Pensionistas: En lucha por su presente y por el futuro de sus hijos

Mercedes Camacho Ciudad Real
Manifestación de pensionistas. / Elena Rosa

Manifestación de pensionistas. / Elena Rosa

Muchos de los que hoy son jubilados ya tuvieron que salir hace décadas a las calles para defender sus derechos tras una dictadura. Pero ahora no les importa volver a hacerlo si de ello depende no sólo su presente, sino también el futuro de sus hijos y sus nietos, quienes podrían verse privados de un derecho recogido en el artículo 50 de la Constitución: “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad”. Pero pensionistas de todo el país, y evidentemente de la provincia de Ciudad Real, saldrán este sábado a las calles, porque creen que el 0,25% que les han subido este año las pensiones -sumado a las escasas subidas de los últimos años- son una “mierda” que está impidiendo a muchos esa suficiencia económica, máxime cuando muchos incluso tienen que ayudar a sus hijos en paro. Y no piden nada descabellado: Vincular sus pensiones, al menos, a la subida del IPC.

Llevan años, desde que se inició la crisis, soportando estoicamente las continuas pérdidas de poder adquisitivo derivadas de cuestiones como las escasas subidas de las pensiones o el copago farmacéutico, entre otros. Además, en muchos casos -al tener a todos sus hijos en paro o en condiciones laborales precarias- los pensionistas se han tenido que convertir en el principal sostén de su familia.

Pero los jubilados españoles y ciudadrealeños ya han alzado sus voces para decir “basta” porque no pueden más y porque creen que el Gobierno se está riendo de ellos con subidas que en muchos casos no alcanzan ni el euro, mientras que la carta que les ha remitido la ministra de Empleo para informarles de esa subida “cuesta más” que lo que van a recibir.

En concreto, para este 2018 el Gobierno les ha subido sus pensiones un 0,25%, lo que supone un punto de poder adquisitivo ya que el IPC se situó en el 1,2%; y esta pérdida se produce por quinto año consecutivo, lo que los ha llevado incluso a constituirse como Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones que también tiene sus representantes propios en Ciudad Real.

Y es que han llegado al límite, como reconocían los miembros de la coordinadora local durante su presentación esta semana, por lo que saldrán a las calles a defender no sólo su derecho, sino también el de sus hijos y sus nietos a tener unas pensiones dignas tras años de cotización.

Piden, entre otras cuestiones, que en lugar de primarse las pensiones privadas -que cuentan con bonificaciones en la declaración de la renta- ese dinero se destine a las pensiones públicas para garantizar que sean “dignas y no una limosna”.

De hecho, en la concentración de este sábado plantearán, al igual que la Coordinadora Estatal, diversas cuestiones más como que se erradique la brecha salarial entre los y las pensionistas; la aplicación de la Ley de Dependencia; revisión del pago de medicamentos; y que la edad y condiciones de jubilación vuelvan a ser las mismas de antes de las dos reformas del sistema de pensiones – 2011 el PSOE y 2013 el PP- “porque han ido en detrimento de todas las personas jubiladas y de las que aspiran a jubilarse”, indicaban desde la coordinadora local.
En este sentido solicitan que se vuelva a la jubilación a los 65 años y que pueda haber otras anticipadas dependiendo de los años cotizados para, al mismo, tiempo, permitir la incorporación de los jóvenes al mercado laboral “que es lo que hace falta”.

Ayuda de los vecinos

En la provincia hay miles de casos de pensionistas, cada uno con sus peculiaridades y con rentas diferentes en función de lo que han cotizado a lo largo de su vida profesional por la labor que desempeñaban, lo cierto es que todos los consultados por Lanza -con diferentes retribuciones- coinciden en mostrar su rechazo a la propuesta de subir solo un 0,25% las pensiones este año, cuando a ellos la luz, el agua o el gas -por poner algunos ejemplos- le suben el IPC.

Y esa situación que están viviendo muchos pensionistas, se agrava en el caso de la mujer, de forma que la brecha salarial que existe en la etapa laboral se perpetúa en las pensiones al cotizar menos que los hombres, “de forma que sus pensiones son, de media, 350 euros menos que las de los hombres” afirman desde la coordinadora.

Maria Dulce Alcaide

Maria Dulce Alcaide

Así lo corrobora María Dulce Alcaide, quien vive en Fontanarejo, cuya pensión de viudedad ha subido en 0,65 céntimos que se han sumado a los 340 que venía cobrando “hasta que me la bajaron a 320 por haber participado en un plan de empleo de tres meses porque dicen que he cobrado mucho”.

Alcaide asegura que el “machismo” le impidió trabajar de administrativa que es lo que estudió y “tuve que ocupar puestos de segunda con sueldos de segunda”. No obstante, finalmente la pensión que percibe es por viudedad “y, aparte de que te quedas sola y desamparada cuando fallece tu pareja, estas pensiones nos obligan a buscarnos la vida porque no nos dan ni para comer”.

