La trama de la cocaína impregnada en papel se cierra con cárcel para el décimo implicado

Belén Rodríguez Ciudad Real
El acusado que se declaró inocente, sentado con camiseta de rayas, fue el único que fue a juicio / Clara Manzano

El acusado que se declaró inocente, sentado con camiseta de rayas, fue el único que fue a juicio / Clara Manzano

La Audiencia ha dictado una sentencia condenatoria de 3 años y medio de prisión para el único acusado del grupo que se declaró inocente y fue a juicio. Ocurrió en Alcázar hace tres años

H.A.G.O., implicado en una trama que introducía cocaína colombiana impregnada en papel a través de Barajas con destino Alcázar y otras poblaciones, ha sido condenado a tres años y medio de cárcel como presunto autor de un delito de tráfico de drogas por la Audiencia de Ciudad Real.

La sección segunda lo considera un miembro más del grupo  (con otras nueve personas que aceptaron penas de entre 4 años y medio y tres hace unas semanas), aunque “no principal”, de ahí que la condena sea inferior a los cinco años que pedía el fiscal.

Paquetes a la Universidad Carlos III

El tribunal considera que este hombre, afincado en Madrid y de origen colombiano, formó parte entre finales de 2014 y mediados de 2015 de un grupo que utilizaba a un repartidor de paquetes de la Universidad Carlos III de Madrid para traer la droga de Colombia que luego vendían a traficantes de Alcázar.

El tribunal no se ha creído que sólo ocupase una habitación de un piso frecuentado por otros traficantes que aceptaron su condena, como explicó en el juicio.

Empanadas y chorizos a domicilio

La sala sí ha encontrado prueba suficiente de su implicación en la red  en las ocho conversaciones telefónicas que se escucharon en el juicio en las que habla con otros miembros del grupo de surtir de “empanadas y chorizos” a unos compañeros que estaban “en la cancha” (un parque en Madrid); o bien de “camisetas” e incluso de “muchachas”, que según da por probado el tribunal son una forma velada de hablar de tráfico de cocaína.

Esta operación de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de la comandancia de Ciudad Real empezó a finales de 2014. Los agentes siguieron la pista de dos hombres españoles de Alcázar de San Juan que al parecer se dedicaban a vender cocaína y MDMA, el popular ‘éxtasis’, en festivales de música de Castilla-La Mancha como el Viña Rock. Se pincharon los teléfonos y aparecieron “los colombianos”, varios hombres y una mujer que presuntamente se dedicaban a introducir cocaína desde Colombia vía Barajas impregnada en papel.

Varios paquetes en Getafe

La Guardia Civil interceptó varios de esos paquetes remitidos a un repartidor empleado en la Universidad Carlos III de Madrid, en Getafe, y los relacionó con los acusados.

También en Correos de Alcázar se decomisó otro envío sospechoso de pastillas MDMA desde Sevilla por otro de los acusados a dos hermanos de Alcázar.

Todas estas investigaciones, con escuchas telefónicas durante más de seis meses, propiciaron entradas y registros en viviendas de Madrid, Alcázar y Sevilla en las que se encontró cocaína y éxtasis (no para que concurra la agravante de notoria importancia), y cantidad de enseres como balanzas de precisión etc vinculados a las drogas.