PREGUNTA-. El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, ¿qué reivindica el sindicato de docentes de la enseñanza pública ANPE en esta jornada?
RESPUESTA-. Reivindicamos que la educación es una herramienta importantísima para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. Por esa razón, felicitamos a las maestras y profesoras, que hacen de una manera espectacular su labor docente, por preparar a los niños y niñas para ejercer su pleno derecho a la igualdad de derechos y oportunidades.
Es importante realzar la labor docente y dar el prestigio a esta profesión, totalmente vocacional, que se ha perdido en los últimos años. Los profesores están totalmente comprometidos en esta lucha y nos gustaría que la sociedad nos reconociera como pilar fundamental, pues año tras año, curso tras curso, estamos enseñando y educando en este sentido.
Además, hay que tener en cuenta que, es cierto que hemos alcanzado grandes logros en el camino de la igualdad, pero es necesario que sigamos avanzando.
P-. Las mujeres están muy integradas en el sistema educativo como docentes, ¿qué datos existen en estos momentos?
R-. En el colectivo de maestros y profesores, las mujeres tenemos una participación muy elevada. Es verdad que no ocurre lo mismo que en otros perfiles profesionales. Hay que destacar que siempre, la maestra, la profesora, ha estado presente en nuestra vida, y solo si dividimos entre enseñanza universitaria y no universitaria podemos encontrar diferencias.
En conjunto, el 68 por ciento del profesorado son mujeres. Ahora bien, en la etapa de Educación Infantil, es sorprendente, y así lo vemos en el día a día, pues el 97 por ciento de los profesionales de esta etapa educativa son mujeres. Según sube el nivel, la participación de los hombres aumenta. En la educación no universitaria, Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, las mujeres también tienen una mayor participación, hasta un 72 por ciento en los últimos años, pero en la enseñanza universitaria descendemos unos puntos.
De forma positiva, hay que tener en cuenta que la mujer se está concienciando, implicando y adquiriendo puestos de mayor responsabilidad. Así está accediendo cada vez más a los puestos de la universidad y se están unificando los datos. De hecho, tenemos que destacar que cada vez ocupan puestos de mayor responsabilidad, incluida la enseñanza. Si antiguamente hablábamos del director, hoy estamos viendo como la mujer accede a estos puestos. Según provincias y comunidades autónomas, entre un 65 y un 70 por ciento de los centros educativos están dirigidos por mujeres en la actualidad.
P-. ¿Es importante crear referentes?
R-. Las maestras sirven de referente, de motivación para el alumnado y también son la imagen que muestra que cuando hay esfuerzo obtienes recompensa.

R-. ¿La educación en igualdad está cada vez más presente en las aulas?
R-. Está presente gracias a nuestros profesionales de la enseñanza, que son conocedores del problema, de cómo queremos avanzar y a dónde queremos dirigirnos, que es a la igualdad. Se está incluyendo dentro del currículo de las materias, se está apoyando con programas y cursos formativos desde la Consejería, pero queda mucho por hacer, porque esto no es algo que tenga un alcance inmediato, sino que es una labor de todos, que va poco a poco. Es evidente que, ni tenemos la misma mentalidad que teníamos, ni el currículo que teníamos hace diez años. Ahora los niños y niñas también saben que la igualdad tiene que primar en el aula y en sus lugares de convivencia.
Además, quiero destacar que hay que apostar por la convivencia escolar, no solo por la igualdad entre hombres y mujeres, sino en potenciar valores como la tolerancia, el respeto, algunos de los que se están perdiendo en la actualidad. Es verdad que la sociedad nos está llevando a una acumulación de situaciones que antes no teníamos, como es el consumismo, la inmediatez, las redes sociales, pero nunca hay que perder la igualdad, la tolerancia y el respeto a los demás como referentes.
