Las psicólogas certifican que la menor prostituida dice la verdad: “La discapacidad le impide mantener una mentira”

Belén Rodríguez Ciudad Real
Fachada de la Audicencia Provincial de Ciudad Real / Elena Rosa

Fachada de la Audicencia Provincial de Ciudad Real / Elena Rosa

De 20 años ahora pero con una mentalidad de 7, la chica ha dado detalles de las relaciones sexuales que mantuvo durante años con los cinco hombres que comparten banquillo con la madre ante la Audiencia, bien en su propia casa "o en el campo de ellos"

¿Qué pasaba cuando vivías con tu madre y tu padre? “Que andaba con todos los tíos”. Así empieza el escalofriante relato de la menor discapacitada presuntamente prostituida por su propia madre en un pueblo de la comarca de Puertollano, que este jueves se ha escuchado en el juicio  contra la progenitora y los cinco presuntos abusadores.

De 20 años ahora pero con una mentalidad de 7 por la discapacidad intelectual que tiene, el tribunal ha dado por bueno el relato que hizo ante el equipo psicosocial que ha elaborado el informe pericial y ha permitido el visionado de la grabación en el juicio, con la oposición de las defensas.

La niña da todo tipo de detalles de esos encuentros que se producían o bien en su casa “o en el campo de ellos”; ha dicho que lloraba, que no le gustaba pero que ellos seguían. Que lo más que le daban era 10 euros o a ella o a su madre y que su progenitora le decía que no tenía que contar nada.

Con la madre en la habitación de al lado

“Me tocaban, yo les decía que se fueran y no se iban”, en muchas ocasiones con la madre en la habitación de al lado, o con el padre y el resto de la familia (dos hermanos más pequeños) durmiendo en las habitaciones de abajo (uno de los presuntos abusadores, al que su padre llamaba “primo” se quedaba a dormir).

La joven, ahora tutelada por su hermana mayor que denunció el caso en 2014, reconoce por sus nombres a los cinco acusados que supuestamente más veces han abusado de ella, e incluso da detalles del campo con piscina que tiene uno “con el que se acostaba en su habitación”, ha dicho, pero no sabe exactamente a qué edad empezó a pasarle (según las acusaciones desde los 12 años, en torno al año 2010), y que lo hizo con más hombres que no conoce.

La discapacidad le impide mentir

La discapacidad “le impide mantener una mentira en el tiempo”, han apuntado las peritos Isabel Herrera y Cristina Pozo sobre el relato de esta víctima que califican de “coherente” y “persistente” y le dan el más alto grado de credibilidad.

Raquel Velasco, psicóloga clínica del programa Revelas-m para detectar e intervenir ante el abuso sexual infantil de la Junta de Comunidades también ha ilustrado al tribunal de los padecimientos de la menor, a la que empezó a tratar con 16 años, en 2014, cuando su hermana la sacó de la casa de su madre y denunció. “A mí me habla de tres hombres y describe tocamientos y en algunas ocasiones relaciones sexuales completas en su dormitorio”.

Que no mencione a más abusadores según esta experta, que la ha tratado entre 2014 y finales de 2017, no es raro. “Las víctimas de abusos bloquean recuerdos para disminuir su sufriento”, “ahora sabe que lo que le pasaba no era normal”.

Mejor en lo emocional, pero con más retraso

En cuanto a las secuelas ha dicho que en ocasiones las personas con discapacidad intelectual víctimas de abusos tardan más tiempo en tener secuelas, “tienen un trauma en diferido”. Sin embargo asegura que en esta adolescente “ha detectado cambios a nivel emocional a mejor desde que esta con su hermana y en un entorno familiar seguro y protegido”, aunque su retraso mental ha aumentado, “pero no creo que sea por estos hechos sino por la propia discapacidad”.

Ante el avance de la discapacidad y para no victimizar  más a la chica (ahora con un 75% de retraso) el tribunal presidido por la magistrada María Jesús Alarcón ha desistido de obligarla a declarar de nuevo y ha dado por válida la grabación de su relato ante el equipo psicosocial, que su madre, al lado de la pantalla, ha escuchado en silencio y con aparente frialdad. Sólo al final se ha echado a llorar,  cuando la niña se refería a ella como la persona que la obligaba a hacer todas esas cosas y respondía directamente a la pregunta: “¿quién tiene la culpa de lo que te ha pasado?, mi madre”.

14 años de cárcel para los seis acusados

M.A.E.G., la madre en cuestión, está acusada de los delitos de prostitución y abuso sexual (en este caso como cooperadora necesaria). En el banquillo no está el padre porque no se ha demostrado que estuviera al corriente de lo que hacía la madre -después de la denuncia se divorció de ella-, pero sí cinco presuntos abusadores, todos ellos hombres de mediana edad e incluso un octogenario: J.C.G.R., J.M.R., F.R.G., D.G.G., F.J.L.V. Para el grupo la fiscalía solicita 14 años de cárcel, (cinco por la prostitución y nueve por los abusos) y lo mismo la Junta de Comunidades que ejerce la acusación popular a través de la abogada Carmen Delgado.

El juicio continuará este viernes con las conclusiones. El tribunal permite a los medios acceder a la sala de vistas pero no tomar fotografías o grabar imágenes para garantizar el máximo anonimato a la menor.