Ciudad Real se prepara para vivir unos días llenos de ocio y esparcimiento donde la diversión se va a convertir en la tónica general de los miles de ciudadrealeños y personas que durante estos días visitan la capital manchega.
Uno de los principales ejes sobre el que se sustenta la Feria y Fiestas de Ciudad Real, y que constituye el perfecto engranaje para que todo funcione correctamente, lo representan los feriantes, esos hombres y mujeres capaces de recorrer miles de kilómetros para llenar de ilusión la imaginación de los niños y los corazones de los mayores.
En el conjunto de la región, alrededor de 2.000 familias de feriantes desarrollan su negocio por el territorio, una cifra que pone en valor el importante peso específico que tienen dentro de Castilla-La Mancha.
Con el fin de palpar el sentimiento que durante estos días tienen los feriantes, Lanza se ha puesto en contacto con el presidente de la Asociación de Industriales y Feriantes de Castilla-La Mancha, Manuel Martínez, quien pone en valor como la de Ciudad Real es “una de las ferias más participativas de toda Castilla-La Mancha”.
Para Martínez, quitando la feria de Albacete, la de Ciudad Real es “de las más importantes», destacando que dentro de la provincia también hay otras ferias muy significativas como la de Alcázar de San Juan, Puertollano, Tomelloso y Valdepeñas, por citar algunas de las más representativas”.
Destaca como la feria de la capital manchega está “relativamente bien situada”, aunque echa en falta que una vez construido el complejo Ferial IFEDI “se hubiera preparado un recinto de caravanas, porque el recinto de Fenavin se ha comido prácticamente el parque que antes había”.
En este sentido aclara como en la feria de Ciudad Real, año tras año, “suelen repetir el 80 o el 90% de los feriantes, puesto que prácticamente cada uno tiene sus clientes y sus rutas establecidas. Por este motivo, los que acuden a la de Ciudad Real pueden considerarse casi como una familia”.

Situación de los feriantes en la región
Respecto a la situación que en estos momentos atraviesan los feriantes en la región, Martínez sostiene que durante esta época del año, en la que la mayoría de los municipios de España celebran su Feria y fiestas, los propietarios de las atracciones “vuelven a retomar su actividad cotidiana”. En este sentido recuerda como los feriantes tienen que hacer frente a unos “elevados costes”. Desde su punto de vista “los costes se han disparado, no en cuanto a las tasas, ni al consumo de gasoil, pues los viajes se hacen de semana en semana, pero el gran problema está en los recintos y en el coste de la electricidad, pues no existe convenio entre las empresas suministradoras y cada uno cobra una cosa”.
“El costo de los feriantes se ha ido casi al doble”
De otro lado, Martínez indica que los diferentes ayuntamientos, por norma general, “han mantenido las tasas, mientras que en otros casos se han rebajado las mismas o han subido conforme al IPC, lo que entra dentro de la normalidad. Y aunque el coste del carburante ha subido de una manera importante, no representa el porcentaje de la aplicación de las empresas suministradoras de la energía, que han disparado los precios, con lo que los costos de los feriantes se han ido casi al doble”.
El presidente de los feriantes a nivel regional también echa en falta, por norma general, un “mayor equipamiento en los recintos feriales”, apuntando que “deberían tener su punto de luz para que los feriantes puedan suplir sus servicios mínimos. Pero en ocasiones se encuentran con la falta de equipamiento”.

Recuperada la actividad tras la pandemia
El presidente de la Asociación de Industriales y Feriantes de Castilla-La Mancha señala que una vez pasada la pandemia de la COVID, la actividad “ha vuelto prácticamente a la normalidad”, pues los propietarios “pueden montar sus atracciones sin restricciones”, si bien tienen que hacer frente a los problemas que hay “en las contrataciones de la parte eléctrica y del cobro del costo de los servicios que antes tenían un precio normal y que ahora se han disparado”.
En cuanto a la complicada situación que vivieron los feriantes durante la pandemia, Manuel Martínez ya indicó en su día a Lanza que las pérdidas fueron numerosas: “Hay que tener en cuenta que tradicionalmente el feriante, en especial durante los últimos 15 o 20 años, suele acudir a sus ferias teniendo ya sus rutas programadas y previendo una serie de ingresos. Por tanto, no hay que olvidar que cuando un feriante se mueve únicamente aparece el titular, pero durante toda la temporada hay detrás siete, ocho o diez personas trabajando. Y todos los ingresos que obtienen los suelen aportar a un fondo común”.

Muchos pueblos de Ciudad Real ya están de feria
Manuel Martínez también pone en valor como muchos pueblos de la provincia de Ciudad Real ya se encuentran de feria y señala que lo normal es que la celebración en algunos municipios pueda solaparse con otros como consecuencia de “haber movido las fiestas dos o tres días en el calendario”.
Respecto a la manera en la que los feriantes subsisten, el presidente de la Asociación del gremio en Castilla-La Mancha sostiene que “parte del dinero que ganen durante una feria lo destinan a reponer los aparatos o a acondicionarlos, si bien otros profesionales pueden dedicarse a otros oficios durante parte del año”.
Por este motivo, Manuel Martínez, quien durante estos días anima a los ciudadanos a que participen en las ferias de sus respectivas poblaciones y acudan a “divertirse”, alza la voz para reivindicar que los feriantes “necesitan una buena línea de ayudas para poder afrontar su día a día. Y es que las cosas van mejorando, pero muy lentamente”.

