La dama del alba

El viernes 27 de junio, el grupo Con T de Teatro, de Argamasilla de Calatrava, pone en escena en el Centro Cultural Polivalente de la localidad la obra de Alejandro Casona La Dama del Alba.
¿El reparto? Pues actrices como Conchi Fernández, Asun Pinilla o Rafael Castellanos en los papeles principales se vuelven a subir un año más a las tablas del centro social para escenificar esta obra que nadie se puede perder. La dirección y puesta en escena, como siempre y un año más, corre a cargo de nuestra genial directora Ana Torres Lara.
La Dama del Alba se sitúa en una pequeña población asturiana donde una familia se ve marcada por la muerte de una chica joven llamada Angélica, hermana de Falina, Andrea y Dorina, que desapareció en el río hace cuatro años.
La madre todavía no ha olvidado el suceso, mientras que el resto de la familia (el abuelo, Martín y las niñas) intentan mirar hacia el futuro y pasar página.
Debido al recuerdo, la madre no deja ir a la escuela a sus hijas ya que tiene miedo de que, al cruzar el río, se ahoguen también y las pierda para siempre.
La familia tiene una sirvienta llamada Telva, que había perdido sus siete hijos en un accidente en la mina.
Un día aparece de la nada una chica forastera llamada Peregrina, una mujer hermosa de sonrisa tranquila y ojos tristes que llevará el misterio a la casa. En su primera visita se queda a jugar con las niñas y luego se duerme.
Al abuelo le resulta familiar esta mujer, y acaba descubriendo quién es y a qué viene.
Cuando Peregrina despierta se da cuenta de la hora que es y recuerda que su misión en esa casa es llevarse a alguien con ella.
La Peregrina representa a la muerte.
Acto seguido, aparece Martín con una chica llamada Adela, que se quiso suicidar tirándose al río, pero él la salva a tiempo.
Cuando la Peregrina se va de casa le dice al abuelo que volverá en la séptima luna llena.
Su presencia responde a la intención de llevarse con ella a una chica que todavía no se sabe quién es.
Pasan los días y Adela va ocupando el lugar que Angélica había dejado en la casa. Se acabará enamorando de Martín, que había sido el marido de Angélica. Toda la familia, incluida la madre, empieza a ver la vida con optimismo: Adela llena el vacío que Angélica había dejado, hasta el punto que la consideran una hija más.
La obra está rodeada de un misterio que se resuelve cuando Martín cuenta la verdadera historia de la desaparición de Angélica: su mujer no murió en el río, sino que lo abandonó por otro hombre.
Martín, aunque al principio se mostraba reacio hacia Adela, le acaba contando sus sentimientos, y van juntos esa misma noche a la fiesta de San Juan que había en el pueblo.
La Peregrina está en la casa cuando Angélica vuelve para recuperar su antigua vida. La Peregrina la convence y le dice que si ella muere dejaría vivir en paz a toda la familia. Angélica acepta y, pasada la noche de San Juan, aparece su cuerpo sin vida en el río.
La madre, finalmente, ve su deseo hecho realidad al encontrar el cuerpo de su hija para devolverlo a la tierra.