Rozalén también felicita a Lanza en su 75 aniversario. Una artista con alma, corazón y talento sin límites

Mercedes Camacho Ciudad Real

Hay quien se refiere a ella como “el fenómeno de moda” en la música española, pero me niego a utilizar ese calificativo para hablar de Rozalén porque son muchos los años que lleva en la música, mucho lo que ha luchado y mucho el futuro que tiene por delante. No, no creo que sea un “fenómeno de moda”. En todo caso, un “fenómeno de la música” por su valentía, su defensa de las causas en las que cree, su honestidad, el alma y corazón que pone a su arte y, por su puesto, su talento. Rozalén tiene un don natural para sacudir tu alma como si fuera un terremoto pero desde las caricias; para hacer que brille cualquier persona a la que mire o sonríe porque no hay nada opaco en ella: todo es luz y energía positiva que contagia con su música, incluso en los temas más duros o más difíciles.

En un momento en el que la mayoría de los artistas que triunfan prefieren hacerlo desde la comodidad de situarse en una especie de “centro” de todo, Rozalén –o María de los Ángeles Rozalén Ortuño, nacida en Albacete en 1986 y criada en Letur – se arriesga y habla de lo que realmente siente y ha vivido, desde el celibato a la memoria histórica pasando por la violencia de género, el feminismo o, incluso, el acoso, tortura y exilio a los que el régimen franquista sometió a muchos vascos en el momento en el que estaba surgiendo ETA.

PREGUNTA: Hay veces que parece que sólo se puede hablar de lo políticamente correcto porque se corre el riesgo de que intenten apartarte del camino. Sin embargo tú triunfas cantando desde la más absoluta honestidad. ¿Le das muchas vueltas a la hora de escribir una canción, especialmente las que puedan abordar temas más incómodos?

RESPUESTA: Por supuestísimo que sí, y cada vez más porque es verdad que con las caricias se consigue mucho más. Si quiero que me escuche también la gente que no piensa como yo, porque afortunadamente tengo público de todo tipo, pues tengo que ir con caricias, con sonrisas y con honestidad, hablando más de lo personal que de lo político, para que así la gente tenga más capacidad de ponerse en la piel del otro.

Pero sí, sí, las cosas están muy feas últimamente y yo no me siento libre desde hace tiempo, por lo que le doy mil vueltas a cada canción para que no haya frase con la que puedan pillarme.

Rozalén actuó en Ciudad Real en agosto de 2016 / Elena Rosa

Rozalén actuó en Ciudad Real en agosto de 2016 / Elena Rosa

P: En tu trabajo Cuando el río suena, no sé si me equivoco, encontramos a una Rozalén que prácticamente se abre ‘en canal’ contando su historia e historias familiares que no han sido fáciles. ¿Cuál te ha costado más?

R: Abrirse en canal es difícil pero en ese momento estaba pasando un proceso personal complicado y supongo que también era necesario.

Justo en ese momento las historias de mi familia se me pusieron delante porque, buscándome a mí misma, tiré de raíz y de mi historia familiar. Al final ha sido como una constelación familiar, una terapia grupal que ha hecho mucho bien al menos en casa e, intuyo, que para otras familias.

Cuesta, claro que sí, pero al final cuando uno va con verdad, respeto y cariño, no te pueden reprochar nada. No me arrepiento en absoluto porque me ha sentado bien y al final todos somos la misma cosa. Deberíamos abrirnos más.

P: Como mujer, debo reconocer que es un placer escuchar la defensa feminista que haces tanto en las entrevistas como en tus propias canciones. Sin embargo, parece que trata de imponerse ese mensaje falaz de “ni machista, ni feminista”. ¿Por qué crees que hay muchos artistas a los que les cuesta reconocer que son feministas?

R: A los que les cuesta reconocer que son feministas supongo que no tendrán claro el significado verdadero de los conceptos que es lo que le pasa a mucha gente, y por eso también había, y sigue habiendo, cierto rechazo.

Pero en cuanto uno lee e indaga un poco en la historia del feminismo creo que mucha gente es feminista y no lo sabe. Pero hay que repetirlo las veces que hagan falta para que se den cuenta. No pasa nada -sonríe-

Rozalén la plaza de la Diputación Provincial de Ciudad Real/ Elena Rosa

Rozalén la plaza de la Diputación Provincial de Ciudad Real/ Elena Rosa

P: Rozalén, como mujer habrás sufrido mil situaciones machistas, como todas. Pero ¿y como artista?

R: Como mujer he vivido humillaciones, bastantes, pero es verdad que como artista el hecho de ser mujer ha provocado tener que esforzarme el triple para demostrar mi valía, además de tener que escuchar comentarios porque soy de las pocas mujeres cantautoras.

Y a ello hay que sumarle lo que se te exige respecto al físico por ser mujer que no exigen a los hombres o lo que sientes en una alfombra roja…

P: Hablando del papel de las mujeres, has contado la bonita historia de amor entre tu padre y tu madre aunque no debió ser nada fácil, especialmente sabiendo el carácter común de muchos pueblos de Castilla-La Mancha y en una época más complicada, aunque te ha inspirado una canción preciosa como Amor prohibido. Pero, hablando de ese doble rasero con las mujeres, ¿a quién crees que se criticó más hasta que se olvidó, a tu madre o a tu padre?

