La Torre del Gran Prior y El Cubillo, en Alcázar de San Juan

Con afecto, a Ángela Sánchez Lubián,

una buena amistad de Taizé.

 

Numerosos son los restos, -ya lo hemos comprobado en otras ocasiones-, que en nuestra provincia prevalecen al paso del tiempo, correspondientes a la época en que estas tierras fueron dominadas por los Musulmanes. Uno más entre ellos es esta Torre del Palacio del Gran Prior, -que luego pasaría a conocerse como Torre de Don Juan de Austria-, y los restos de murallas, El Cubillo, que certifican la existencia en estos lares de una fortaleza de origen Almohade, construida por el siglo X. “Al-Kasar”, o patio fortificado, que con el transcurrir de los años, -de más siglos-, habría de dar nombre a la actual ciudad de Alcázar, apellidada de San Juan como consecuencia del Campo en el que se ubica. Tras la Reconquista Castellana pasa a manos de los Cristianos, y en el siglo XIII, -reconstruida entre 1235 y 1237-, por cuando era Comendador Mayor de la misma Fray Fernando Pérez Mosego, de quien lamento no haber encontrado datos biográficos demasiado fiables, queda bajo el dominio de la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, o de Malta, -fundada en el siglo XI por Gerardo Tum, “El Aventurero”, hoy Beato-, que pudo haber nacido en Amalfis, según algunos biógrafos, o en Martigues, de acuerdo con otros, madurando esta fundación para asistencia de los enfermos y custodia de los santos lugares, mientras guardaba un albergue para peregrinos en Tierra Santa. Gerardo fallece, según datos encontrados al respecto, en el primer cuarto del siglo XII, año de 1120. Retomando el tema principal de estos párrafos, decir que este Gran Priorato de Castilla tuvo su origen a finales de este mismo siglo, -el XII-, concretamente en el año de 1183, cuando tras la conquista de la villa de Consuegra, -en la provincia de Toledo-, se convierte ésta en su cabecera hasta que a mediados del XVI, -por el año de 1546-, se divide en dos partes. Una la gobiernan los Álvarez de Toledo, -por entonces Duques de Alba-, y la otra los Zúñiga, a la sazón dueños del Ducado de Bejar, aunque apenas veinte años después se vuelve a unificar, con sede en esta por entonces villa, de Alcázar de San Juan.

La Torre, que como digo es prácticamente el único vestigio de la fortaleza, termina de edificarse en el siglo XVII, presentando fábrica de tierra arenisca de color rojizo, con tres alturas y subterráneo, coronada por un cuerpo de almenas. En el subterráneo se averiguan restos de un aljibe; el piso inferior se remata con bóveda de crucería, formada por arcos cruzados en diagonal, con plementos de ladrillo y nervios de piedra; la segunda altura presenta cubierta de madera, y recibe luz natural a través de ventanas ojivales, rubricadas por capiteles ornamentados con motivos vegetales; la tercera y última planta, -completamente restaurada en la actualidad-, ofrece al visitante igualmente bóveda de crucería, -ahora en yeso-, y a ella se abren balcones de piedra. En su exterior, -y en su cara norte-, se puede leer inscripción que se data como del siglo XVII, por cuando era Prior Don Manuel Filiberto de Saboya, -de donde fue Duque de 1553 hasta 1580-, que nació en Chambéry en 1528 y murió, -como ya hemos reflejado-, en el último cuarto de este siglo XVI, y Gobernador de Justicia y Mayor, don Antonio Leandro de Herrera y García, del que casi con absoluta seguridad podemos afirmar que procedía de Pozuelo de Calatrava.

Hasta veintidós villas, cinco aldeas, seis castillos y once encomiendas tuvo este Gran Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén, o de Malta, en Castilla, -algunas de ellas lucen aún sus estandartes o pendones en las fiestas patronales de la también ciudadrealeña Villarrubia de Los Ojos-, del que entre otros fueron Grandes Priores Don Diego Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán, extremeño del último cuarto del XV y primer tercio del XVI, que ocupó entre otros cargos el de General del Ejército Imperial, en su lucha contra los comuneros; Don Juan José de Austria, hijo del Rey Felipe IV, nacido y muerto en Madrid en el siglo XVII (1629-1679), político y militar; Don Gabriel de Borbón, nacido en la italiana ciudad de Portici, en 1752, y fallecido en San Lorenzo del Escorial a finales de 1788, Infante de España, hijo del Rey Carlos III y por lo tanto hermano del Rey Carlos IV de España, y del Rey Fernando IV de Nápoles,… etcétera.

Durante la ya comentada, en otras entregas de esta serie de artículos, Guerra de La Independencia, -por ejemplo cuando visitábamos la Torre de Galiana-, acaecida a comienzos del siglo XIX, sufrió el inmueble brutal asedio por parte de las tropas francesas, quedando aún, aunque obviamente restaurada, esta Torre principal que toma el nombre de Don Juan de Austria por haber estado él por aquí desterrado allá por el siglo XVII, además de la llamada Torre del Cubillo, Capilla, Casa de Gobernación, y Colegiata, -y parroquia-, de Santa María, La Mayor. Tras visitar el Museo Monográfico  e Histórico sobre la Orden de San Juan de Jerusalén, continúo cual Quijote, -en estas fechas por las que se cumple el IV centenario de la aparición de la segunda parte de su historia-, anhelando nuevas aventuras por entre los castillos, fortificaciones y otros recintos fortificados de nuestra provincia.