La defensa del excura acusado de abusos en Ciudad Real lleva al juicio a varios sacerdotes del seminario

Belén Rodríguez Ciudad Real
Testigos propuestos por la defensa, a su llegada a la Audiencia Provincial este jueves / Clara Manzano

Testigos propuestos por la defensa, a su llegada a la Audiencia Provincial este jueves / Clara Manzano

“Su testimonio ha sido positivo”, ha explicado el abogado defensor Francisco Maroto. Las acusaciones restan relevancia a esta testifical porque “no tienen conocimiento directo de los hechos”

La defensa del excura acusado de abusar de nueve menores en el seminario de Ciudad Real ha llevado este jueves al juicio a varios sacerdotes que tuvieron contacto con el acusado, P.J.A. “Su testimonio ha sido positivo, han declarado en relación con lo que ellos vivieron y lo han descrito”, ha explicado el abogado Francisco Maroto que representa al religioso.

Las acusaciones por su parte le restan importancia a estos testigos, “se trata de personas que no tienen conocimiento directo de los hechos”, dice la fiscal del caso, María José García.

Rodrigo García, el abogado que ejerce la acusación particular en representación de tres de los menores, afirma que no ha habido ninguna sorpresa: “Han venido a ratificar lo que dijeron en su día, algunos han sido compañeros del acusado, otros no”.

Faltaban dos padres

En la cuarta sesión del juicio, que se celebra a puerta cerrada en la sección primera de la Audiencia Provincial, también han declarado dos padres que quedaban, los últimos testigos de las acusaciones.

Ninguna de las partes ha entrado en el meollo de los testimonios, que en líneas generales acusan al sacerdote técnicamente “dimitido del estado clerical” hace unos meses, de una veintena de presuntos delitos de abusos sexuales, cometidos entre los años 2013 y 2015.

Se enfrenta a 40 años de cárcel

El exsacerdote, que defiende su inocencia y no ha aceptado de buen grado que la Iglesia le prohíba ejercer (al expulsarle por decreto papel le dijeron que ingresara en  un convento y se ha negado), se enfrenta a una abultada petición de 40 años de cárcel.

El caso saltó a la luz por una denuncia del propio Obispado que tras una investigación interna puso los hechos en conocimiento de los padres y de la Fiscalía Provincial en los primeros meses del año 2016.

P.J.A., de 34 años, es el primer sacerdote apartado de la Iglesia Católica por presunta pederastia antes de que lo juzgue la justicia ordinaria. Según su abogado la iglesia tampoco lo ha juzgado, “no hubo juicio, se dictó un decreto de dimisión”, asegura.

El juicio continuará el 16

El juicio, que se tuvo que recolocar en la agenda de la Audiencia Provincial para atender una reclamación de indefensión planteada en septiembre, se reanudará el próximo 16 de diciembre con más testigos propuestos por el acusado.