La pasarela o la ampliación de la rotonda, las dos opciones para conectar la capital con Miguelturra

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Victoria Sobrino, Pilar Zamora y Alberto Pérez Parada durante la presentación de los dos proyectos para unir Ciudad Real con Miguelturra / J.Jurado

Victoria Sobrino, Pilar Zamora y Alberto Pérez Parada durante la presentación de los dos proyectos para unir Ciudad Real con Miguelturra / J.Jurado

La creación de una plataforma ciclista y peatonal supondría un coste de 1.750.000 euros y una distancia adicional de alrededor de 400 metros, mientras que la ampliación de la rotonda tendría un coste de 950.000 euros, además de no suponer ningún incremento adicional en distancia recorrida para unir los dos núcleos urbanos.

La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, y su homóloga miguelturreña, Victoria Sobrino, han presentado este martes las dos opciones existentes para la unión de Miguelturra con la capital provincial, que consisten en la creación de una pasarela elevada para el paso de peatones y/o ciclistas o la ampliación de la rotonda que une Miguelturra con Ciudad Real y a su vez conecta ambas ciudades con la Autovía A-43.

En este acto también ha estado presente el arquitecto del proyecto, Alberto Pérez Parada, quien ha explicado a los medios de comunicación en qué consisten ambos proyectos. En primer lugar, Pérez Parada ha comentado que la creación de la plataforma elevada para ciclistas y peatones supondría una distancia adicional de alrededor de 400 metros, puesto que tendría dos rampas de 150 metros cada una, con una pendiente aproximada del 5% para alcanzar la distancia de 9 metros de altura, así como 100 metros que atravesarían la autovía. Los técnicos municipales prevén que la creación de esta plataforma tenga un coste de 1.750.000 euros.

Pérez Parada explicando a los periodistas y a las alcaldesas de ambas localidades los dos proyectos / J.Jurado

Pérez Parada explicando a los periodistas y a las alcaldesas de ambas localidades los dos proyectos / J.Jurado

La distancia adicional de 400 metos, el impacto visual negativo que podría suponer, los problemas para las personas con movilidad reducida al tener que superar una pendiente del 5%, son los inconvenientes principales que los técnicos se plantean a la hora de decantarse por este proyecto. En cambio, la diferenciación entre los peatones y ciclistas hacia los vehículos y el impacto visual positivo que podría crear esta construcción, son las dos ventajas que se plantean.

Por otra parte, la ampliación de la rotonda supondría la creación de un carril adicional de cuatro metros de ancho en el que convivirían en el tránsito tanto ciclistas como peatones, estando los accesos y salidas de la autovía controlados por semáforos y pasos peatonales para permitir el cruce de ambos. Esta ampliación supondría un coste de 950.000 euros. El arquitecto ha indicado que esta opción sería la más viable, puesto que aprovecha la unión tradicional entre ambos núcleos poblacionales, y además ahorra distancia con respecto a la opción de la plataforma.

En cuanto a los inconvenientes planteadas, Pérez Parada señala que uno de los principales inconvenientes que existen a la hora de abordar esta ampliación es que el Ministerio de Fomento impida la creación de pasos peatonales sobre sus vías de acceso de la autovía, aunque ha indicado que existen varias excepciones en muchas ciudades españoles en las que sí lo ha permitido “todo sería estudiarlo con ellos”, manifestaba. Otro de los inconvenientes -explicaba Pérez Parada- es la interrelación entre el tráfico rodado con peatones y ciclistas, ya que compartirían la misma rotonda.

Respecto a las ventajas, el arquitecto ha manifestado que esta opción sería más cómoda para los peatones, las personas con movilidad reducida y ciclistas, ya que además de no tener que superar una distancia adicional de 400 metros (como plantea la opción de la pasarela), tampoco habría que sumarle la fuerte pendiente del 5% de la plataforma, ya que aprovecharía los accesos existentes de la autovía. Además de conectar ambas localidades por su vía tradicional. Otro de los elementos a tener en cuenta entre las ventajas es el menor coste que supone, la mitad que la opción de la pasarela, así como permitir una mayor distancia entre peatón y ciclista, debido a los cuatro metros de anchura.

Pero ninguna de ambas opciones son definitivas, señalaban ambas alcaldesas, puesto que esta misma tarde, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Miguelturra habrá una reunión entre colectivos de deportistas de ambas localidades, además de otras asociaciones de movilidad reducida y vecinos para iniciar un proceso participativo que cuente con el mayor consenso posible de los usuarios que los van a utilizar a diario.

En cuanto a los plazos, ambas alcaldesas han indicado que darán un tiempo prudencial hasta mediados de julio para que las asociaciones y colectivos tomen una decisión sobre qué opción de las dos elegir, momento en el que se pondrán “manos a la obra” para implicar a Fomento y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para que los vecinos núcleos de ambas localidades se beneficien de esta medida, por lo que tanto Sobrino y Zamora esperan “darse un paseo en bicicleta” entre ambas localidades antes de que acabe la legislatura en curso.