Grupos ecologistas de Ciudad Real piden a la Junta más rigor a la hora autorizar proyectos mineros

Belén Rodríguez Ciudad Real
Francisco Sarrión, de Ecologistas en Acción, en el debate sobre minería en la tetería Pachamama / Clara Manzano

Francisco Sarrión, de Ecologistas en Acción, en el debate sobre minería en la tetería Pachamama / Clara Manzano

Ecologistas en Acción y Equo comparten preocupación por las minas de explotación de metales de Abenójar, Alcoba y Fontanarejo, y contraponen el fomento del empleo verde al minero, “que tiene fecha de caducidad”

Ecologistas en Acción y Equo Ciudad Real le piden al Gobierno de Castilla-La Mancha más rigor a la hora de otorgar declaraciones ambientales positivas a proyectos mineros, en especial de minería de metales.

Es lo que está ocurriendo con la mina wolframio de Abenójar, cuya pega ambiental “es que podría contaminar el agua potable de la localidad de por vida”, asegura Francisco Sarrión, de Ecologistas en Acción, o el proyecto de mina de fosfatos de Fontanarejo. Pese a estos peros ambos ya han conseguido la declaración de impacto ambiental positiva, según estos grupos por la precipitación de la Junta de Comunidades.

No hay estudios definitivos en Abenójar

“En el caso de la mina de Abenójar no hay estudios definitivos”, insiste Sarrión, que ha participado esta tarde en una charla debate en la tetería Pachamama con Luis Carlos Vidal, coportavoz de Equo en la provincia.

“Todos las minas tienen fecha de caducidad, el desempleo aumenta y la comarca se contamina”, insiste Sarrión, que aclara que los grupos conservacionistas no están en contra de toda la minería, pero cuestionan las dificultades reales para que ninguna mina contamine o provoque daños irreversibles en el medio ambiente en la práctica.

También critica que se vendan los proyectos como generadores de empleo y desarrollo en comarcas despobladas como las de Abenójar y, sobre todo, Fontanarejo y Alcoba. “En realidad mucho del empleo que prometen no es tal. En las labores de voladura casi siempre traen a empresas de fuera, no generan ni empleo estable ni de calidad”, remata.

El desastre de Azcnalcóllar

“No es que estemos en contra de las minas, sino en cómo se ponen en marcha para que sean lo más rentables posibles”, apostilla Vidal, que pone como ejemplo la mina que provocó el desastre de Aznalcóllar hace veinte años en Andalucía, “no se puede conseguir un mineral muy barato a costa de destrozar una comarca entera”.

Rehabilitar edificios antiguos

Equo propone a la ciudadanía que exija a la administración apostar por empleos verdes como los que tienen que ver con la eficiencia energética o el fomento de energías no contaminantes, como la solar. “Hay muchos edificios antiguos que se podrían rehabilitar, para hacerlos eficientes ambientalmente, y absorber parte del empleo que perdió la construcción”. Otras alternativas son la ganadería y la agricultura ecológicas.

Con el debate de esta tarde los principales colectivos ecologistas continúan con su labor de “estar encima” de todos los estudios que se van presentando, “analizarlos al máximo, asegurar que las leyes se cumplen al máximo y si fuera posible pararlos”, argumenta Sarrión, convencido de que pueden surgir problemas serios.