La educación es de los padres y nosotros somos profesionales de la enseñanza, lo que hacemos es enseñar las materias de los currículos para que en un futuro los jóvenes tengan un trabajo, un desarrollo personal y profesional. Eso sí, nosotros también nos implicamos para suplir ciertas carencias. Es importante perpetuar estos valores para vivir en una sociedad justa, equitativa y, por supuesto, solidaria.
P-. ¿En qué puntos pondrías el foco para que dentro de 10 años en las aulas haya más igualdad?
R-. En primer lugar, con la nueva Ley de Educación, hay que modificar los currículos y actualizarlos a la sociedad que tenemos ahora. Tenemos que trabajar de la mano, tanto a nivel político, como educativo y con las familias. Creo que son tres aspectos importantes: la Administración, el profesorado y las familias tenemos que remar en la misma dirección para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres. Si no, nunca llegaremos a nuestro objetivo.
Además, es importante apostar con programas para mejorar y afianzar esa visión y esos conocimientos de igualdad. Estamos viendo que la Consejería de Igualdad se ha implicado mucho en el tema, con actividades en los centros educativos, para que los niños asimilen estos conceptos y en el futuro los apliquen.

P-. ¿Los jóvenes de hoy creen más en la igualdad?
R-. Los jóvenes son diferentes porque los tiempos son diferentes. Antes teníamos un ocio, unos hobbies, unas dedicaciones y unas formas de funcionar. Hoy en día, en el siglo XXI, hemos cambiado enormemente, y no podemos comparar la realidad con la que existía cuando nosotros éramos jóvenes. Lo que tenemos que trabajar es lo que hay ahora y tenemos una herramienta muy útil, que es internet, las redes sociales, los medios tecnológicos, pero hay que tener mucho cuidado para hacer un uso responsable.
Las campañas para formarse en el uso de estas tecnologías no solo tienen que ir dirigidas a los alumnos, sino también a los padres, porque nos encontramos con el problema de los grupos de Whatsapp que, si bien muchas veces se utilizan constructivamente para informar, otras veces los utilizamos de una manera totalmente inadecuada. Por eso hay que tener cuidado, porque los jóvenes son reflejo de nosotros mismos, de las familias, y si no se hace un buen uso en su casa, el niño lo interioriza.
De esta forma, hay que organizar planes de apoyo comunes. Las administraciones tienen que crear las políticas educativas, formar a sus profesionales de la enseñanza y trabajar con las familias, porque la educación comienza en ellas.
P-. Eres ejemplo de empoderamiento, como profesora, representante sindical con cargos a nivel provincial, regional y nacional, y también madre, ¿qué significa para ti el 8M?
R-. En este día quiero transmitir a todos los niños y niñas que están en las aulas que la sociedad nos da lo que nosotros le damos. Verdaderamente si tú te esfuerzas, trabajas, respetas y cumples todos los valores para vivir en sociedad tendrás un reconocimiento en el futuro y serás pieza clave para construir esa sociedad. Hay que animar a los alumnos y alumnas a que confíen en los profesionales de la enseñanza.
A los profesores y profesoras les animo a estar motivados para seguir enseñando en este momento tan complicado, en el que la sociedad ha cambiado mucho, cuando las clases ya no se imparten igual, pues hemos perdido el respeto al profesor. Les animo a que continúen, porque creo que es la profesión más bonita del mundo, cuando ves que transmites conocimientos, los alumnos los asimilan y luego te los encuentras y han sido cocineros, dependientes o médicos.
Como madre animo a apoyar a nuestros hijos. Es verdad que tenemos muy poco tiempo para nosotros, yo soy hija, madre, esposa y trabajadora, pero todo es un conjunto, y podemos llegar perfectamente a todo con organización, ilusión, compromiso. Así seremos personas de éxito en el futuro.
Animo a trabajar todos de la mano, familias con sus hijos, familias con el centro, los profesores con los alumnos y la consejería. Ahora vamos a adaptar los planes de estudios para verdaderamente formar a los alumnos en la sociedad que tenemos actual y en la sociedad que queremos construir.
