La Escuela de Informática se consagra como referente del buen humor en Ciudad Real

Belén Rodríguez Ciudad Real
Los seis finalistas del concurso de monólogos con los cómicos Nacho García (artista invitado) y Agustín Durán antes del inicio del duelo / B.R.

Los seis finalistas del concurso de monólogos con los cómicos Nacho García (artista invitado) y Agustín Durán antes del inicio del duelo / B.R.

Seis jóvenes cómicos de Albacete, Ciudad Real y Almería lo han dado todo en el paraninfo para hacer reír a cientos de estudiantes en el decimosexto concurso de monólogos de Santa Tecla. Agustín Durán, que empezó en este certamen, ha sido el presentador de la gala que ha tenido como artista invitado al cómico Nacho García

¿Quién dijo que los informáticos son sosos? En Ciudad Real está claro que las risas las ponen ellos, o al menos las potencian con el concurso anual de monólogos de humor organizado por la Escuela Superior de Informática que acaba de celebrar su decimosexta edición en el paraninfo Luis Arroyo.

Sobre el escenario seis humoristas noveles cuyos textos y vis cómica han superado la preselección (video incluido) del popular certamen que cierra la semana de actividades de Santa Tecla.

“Es  genial que una facultad apueste por la cultura y el humor”, se arranca a contestar uno de los seis finalistas, Antonio Moya (Ciudad Real), en una improvisada entrevista  a seis voces para Lanzadigital.com mientras ensayan, afinan la voz y sueltan nervios.

Moya, que ganó el año pasado, asegura que el público responde muy bien –media hora antes del inicio había una gran cola de jóvenes esperando para entrar- y el escenario “una maravilla”. Nada que ver con bares y cafés en los que muchos de ellos ya han actuado.

Cola para acceder al paraninfo Luis Arroyo en el que se ha celebrado el concurso de monólogos de la Escuela de Informática / B.R.

Cola para acceder al paraninfo Luis Arroyo en el que se ha celebrado el concurso de monólogos de la Escuela de Informática / B.R.

Mil personas dan mucho respeto

Claro que hacerlo ante tanta gente, unas mil personas, “da mucho respeto”. Quien lo dice es Fátima Requena, exestudiante de informática en Ciudad Real, aunque de Albacete. Para ella, la única mujer del grupo, es la tercera vez que se sube a las tablas del paraninfo Luis Arroyo a defender un texto que según explica “este año es un bombazo: va de Ciudad Real [risas]”.

Es chica en minoría  y toca preguntarle ¿por qué hay menos cómicas que cómicos?, “a mí no me importa, soy informática y siempre he estado en minoría, supongo que por la presión social, parece que no queda tan bien hacer el ridículo”.

En la terna de esta edición ha competido también Pablo Ruiz (su primera vez), Rubén Faura, Juan Pablo Coello y Juanma Molina, tres albaceteños, dos ciudarrealeños y un almeriense que han compartido escenario con el cómico Agustín Durán, el presentador de la gala, y el actor y guionista Nacho García, artista invitado en esta edición.

García, conocido por sus participaciones en programas de humor televisivos como Late Motiv, es lo que podría denominarse un monologuistas consagrado que ya vive de esto (grabó el primero de sus cuatro monólogos para Paramount Comedy en el año 2006 y ha colaborado en varios programas y espectáculos de la cadena).

Nacho García, humorista que viene de la informática

Casualmente viene del mundo de la informática, de hecho estudiaba informática de sistemas en Valladolid y empezó a interesarse por los monólogos de humor en esa época, en la que también participó en concursos universitarios. “Ahora ya no hay tantos pero me parece bien que se hagan. Cuando alguien me pregunta qué hay qué hacer les digo que no tengo ni idea, pero que participen”, comenta.

Toallitas para el sudor, el consejo de Nacho García

Antes del show le ha dado un consejo a los concursantes de este año: que beban cerveza (de broma) y otro más serio, “que lleven toallitas para el sudor, parece una chorrada de consejo pero es muy necesario”.

Durán empezó aquí “a decir tontás”

Agustín Durán, el cómico más famoso de Ciudad Real con el permiso de José Mota, es un ejemplo de que los concursos sirven para mucho. “Yo empecé aquí, cuando estudiaba magisterio, aquí fue donde empecé a decir tontás. Yo nunca me había planteado hacer monólogos hasta que me presenté a este concurso al año siguiente lo gané y desde entonces vengo siempre de invitado”.

Asegura que este año hay más nivel que nunca: “Todos los textos estaban muy bien, en otras ediciones han tenido que retocar mucho, venía una coordinadora de guion del Club de la Comedia y tenía que hacer maravillas, pero esta vez no ha pasado eso, incluso ha habido mucha gente que se ha quedado fuera de la final teniendo  nivel”.