha cuenta un gran respaldo y con resultados muy buenos”.
Ganan los europeístas
En cuanto a la configuración del nuevo Parlamento Europeo en el que las fuerzas europeístas logran retener la mayoría, el catedrático de la UCLM explica que los resultados finales “no son tan alarmantes” tras la previsión que había de un auge importante de la extrema derecha y, aunque la subida ha sido importante en países como Francia, Alemania, Austria y España si la comparamos con 2019, no ha llegado al nivel de impedir esa mayoría europeísta.
En principio, parece que se puede mantener una estructura similar a la que hay con una presidencia de un partido moderado de derechas con el apoyo de los socialistas. “Hay que decir que esta situación tan cotidiana en Europa, en España parece inimaginable. Si vemos el arco parlamentario con tantos extremos, cuando uno piensa en el Partido Socialista como socialdemocracia y en el Partido Popular como uno de liberales, liberales conservadores moderados, no están tan lejos. No debería extrañarnos que populares y socialdemócratas se entiendan y se apoyen. Debería ser lo normal y positivo en el contexto de polarización que vivimos en España donde la izquierda moderada se radicaliza y la derecha también porque buscan a sus aliados en los extremos en vez de hacerlo en el centro”, concluye.