En este sentido, María Dulce reconoce que “si viviera en la capital, tendría que estar pidiendo” porque ella tiene que seguir pagando luz, agua, impuestos, gas… Exactamente igual que cuando vivía su marido aunque su pensión se haya reducido a la mitad y ni siquiera suba el IPC cuando el resto de facturas sí lo hace.

“Yo tengo una casa porque me la dejaron mis padres. No podría pagar un alquiler, y de hecho porque en el pueblo vecinos o amigos te regalan unas verduras de su huerto, unos huevos de sus gallinas… Y eso me ayuda a ir tirando”, afirma esta pensionista que tiene también a su cargo una hija que padece una enfermedad desde los 11 años que convive con ella y a la que también sostiene con su exigua pensión.

“Primero tuvimos que ayudar a nuestros padres y ahora a nuestros hijos, pero con una pensión que cada vez llega menos” al tiempo que no puede evitar señalar que le diría al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, “que se preocupe un poco más por los pensionistas que hemos luchado toda la vida. Me da rabia que algunos piensen cada vez que cobramos que nos regalan algo cuando realmente es que hemos trabajado toda la vida”.

En este sentido, esta viuda de un autónomo -lo que supone pensiones más precarias- afirma que le gustaría tener la posibilidad de subir a la tribuna del Congreso “para decirle cuatro cosas a todos los políticos, a quienes les quitaría la pensión vitalicia que les queda por ser diputados para que se quedaran con la pensión que les correspondiera por su trabajo”.

En su opinión si se tomaran medidas de ese tipo, además de otras como rescatar bancos y autopistas o los coches oficiales “y demás privilegios” habría dinero suficiente para pagar las pensiones.

Sacrificio a lo largo de toda la vida

También apela a algunas de esas medidas como quitar las pensiones vitalicias de los diputados nacionales María Magdalena de la Cruz, de Porzuna, en cuyo domicilio viven con la pensión de su marido -que fue peón caminero “pasando frío y calor extremo, todo el día tirado en carreteras”- porque, asegura, aunque ella estuvo trabajando, no le dieron de alta en la Seguridad Social “y ni siquiera lo sabía”.

María Magdalena de la Cruz

María Magdalena de la Cruz

En su caso, es algo más “afortunada” que María Dulce porque su pensión ha aumentado este 2018 hasta la cantidad de 1 euro, “a lo que se suma que no es el primer año que nos suben tan poco y lo que pasa es que al final no nos van a llegar las pensiones para nada. Desde luego no vayas al supermercado con 50 euros porque no te llega, y eso que vas mirando el céntimo e incluso las marcas blancas para conseguir el mayor ahorro”.

María Magdalena de la Cruz recuerda que las pensiones “es algo que los jubilados nos hemos ganado, por eso cuando escucho cosas como lo que dijo el gobernador del Banco España de que tenemos casa propia me pongo mala. Nos ha costado mucho sacrificio a lo largo de la vida, mucho trabajo con el sudor de nuestra frente que este hombre no debe conocer para que diga eso”.

Por eso esta jubilada echa de menos “un político con un par de narices que ponga orden y quite muchos de los privilegios que tienen los que están en el Gobierno”.

Lucha por todos

De los pensionistas entrevistados por este semanario, uno de los que ha salido “mejor parados” por esta subida -si es que se puede decir así- es Avelino Mohedano, jubilado de 72 años que llevaba desde los 15 años cotizando en la empresa Calvo Sotelo de Puertollano, lo que le ha servido para que su pensión se incremente en 2 euros este año.

“Yo no me quejo de mi pensión pese a que llevo varios años perdiendo poder adquisitivo, me quejo por todos los pensionistas que cada vez están peor y que ven que la situación no sólo no mejora sino que sigue yendo a peor año a año”.

En opinión de este pensionista puertollanero, desde el Gobierno se trata de comparar la situación de España con datos de otros países de nuestro entorno cercano “pero los modelan a su interés para que así parezca que nos suben mucho. Lo que no entiendo es por qué tocan las pensiones cuando el sistema funcionaba, aunque lo que creo es que lo están reventando para beneficiar a los sistemas privados de pensiones”.

Avelino Mohedano, que asevera indignado que le diría a Mariano Rajoy “que se vaya porque su carrera política se está acabando”, coincide con otros pensionistas en que uno de los problemas es que se está dedicando dinero del Gobierno a cosas “que no se debería” como el rescate de autopistas y bancos “mientras que al no adecuar las pensiones al IPC se ahorran más de 1.200 millones de euros”.

E igual que estos casos podríamos seguir narrando otros como el de Miguel de Ciudad Real, que teme no poder pagar los cuidados que su mujer o él necesiten en el futuro “porque cada vez lo que ganamos da para menos y vamos tirando de los ahorros”; o el de María del Pilar, de Ciudad Real también, quien vive de alquiler y está pensando en mudarse a otro sitio más barato porque llevan varios años subiéndole el IPC y cada vez le cuesta más llegar a fin de mes.