R: Me parece superinteresante esa pregunta y no me la habían hecho nunca, y yo tampoco me la había hecho a mí misma.

Les criticaron muchísimo a los dos, pero es cierto que mi madre era la que había sacado de cura a mi padre y, evidentemente, ante algo así primero se mira a la mujer. Sí, si, seguro que él era un pobrecito hechizado -ríe-. No lo sé, pero se lo voy a preguntar a mis padres.

P: Tu canción La Puerta violeta es sencillamente brutal, especialmente porque cuenta mucho más de lo que dice. ¿Cómo nació?

R: Con La Puerta Violeta yo tampoco he sido muy consciente de lo que estaba transmitiendo en esa canción.

Fíjate, cuando empezaba a enseñarla a mi gente yo no les hablaba de feminismo ni de violencia machista, yo hablaba de la liberación tras la represión, tenía hasta miedo de nombrar esos conceptos.

Salió por una regresión consciente que me hicieron en un momento muy delicado mío, en la que mi mente me fue llevando esas imágenes y luego tenía que escribir esa canción.

Eso demuestra que somos canal de información y no somos muy conscientes realmente de lo que podemos estar transmitiendo.

concierto_rozalen_(ER)_337

concierto_rozalen_(ER)_337

P: Otra canción auténticamente conmovedora, aunque realmente como lo son la gran mayoría de la que escribes, es la de Justo. Estamos en un país en el que parece que se acusa de reabrir heridas o generar odio a quienes sólo quieren reparación y justicia con las víctimas. ¿Por qué crees que se niega una y otra vez ese derecho?

R: Este tema me tiene triste y a la vez es verdad que con la canción creo que también se están moviendo cositas, al menos a mi alrededor claro.

No sé por qué aquí no se puede hablar de esto, sobre todo porque cuando salgo fuera, todo el mundo se echa las manos a la cabeza teniendo en cuenta que este es el segundo país con más desaparecidos del mundo.

Me parece algo tan humano… Y cuando estás diciendo que qué alegría que has encontrado el desaparecido de tu casa, enseguida ya te están diciendo qué pasa con los otros muertos, que en una guerra mueren todos, que todos son culpables…

Yo creo que todo el rato es desinformación y falta de educación, que no nos dieron ni a nuestra generación ni a otras mayores en los colegios.

No entiendo qué nos pasa a los españoles, pero quién no conoce lo que pasó tiene el peligro de volver a hacerlo… Así es que, como con el feminismo, habrá que seguir repitiendo.

P: En Ciudad Real no sé si lo sabes, la Diputación ha apostado por la recuperación real de la Memoria Histórica a través del programa Mapas de la Memoria que pretende abrir fosas comunes para devolver a las víctimas a sus familiares o, en caso de no poder, señalizarlas y dignificarlas. ¿Qué cree que pensaría Llanos, la madre de Justo, de algo así?

R: No lo sabía, pero vaya alegría que me das. Me parece lo normal y de primero de humanidad.

Cuando vemos noticias de desaparecidos en la tele, a todos nos duele muchísimo y esto, que es lo mismo, pues parece que no duele tanto.

Y la madre de Justo, mi bisabuela Llanos que es la que grita esa frase de “canallas me lo habéis matado” que escucho todo el pueblo, se alegraría muchísimo de una iniciativa así.

Ojalá ella lo hubiera vivido antes de morir. La única que pudo vivir esa alegría de dónde estaba su familia fue mi abuela, pero todos los demás murieron sin saberlo.

concierto_rozalen_(ER)_357

concierto_rozalen_(ER)_357

P: Valiente es también, porque no hay muchos artistas que hayan abordado esta cuestión y menos de Castilla-La Mancha, el tema El hijo de la abuela, donde se habla de una época en lo que todo lo relacionado con Euskadi era condenado por la dictadura. En ese tema hablas de que su único crimen “es el pensamiento libre”…

R: Pues sí, es un tema muy delicado, ya me he dado cuenta y estoy aprendiendo mucho de lo que realmente se ha tenido que vivir en el País Vasco por algunas reacciones que ha tenido alguna gente con esta canción.

La canción cuenta la historia de un joven vasco que, como le pasó a otros cientos de jóvenes, el único crimen que cometió fue tener un pensamiento libre, distinto al del Régimen, y por eso fueron fichados, torturados y desterrado.

Luego se demostró que no había hecho nada, porque si no en aquellos tiempos no lo habían dejado libre, y eso es lo que cuento: a él se le juzgó muchísimo, a mi abuela se la juzgo por hacer algo que era muy cristiano para ella y a mi también se me juzga por hablar de algo de lo que tampoco se puede hablar.

Pero no me arrepiento porque esta historia, esa familia y lo que estoy viviendo con esta canción me está enseñando muchísimas cosas.

P: Salvando las distancias entre una dictadura y una democracia, ¿crees que se sigue penalizando el pensamiento libre?

