Artistas locales con una larga trayectoria en la escena creativa y urbana han puesto en marcha la nueva asociación cultural Tatüink, con sede en Ciudad Real. Sus raíces están vinculadas a la cultura hip hop de los 90, pero su actividad se abre a disciplinas como el arte urbano, la ilustración, el diseño, la música, la narrativa visual, el reciclaje creativo y las nuevas tecnologías.
Su objetivo es fomentar la educación artística, apoyar a jóvenes creadores y generar proyectos culturales accesibles y participativos. La asociación tiene ya varios proyectos en marcha que se irán anunciando en los próximos meses, desde talleres y exposiciones hasta actividades formativas y colaborativas.
Para celebrar su presentación oficial, Tatüink organiza una fiesta este sábado 29 de noviembre con una programación musical muy variada. Las puertas se abrirán a las 18 horas con música pinchada por Blandy FX. A las 19.30 horas, actuará DelicatessenFlowMan (Sutil Kármico), MC daimieleño con una sólida carrera y nuevos temas inéditos. A las 21 horas, llegará Mad Rolo, artista colombiano que mezcla rap y reggae, acompañado por Parceros al sonido.
Durante toda la tarde-noche estarán a los platos DJ Suiss, uno de los DJs más reconocidos de la escena manchega, y Blandy FX, con una sesión especial. El evento concluirá con una Hip Hop Jam y micro abierto para quien quiera participar.
El cartel de presentación de la asociación es “un homenaje a Mode2 y a aquella mezcla de estética, música y energía que marcó una época entera. Ese espíritu lo reinterpretamos ahora desde Ciudad Real”, exponen desde el colectivo, que también entre sus iconos de referencia el universo de Star Wars.
La cultura hip hop
“Conviene precisar que la identidad de Tatüink no nace del uso amplio y comercial que hoy se hace del término de ‘cultura urbana’, sino de un lugar mucho más concreto y con una historia propia: la cultura hip hop. No hablamos aquí de la versión mainstream donde cabe cualquier estética callejera o cualquier disciplina etiquetada como ‘urbana’, sino del hip hop entendido como tradición artística, como lenguaje visual, como ética de trabajo y como comunidad”, resaltan desde la asociación.
“La asociación la fundan B-Boys y creadores de Ciudad Real que han visto crecer la escena desde dentro: desde los parques, desde los túneles, desde los cuadernos llenos de tags, los locales y pequeños conciertos, las primeras maquetas, desde los primeros muros legales e ilegales, desde aquella mezcla de arte, música, calle y comunicación simbólica que definió los noventa en España y en Europa. Esa experiencia no se borra, y es precisamente la que da forma al proyecto.
Tatüink trabaja múltiples disciplinas -arte urbano, diseño, ilustración, tatuaje, reciclaje creativo, ciencia ficción, narrativa visual, nuevas tecnologías- pero todas atraviesan un mismo filtro: el lenguaje. Hip Hop auténtico, el que respeta la historia, los códigos, la estética y la manera de crear de sus orígenes. No es una exclusión; es una forma de nombrar con precisión el punto de partida que explica por qué hacemos lo que hacemos y cómo lo hacemos.
Y para muestra, un botón: el cartel con el que presentamos la asociación es un homenaje directo a Mode2, uno de los referentes esenciales del arte urbano y de la narrativa visual del hip hop europeo. La ilustración original, vinculada a una portada de los años 90, condensa aquella energía cultural: la mezcla de ciudad, música, identidad, expresión gráfica y humanidad que marcó a toda una generación.
Ese espíritu -el de los noventa, el de las calles europeas, el de la creación colectiva, el de la autogestión y la comunidad- es el que hemos querido traer, reinterpretado desde Ciudad Real, a nuestro contexto actual. Ese ejemplo resume bien el enfoque de la asociación: un trabajo que no busca la estética urbana genérica, sino una mirada cultural profunda, con raíces claras y capaz de dialogar con lo contemporáneo sin perder su origen.
Desde ahí, Tatüink abre sus puertas a todo el mundo. Los fines de la asociación incluyen la promoción del arte contemporáneo y urbano; la creación de proyectos educativos y sociales; el apoyo a jóvenes creadores y colectivos invisibilizados; la investigación en nuevas tecnologías aplicadas al arte; el reciclaje creativo y el autocuidado artesanal; y la generación de redes culturales locales e internacionales. Lo hacemos a través de talleres, charlas, exposiciones, intervenciones urbanas, fanzines, publicaciones y espacios de experimentación.
Todo ello desde un punto de vista claro: La cultura no es un producto; es un lenguaje. Y el nuestro nace del Hip Hop, pero se despliega hacia cualquier persona que quiera participar, aprender o crear. Además, Tatüink ya tiene varios proyectos en el horno que próximamente verán la luz, ampliando aún más este espacio cultural vivo y en constante movimiento”, exponen desde la asociación.
