La rara supernova que desconcierta a los científicos también se ha observado desde Ciudad Real

Roberto Piriz/ Ramón Sobrino Ciudad Real
Imagen de la explosión cósmica obtenida por el telescopio Atlas / UCLM

Imagen de la explosión cósmica obtenida por el telescopio Atlas / UCLM

El Observatorio Astronómico de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real ha participado en la captura de imágenes y toma de datos fotométricos del evento "AT2018cow" , una supuesta supernova en una galaxia a 200 millones de años luz de la Tierra

El 16 junio del pasado año 2018 a las 10.35 (tiempo universal), el telescopio Atlas-HKO en el observatorio de Haleakala en Hawai detectó una fuente luminosa procedente del espacio en la constelación de Hércules.

Como tantas otras explosiones de estrellas que tienen lugar en galaxias lejanas, se consideró que una estrella masiva había llegado al final de su vida y explosionado como supernova. La explosión coincidía con la localización de la galaxia PGC 57660 situada a 200 millones de años luz. En el momento de su descubrimiento se comprobó que era muy brillante, según los estándares de luminosidad de las estrellas supernovas, y que con el paso de los días dicha luminosidad fue decreciendo lentamente.

La dificultad para catalogar su naturaleza

La “AT2018cow” ha generado más interés que cualquier otra supernova lejana debido a la dificultad para catalogar su naturaleza. Numerosos observatorios de todo el mundo comenzaron sus programas de observación con el fin de identificar qué tipo de objeto produjo tal explosión.

El proceso de clasificación de las supernovas era muy sencillo hasta mediados de los ochenta del pasado siglo, clasificándolas según presentaran o no hidrógeno en sus líneas espectrales, como de tipo II o de tipo I, respectivamente.

Las de tipo I pertenecen a sistemas binarios donde una de sus componentes es una enana blanca y la otra puede ser una estrella de cualquier otro tipo, incluso una gigante roja. La enana blanca roba materia a su compañera y puede alcanzar la suficiente masa como para generar una explosión de supernova. Estas presentan en su espectro rastros de silicio. Las de tipo II pertenecen a estrellas muy masivas que han acabado su combustible nuclear y explosionan por colapso gravitatorio.

Posteriormente y a medida que se perfeccionaban los datos espectrales y fotométricos surgieron nuevas clasificaciones para este tipo de objetos tan espectaculares. Y es ahí donde surgen las dudas sobre la “AT2018cow”.

Imagen de la supernova obtenida por el Observatorio Astronómico de la UCLM / INEI-UCLM

Imagen de la supernova obtenida por el Observatorio Astronómico de la UCLM / INEI-UCLM

Observadores de la UCLM

Al principio no encajaba en ninguna clasificación generando grandes quebraderos de cabeza a los astrofísicos. Esto hizo que astrónomos aficionados de todo el mundo y observatorios como el de la Universidad de Castilla-La Mancha se hicieran eco de la noticia comenzando una campaña casi sin precedentes para estudiar el fenómeno.

Curva de luz obtenida a partir de los datos  enviados al grupo de observadores  supernovas / UCLM

Curva de luz obtenida a partir de los datos enviados al grupo de observadores supernovas / UCLM

A los pocos días se había ya establecido una curva de luz que mostraba un espectro tipo Ic. Es decir, sin líneas de silicio como muestran las de tipo Ia. Esto indicaba que se trataba de una estrella gigante que al explosionar había expulsado las capas exteriores al espacio circundante dejando su núcleo al desnudo y, en consecuencia, una estrella muy masiva de carbono o un púlsar. Posteriormente algunos astrofísicos la catalogaron como de tipo Ib con líneas de Helio I, aunque la duda persiste en la actualidad.

Telescopio del Observatorio Astronómico de la UCLM en Ciudad Real / Clara Manzano

Telescopio del Observatorio Astronómico de la UCLM en Ciudad Real / Clara Manzano

Observadores de supernovas

El Observatorio Astronómico del Instituto de Investigaciones Energéticas de la Universidad de Castilla-La Mancha es miembro activo del grupo de observadores de supernovas y colabora en las campañas de observación y estudio de estrellas variables y supernovas.