R: Se sigue penalizando y de una manera que no se penalizaba hace 30 años. Es un tema que también me preocupa muchísimo.

Yo no comparto la violencia en las letras, creo que la gente también le puede dar más vueltas a muchas cosas, pero la represión, la censura y el castigo, lo único que generan es, en primer lugar miedo, y la segunda, mucho más peligrosa, es que produce enfermedad en la sociedad.

No sé que va a pasar y si a lo mejor vamos a acabar los que hacemos algo de arte en la cárcel. Será entonces un lugar maravilloso la cárcel -bromea risueña.

P: No me resisto a preguntarte si alguna vez soñaste en Letur o cuando estabas estudiando Psicología con salir en la revista Billboard por hacer que 8.000 almas corearan tus canciones en un espacio emblemático como el WiZink Center?

R: ¡Ni de broma! -afirma con una voz de sincera sorpresa-. Yo no soñé nunca algo así, sino que llegué a Madrid deseando que me dieran una fecha en Libertad 8 -uno de los locales preferidos de los artistas que hacen canción de autor-. Ese era mi sueño.

Todo lo demás está siendo un regalo del cielo, es como un milagro. No puedo decir que estoy cumpliendo sueños porque no lo soñé.

Sí que deseaba cantar toda mi vida, y contar, pero ni en estadios grandes ni con gente a la que admiro. Todo eso no lo soñé.

P: Ya que hablas de cantar con gente a la que admiras, tienes muy buena relación con otros cantautores actuales como Marwan, con quien tuve el placer de verte brillar mientras interpretábais Las cosas que no pude responder en el WiZink, o con Andrés Suárez y ese increíble Desamiga en el Teatro Circo Price. Pero podría seguir: Joaquín Sabina, Estopa, Huecco, Vanesa Martín, Abel Pintos, Juan Valderrama, Rayden… ¿No sé si te queda alguien con quien te gustaría hacerlo en el futuro?

R: La verdad es que me llevo muy bien con mis compañeros y cantautores y no paro de colaborar con ellos. De hecho, se ríen un poquito en la oficina en la discográfica porque dicen que estoy apareciendo en todos los discos del país -se carcajea-.
Pero es que para mí es lo mejor de este oficio: la música para compartir, no para competir.

Ya he cantado con tanta gente que admiro que me quedan muy poquitos ídolos con los que compartir música, aunque los hay: Silvio Rodríguez, René de Calle 13, Luz Casal…

Y Jorge Drexler, que yo creo que eso se dará pronto porque ya hemos hablado en varias ocasiones y lo hemos intentado.

Rozalén y Bea en el concierto ante la Diputación de Ciudad Real / Elena Rosa

Rozalén y Bea en el concierto ante la Diputación de Ciudad Real / Elena Rosa

P: Por cierto, entre las decenas de características que te distinguen de otros artistas, podemos citar a tu compañera Beatriz. Eres la primera artista que apostó por conciertos accesibles. ¿Cómo surgió tan maravillosa idea?

R: La cuestión de Bea cae como las cosas importantes de la vida: por casualidad.

Nos conocimos en Bolivia, en el Programa de Jóvenes Coperantes de Castilla-La Mancha, y a mí me encantó su expresividad, su manera de interpretar el lenguaje de signos de una forma tan poética y tan bonita, porque ella, aparte, es clown y domina la expresividad a muerte.

Y por otro lado, a ella le gustaron mis canciones, que era algo que también se tenía que dar.

Colocándola a mi lado hemos derribado una barrera y lo único que hace es multiplicar el proyecto, así es que ahí seguiremos.

P: Finalmente, y porque en algún momento tengo que concluir esta entrevista aunque no sea por ganas de hacerlo, ¿cuál es el secreto para llegar a un público tan amplio como el tuyo, sin edad ni género?

R: Pues no tengo ni idea, pero es verdad que sucede algo raro en mis conciertos que vienen desde niños muy pequeños, desde dos años, hasta gente de ochenta y pico, además de personas muy diferentes.

No sé, supongo que será el lenguaje que tengo yo, que es muy de la calle, muy entendible. O quizá sea que también tengo una niña ahí dentro que en el fondo conecta con los niños… No tengo ni idea, la verdad es que no lo sé.

Pero me parece maravilloso que son conciertos familiares y transversales.

Con pesar nos tenemos que despedir porque el tiempo vuela charlando con una Rozalén que se despide dándome ella a mí las gracias porque “me ha encantado la entrevista. Sí, si, si, sí”.

A quien le ha encantado esta charla, que daría para mucho más, es a esta periodista y seguro que a quienes escuchen a Rozalén con el alma abierta, que es como hay que hacerlo.

Gracias María. Esperaremos con ganas tu primer libro, Cerrando puntos suspensivos, previsto para final de año y en el que recoge reflexiones de todo lo que ha vivido y sentido desde el primer disco: Aprendizajes, celebraciones, fragilidades… Suerte.

Portada del primer libro de Rozalén, realizado por Cartel Arte

Portada del primer libro de Rozalén, realizado por Cartel Arte