Incertidumbre en las piscinas comunitarias de cara al verano: «No sabemos cuándo podemos abrirlas ni cómo»

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Una piscina de una comunidad de vecinos de Ciudad Real / Clara Manzano

Una piscina de una comunidad de vecinos de Ciudad Real / Clara Manzano

Los chapuzones habituales en las piscinas comunitarias para frenar el calor del verano están en el aire a consecuencia del COVID-19.

Con la llegada del buen tiempo, lo normal sería que las piscinas de las comunidades de vecinos estuvieran poniéndose a punto para abrirse entre el 15 y el 31 de mayo. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Los baños en las piscinas comunitarias este año están en el aire a consecuencia del COVID-19. Los administradores de fincas reclaman al gobierno central una regulación clara para su apertura, ya que existe mucha ambigüedad al respecto.

José Cerros, administrador de fincas en Ciudad Real y presidente provincial del Colegio de Administradores de Fincas, señala a Lanza que no saben a ciencia cierta cuando podrán abrir o si podrán abrirlas este verano. Cerros indica que el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, dijo el martes en rueda de prensa que las piscinas «podrían abrir a mediados de junio», aunque los administradores de fincas no confían en esa fecha.

«Necesitamos algo de certidumbre», comenta Cerros, que gestiona 12 comunidades con piscina comunitaria en la capital provincial. La apertura de las piscinas requiere de una preparación previa, sobre todo este año, cuando en el caso de abrir, se incrementarán bastante las medidas de seguridad. Por ello, piden al Ministerio de Sanidad concreciones al respecto, tanto para la fecha de cuándo se podrían abrir como si no se van a poder abrir este año.

Ante el previsible y evidente incremento de medidas de seguridad en las piscinas comunitarias en el caso de que éstas abran, Cerros se pregunta qué quién va a tener que implementar dichas medidas o cómo se van a tener que implementar. «Hay comunidades en las que no es necesaria la presencia del socorrista, pero en el caso de que hubiera socorrista, sus funciones no son estas». En este sentido, explica que si se limita el aforo a 20 personas, «el socorrista no puede decir a la persona 21 que se vuelva a subir a su piso».

Durante estos últimos días, los administradores de fincas están recibiendo muchas dudas a consecuencia de esta situación y piden «esperar una o dos semanas para ver si sacan algo en claro».