Un grupo de apicultores de la provincia actualizan conocimientos en un curso

Julia Yébenes Ciudad Real
Alumnos de un curso durante una clase práctica / Lanza

Alumnos de un curso durante una clase práctica / Lanza

El Chaparrillo organizó tres jornadas de formación por el interés creciente por la cría de abejas

Lanza / Ciudad Real

El Centro de Investigación Agroambiental del Chaparrillo ha constatado esta semana el interés creciente que está suscitando en Castilla-La Mancha la cría de abejas, como salida laboral entre jóvenes ganaderos y para aficionados al sector que se plantean dar el salto  a la profesionalización de esta actividad.

En cocnreto, se celebraron tres jornadas formativas, con el objetivo de atender las demandas planteadas por los propios apicultores, y para formarlos en técnicas de manejo, selección y multiplicación de colmenas, y en comercialización y diseño de productos para su venta.

El programa se abrió con el estudio del correcto manejo de colmenares, mediante el análisis y resolución de múltiples casos prácticos y problemas reales. como la preparación para la invernada, y los distintos métodos de multiplicación de colmenas, los sistemas de extracción de miel o la diagnosis y control de plagas y enfermedades.

En otro bloque, aprendieron técnicas para la producción y venta de miel, polen, jalea real y otros productos minoritarios, y analizaron las oportunidades de negocio que brindan las nuevas tecnologías de la información, la comercialización tradicional y el diseño de productos.

Igualmente, en esta sesión los alumnos participaron en una cata comentada de mieles de toda España en la que aprendieron a distinguir su origen por el tipo de flores o partes de vegetales de las que liban las abejas su néctar, que tuvo mucha aceptación entre los más de 40 asistentes.

La tercera jornada acogió un taller de campo para los doce alumnos más profesionalizados, que visitaron uno de los colmenares de la empresaria Amparo Tena Novalbos, dueña de la marca “La colmena de Cabezarados”, en cuyas instalaciones siguieron el trabajo de evaluación sanitaria e higiénica de las colmenas, y también el control de ácaros parasitarios como la varroa, y de otros insectos como el avispón asiático, y de enfermedades como la bacteriosis como la causada por Nosema apis.

Finalmente, miembros de la asociación profesional de apicultores de Ciudad Real (ASPACR), presidida por Jaime López, y que tiene más de 100 asociados que reúnen unas 18.000 colmenas, afirmaban ya en charla distendida, que el número de colmenas y la producción de miel autóctona seguía decayendo debido a la competencia desleal de los grandes envasadores nacionales que comercializan masivamente mieles de muy baja calidad, de dudoso origen (principalmente chinas) y que incluso son adulteradas con jarabe de glucosa y otros productos para conseguir unos precios bajísimos, engañando al cliente inexperto, la mayoría de nosotros, gracias a su bajo precio, su bonita presentación (que enmascara su procedencia) y a que se encuentran líquidas en cualquier temporada (las mieles autóctonas en cambio pueden cristalizar porque no se les añaden aditivos ni sufren altas temperaturas para no perder sus excelentes propiedades).

Por el contrario, la miel de calidad producida en España, encuentra su clientela entre restaurantes, tiendas de productos groumet y consumidores con paladar educado en su consumo, que buscan nuestras mieles pese a su precio (hasta 10 veces mayor) desde los países árabes (donde el consumo está muy extendido de manera tradicional), Norte de Europa, Estados Unidos y Canadá.

Para el año 2018, el Centro de Investigación Agroambiental del Chaparrillo tiene previsto aumentar su oferta formativa en apicultura incluyendo, aparte de estas jornadas para apicultores profesionales (que ya van por su tercera edición), un curso de dos días para principiantes, dado el interés mostrado por los amantes de esta actividad en nuestra provincia.