Maestros de primaria se la juegan en Ciudad Real en la oposición regional más importante de la década

Belén Rodríguez Ciudad Real
Miembros del tribunal llamando a los aspirantes este mañana en el instituto Juan de Ávila / J.Jurado

Miembros del tribunal llamando a los aspirantes este mañana en el instituto Juan de Ávila / J.Jurado

Maridos, madres, padres y preparadoras, sufridores de la suerte de los más de 2.600 aspirantes que se han examinado este sábado, un 81% de los apuntados

La oposición más importante por número de plazas (1.050) a futuros maestros en Castilla-La Mancha ha reunido este sábado en Ciudad Real a los aspirantes de educación primaria.

Son 334 empleos en esta especialidad, la más numerosa del total de puestos ofertados por la administración regional, y se han presentado 2.647, un 81 por ciento de los más de tres mil doscientos que se habían apuntado, lo que se explica por la imposibilidad de concurrir a dos oposiciones a la vez (las comunidades se han puesto de acuerdo para hacer las oposiciones el mismo día).

Que fallen aspirantes abre el abanico y alivia algo los nervios que se respiran e incluso se contagian al público en uno de los cuatro centros de exámenes habilitados en Ciudad Real, el instituto Maestro Juan de Ávila.

En Ciudad Real se ha celebrado el examen para maestros de primaria, el de mayor número de plazas, 334 / J.Jurado

En Ciudad Real se ha celebrado el examen para maestros de primaria, el de mayor número de plazas, 334 / J.Jurado

Laura, albaceteña que oposita por cuarta vez

Laura, profesora de educación primaria de La Roda (Albacete), es una de esas opositoras nerviosas que espera a ser llamada por su tribunal en uno de los pasillos del instituto ciudarrealeño. “Tengo 30 años y es la cuarta vez que me presento, vengo de La Roda pero estoy trabajando en El Provencio, llevo un año mínimo preparándome este examen”, explica segundos antes de acceder al aula.

Los padres de una alumna de Bolaños conversan con otros acompañantes / J.Jurado

Los padres de una alumna de Bolaños conversan con otros acompañantes / J.Jurado

Una madre de Bolaños llora por su hija

En otro de los tribunales la madre de María Isabel Fernández, una de las aspirantes de Bolaños de Calatrava, rompe a llorar al relatar cómo ha sido el proceso de su hija hasta llegar aquí. “Ha pasado más de un año sin fines de semana, ni fiestas ni romerías. ¡Esto es insufrible, ha trabajado muchísimo y ahora en un momento se lo juega todo!”

Solo trabajos precarios en Madrid

Algo más sereno, el padre, que se sabe hasta el número de los temas que lleva mejor preparados su hija y espera a que los canten en el sorteo, subraya  que María Isabel ya está trabajando como profesora en Madrid, opositó allí, pero solo le han dado trabajos precarios, por eso quiere cambiarse a Castilla-La Mancha.

“En Madrid te dan trabajo en un colegio tres días, luego en otro tres meses, y así”. Además su hija ha tenido varios percances en Madrid, le robaron el móvil y le hicieron un duplicado, enfermó, estuvo hospitalizada… En Castilla-La Mancha quiere reemprender su rumbo profesional, y su madre se encomienda al altísimo, “¡qué sea lo que Dios quiera!”, dice.

Carlos, maestro de Toledo acompaña a su mujer

Más calmado, Carlos, el marido de la opositora María Ángeles, de 38 años, espera a su mujer. La ha acompañado hasta la misma puerta del aula del examen, por darle confianza, pero también por curiosidad. Hace que años que él, maestro de profesión con plaza fija, pasó por una experiencia parecida y siente curiosidad por ver con más calma cómo es realmente el proceso.

“Somos de Toledo, mi mujer es interina y es la sexta vez que se presenta”, explica.

Sonia Cobo, preparadora

En la misma puerta de acceso al aula Sonia Cobo, preparadora de una opositora de Ciudad Real, le da un beso a su alumna y el último consejo antes de entrar al examen.

“Son nueve meses intensos con sus más y sus menos. Se viven muchas emociones, muchos nervios”. Sonia acompaña a una opositora primeriza, de 24 años, con la titulación desde el año pasado.

Profesora de secundaria, la ‘coach’ ha pasado por la misma experiencia que las dieciséis personas a las que prepara para oposiciones en la academia Mousiké de Ciudad Real, “no aceptó a todos los alumnos, seleccionó primero, porque preparar una oposición requiere unas altas dosis de compromiso y dedicación”.

Sonia está esperanzada en el éxito de su alumna, “son muchas plazas en comparación a otras ocasiones y hay gente que está fallando”, remata.

Por los pasillos del instituto Maestro Juan de Ávila deambulan también delegados de los principales sindicatos que, con petos identificativos o camisetas, están ahí para orientar y garantizar la limpieza del proceso. “En Ciudad Real se examinan los aspirantes de primaria”, recalca Mónica Sánchez de la Nieta, presidenta provincial de ANPE. “Estamos ante el proceso selectivo más amplio en diez años”, asegura Lorenzo Domingo, de CSIF.

En la educación pública de Castilla-La Mancha hay un 20 por ciento de interinos, muchos según los sindicatos, que se plantean como objetivo bajarlo al 8 por ciento en estos próximos años, con oferta pública tan importante como la de este año.

Además del Juan de Ávila ha habido exámenes en los institutos Santa María de Alarcos, Maestre de Calatrava y El Torreón.

El examen de educación primaria ha consistido en dos pruebas. En la parte teórica los alumnos han podido elegir entre tres temas, según su especialidad, sacados al azar de un total de 25. Han tenido dos horas para exponerlo a mano. Después del descanso, a las doce, han abordado el caso práctico que exponen de vida voz ante el tribunal. En primaria la proporción de aspirantes es de 14 por cada plaza.

En Castilla-La Mancha han opositado este sábado 8.837 profesores de los 11.157 aspirantes a ocupar una de las 1.050 plazas a las siete especialidades convocadas al cuerpo de maestros, inglés, música, pedagogía terapéutica, infantil, primaria, educación física y audición y lenguaje.