El Grupo Literario Guadiana procedió este jueves a la entrega de los premios de su XXV Certamen Nacional de Poesía y II de Microrrelatos a los escritores jerezano Francisco José Márquez y sevillano José Quesada, quienes recibieron un busto de Sancho Panza y un galardón en metálico de 400 euros, patrocinado por la Diputación Provincial de Ciudad Real.
El poeta solanero Luis Romero de Ávila ejerció en la residencia universitaria Santo Tomás de Villanueva de mantenedor del acto, en el que Márquez Sánchez habló de su obra ganadora, ‘Guadiana en tres voces’, un poema articulado en tres partes: nacimiento, paso del río y desembocadura, en un claro paralelismo con la vida, en la cual también, en ocasiones, “el río va subterráneo, pero seguimos oyéndolo y sintiéndolo debajo, sigue estando vivo y pasando por debajo de nuestros pies”.
“En mi tierra, tenemos un río hermanito del Guadiana, el Guadalete, que también a veces desaparece y otras nos vuelve a saludar”, comentó el autor gaditano, que expresó su agradecimiento por la obtención del premio en poesía de un certamen con una relevante repercusión a nivel nacional en su vigésimo quinta edición.
José Mateos, Claudio Rodríguez y Julio Mariscal son algunos de los referentes de Márquez Sánchez, escritor que cuenta con dos poemarios publicados, ‘Pequeños trazos’ y ‘Cantar de grillos’, y que busca “escribir una poesía sencilla en la forma y profunda en la temática, sin adjetivar demasiado y sí quitando mucha broza”, ruido que aleja al lector.
Por su parte, Quesada fue distinguido por ‘1973’, un microrrelato de cien palabras que transcurre en ese año y que gira en torno a unos chavales que juegan al fútbol junto a las vías del tren. Para el escritor sevillano, los concursos literarios son “un acicate, un estímulo extra, porque te permiten que lo que escribes trascienda a los demás, además de ser una forma de relacionarte con otras personas con la misma inquietud”.
Sin ser un género de multitudes como la novela, atrae de los microrrelatos que son textos que sugieren más que dicen. “Tratan con los silencios, los sobreentendidos”, de manera que piden al receptor que “se involucre y sea parte del juego de complicidades entre el que escribe y lee”, estimó Quesada, que, como ejemplos de referentes, citó a “Ana María Shua en microrrelatos, Julio Cortázar en relatos más mayores, García Márquez en novela y Luis Cernuda en el caso de la poesía”.
“Los referentes son amplios, muchas veces va por épocas, incluso en mi juventud mis poetas eran la gente que hacía canciones. A lo largo de tanto tiempo, uno va teniendo distintos referentes, unos se van quedando, otros se alejan y otros vuelven”, comentó Quesada, quien tiene publicadas dos colecciones de relatos, ‘Vino amargo’ y ‘Algunos animales y un árbol’, y el año pasado le editó la Diputación de Granada el poemario ‘El tiempo en el espejo’.
En el acto, Romero de Ávila ensalzó el valor de la palabra, la creación colectiva del lenguaje y cómo “entre todos” tenemos que cuidar del mismo, al tiempo que elogió la “extraordinaria” labor que realiza un grupo con “solera y peso” como el Grupo Literario Guadiana.
