“El XIV es un siglo terrible, tremendamente cruento, más que ‘Juego de Tronos’, pero en el que, así mismo, se hicieron grandes cosas como buena parte de la Alhambra, la parte más bonita de los Reales Alcázares de Sevilla como es el palacio del rey Don Pedro o la sinagoga del Tránsito en Toledo”, resalta Juan Castell, que indica que, “también para la historia de los judíos, es un siglo clave porque es en el que empieza a fastidiarse todo”, comienza a quebrarse de manera más abrupta la convivencia entre las tres culturas en territorio peninsular.
Castell, epidemiólogo y escritor viseño que se ha sumergido durante más de diez años en este período de la Edad Media para el desarrollo de su producción de novela histórica, tiene actualmente cuatro títulos que transcurren en el siglo XIV entre los quince más apreciados en Amazon en la categoría de literatura medieval y acaba de sacar el quinto, ‘El día más triste’, protagonizado como los anteriores por una saga de médicos judíos, los Asher Toledano, que, a modo de reporteros, están en primera línea allí donde suceden relevantes acontecimientos.
“Mis personajes son excusas para contar la historia de España y ellos van a ser los que van a narrar su vida e ir interaccionando con destacados personajes y hechos”, comenta Castell, quien, por su especialización en epidemiología quería describir la devastadora peste de 1348, que acabó con buena parte de la población europea, relatada en un Reino de la Castilla de la época por un testigo directo.
Qué mejor que un médico para ello, pensó, y se decantó por convertir a una familia judía procedente de Toledo en el eje central de sus novelas. Así nace la pentalogía, con ‘Luz de Sefarad’, novela en la que narra de la mano del médico Moshé Asher Toledano, de 1309 a 1319, la vida en la Edad Media en ciudades como Toledo, Córdoba, Sevilla y Granada con los personajes históricos importantes de estas primeras décadas del siglo XIV. La cultura sefardí, pero también la de cristianos y musulmanes, aparecen en esta primera entrega, a cuyo protagonista, un profesional con prestigio, empiezan a arreciarle los problemas por ser judío, tiene que salir huyendo de Toledo y en su recorrido va a Córdoba y Sevilla.
Es en la capital hispalense donde acontece el segundo libro, ‘Muerte en Sevilla’, en el que el hijo del primer galeno, también Asher de nombre y dedicado a la Medicina, describe los escalofriantes estragos de la peste de 1348 en tierras sevillanas, de forma parecida a como Boccaccio hace con Florencia en El Decamerón, culminando esta novela con la muerte de Alfonso XI en el sitio de Gibraltar.
A su hijo, Pedro I, le dedica el tercero y más extenso episodio de esta pentalogía, la apasionada biografía ‘Yo soy el rey’, al estilo de la que realizó del Cruel o Justiciero el escritor francés Prosper Mérimée, autor de la novela corta en la que se basa ‘Carmen’ de Bizet. El reinado de Pedro I da más que juego que una encarnizada saga de aventuras, “fueron 19 años tremendos” y, si a “él le llamaban el cruel, su hermano Enrique era igual o peor”. “Fue un reinado terrible, de guerras civiles, intrigas y traiciones, pero también de construcciones y proyectos”
Cuando Enrique mata a Pedro el 23 de marzo de 1369 en Montiel, su médico, Asher Toledano hijo, estima que “ésta no es tierra para judíos”, decide irse a la de sus ancestros y emprende el viaje hacia Palestina, empresa que Castell narra en ‘Y mañana en Jerusalén’, cuarto libro de la saga, en el que hace un recorrido siguiendo el viaje que precisamente realizó el Marqués de Tarifa. Toledano sube con su familia por Levante, entran en Occitania, llegan a Milán y Turín y se desplazan hasta Venecia donde cogen un barco con escalas hasta Palestina, trayecto que no culminará ahí porque luego se desplazarán hasta Egipto y se quedarán a vivir en Alejandría.
En la quinta entrega, ‘El día más triste’, será testigo de los acontecimientos el tercer Asher Toledano, el nieto, quien mientras su padre viaja a Tierra Santa se queda formándose como médico, guiado por un tutor, en Montpellier hasta que siente la necesidad de volver a Sefarad, lo que le llevará a presenciar el odio desatado que desemboca en la terrible matanza de judíos de la Judería de Sevilla del 6 de junio de 1391.
El humanismo de los médicos que protagonizan la saga, que observan y experimentan con los medios disponibles del momento, y el rigor histórico caracterizan las novelas de Castell, que ha realizado una gran labor de investigación para realizar este amplio recorrido por el siglo XIV. De la comunidad judía de la época, de la cual se ha empapado para meterse en la piel de los protagonistas, destaca que los hombres sabían leer y las mujeres vivían en ambientes alfabetizados, así como su tenacidad por la supervivencia.
También dramaturgo y autor de libros de otros géneros como la novela negra, Castell reconoce como dos maestros al austriaco Stephan Zweig, del que recogió la máxima de que “el lector cuando lea una primera página tiene que estar deseando leer la siguiente”, y al murciano Arturo Pérez Reverte, del que admite que aprendió a escribir la acción, la cual “escribe como nadie”.
