Llega a Ciudad Real el olor a caridades, San Antón se abre paso desde el obrador

Julia Yébenes Ciudad Real

Foto de familia del 'equipo' de hermanos que ha iniciado la elaboración de las tradicionales caridades de San Antón / Clara Manzano

Un grupo de integrantes de la Hermandad de San Antonio Abad ha iniciado este domingo la elaboración de las típicas pastas. El día 16 se celebrará la hoguera y el 17, la misa y la bendición de animales

Llega la festividad de San Antón, y con ella las primeras hornadas de las tradicionales caridades, esas pastas dulces elaboradas durante tres días por un grupo de hermanos que veneran al patrón de los animales.

El escenario desde hace años es el obrador de la familia de Senén Buitrago, en Carrión de Calatrava, y este 2019 ha contado con un nutrido grupo de hermanos ‘antonianos’ a los que les une la devoción, la tradición, y la camaradería.

Uno de los voluntarios con varias partidas de las típicas pastas / Clara Manzano

Uno de los voluntarios con varias partidas de las típicas pastas / Clara Manzano

Así, desde primera hora de este domingo han comenzado las tareas con un equipo perfectamente organizado: un grupo se encarga de realizar la pasta, otros de amasarla, y, después de pasar por la niveladora y por el rulo para su laminación, están quienes la cortan con unos moldes que llevan la T de la antigua Orden hospitalaria de San Antonio. Posteriormente, son untadas con una capa de yema de huevo, cubiertas con azúcar y anisillos, y colocadas en las bandejas que van directas al horno, donde se cocinan durante 20 minutos.

También están los que envasan las unidades por docenas en bolsas, listas para ser vendidas a cuatro euros el paquete.

El presidente de la Hermandad de San Antonio Abad, Ángel Patiño, ha explicado que se realizan dos hornadas diarias con 80 kilos de harina cada una (con un total de 480 kilos), que va acompañada de manteca, vino blanco, matalauva y esencia de limón, unos productos que la hermandad compra en cantidades “exactas” para conservar la primitiva receta que mantienen inalterable desde hace décadas.

La elaboración de las caridades está organizada en grupos / Clara Manzano

La elaboración de las caridades está organizada en grupos / Clara Manzano

En total, durante tres días elaborarán unas 15.000 caridades que venderán la víspera y el día de la festividad (el día 16 y el 17) en un puesto en la Plaza de Santiago, donde está ubicada la Iglesia del mismo nombre que guarda la imagen de San Antón y su reliquia, un trozo de túnica del santo del que se dice vivió 117 años.

El nombre del dulce tan arraigado en Ciudad Real, “nos las quitan de las manos el primer día”, viene del carácter solidario de la Hermandad, cuando sus miembros repartían por caridad y como limosna panecillos a los pobres, enfermos, y personas vulnerables.

Carlos Estradas, el miembro más joven que ha participado en los primeros horneados / Clara Manzano

Carlos Estradas, el miembro más joven que ha participado en los primeros horneados / Clara Manzano

La elaboración de estos típicos dulces seguirá el lunes y el martes por la tarde, probablemente con menor presencia de hermanos, que este domingo ha sido más nutrida, con algunos tan jóvenes como Carlos Estradas, de 14 años, biznieto de uno de los hermanos fundadores de la entidad religiosa. Su misión es colocar las caridades en las bandejas junto a su tío, también devoto del primer ‘santo viejo’ del año.

El presidente de la Hermandad (con gorro) esta mañana / Clara Manzano

El presidente de la Hermandad (con gorro) esta mañana / Clara Manzano

Otros actos

El programa de actos que la hermandad desarrolla seguirá el miércoles 16 de enero con la celebración de las vísperas en la parroquia de Santiago y la hoguera en la plaza anexa, donde los presentes degustarán una torreznada, organizada en colaboración con el Ayuntamiento capitalino, a la que asistirán miembros de la Hermandad de Pandorgos.

El día 17, día ‘grande’ de San Antón, es otra de las jornadas más seguidas por los ciudarrealeños, con la bendición de los animales a las 17,30 horas en la Plaza de Santiago, a cuyo fin se entregará una imagen del santo al dueño de la mascota más exótica y original.

De la misma manera, se celebrará la función religiosa en la misma iglesia, en memoria de los difuntos de la antiquísima hermandad (siglo XIII), que cuenta con 137 miembros, en la que se besará la reliquia.