Soledad Gallego-Díaz: “Recuerdo a mi padre con tizas en los bolsillos y por eso agradezco que su memoria vuelva a la Universidad”

Julia Yébenes Ciudad Real
Soledad Gallego-Diaz interviene en el acto de donación del legado de su padre / Lanza

Soledad Gallego-Diaz interviene en el acto de donación del legado de su padre / Lanza

La directora de El País ha presidido, junto al rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), el acto de entrega de los fondos bibliográficos de su padre, José Gallego-Díaz, a la Facultad de Químicas de Ciudad Real

La directora del diario El País, Soledad Gallego-Díaz, ha mostrado el reconocimiento de su familia porque la memoria de su padre, el matemático José Gallego-Díaz, vuelva a estar en contacto con los centros universitarios donde se enseña conocimiento a los alumnos jóvenes.

“Lo recuerdo con tizas en los bolsillos, ha rememorado esta mañana en Ciudad Real, porque fue un excelente profesor y alguien que consideraba la docencia como uno de los trabajos más importantes en el mundo y del que disfrutó hasta el último día de su vida”. Por ello, ha reiterado el agradecimiento de sus herederos porque “su memoria vuelva a tener contacto, a través de los libros, con lo que más amó: la biblioteca en un centro universitario”.

La periodista ha presidido, junto al rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) el acto de depósito de los fondos bibliográficos de su progenitor a la Facultad de Químicas de Ciudad Real, en concreto en la segunda planta del edificio Francisco Fernández Iparraguirre.

José Gallego-Díaz (1913-1965) , ingeniero agrónomo, matemático, químico, escritor y traductor, nació en Úbeda en 1913, murió en Caracas (Venezuela) en 1965 en un accidente de tráfico y, a pesar de haber vivido momentos difíciles, tras ser depurado por el régimen franquista, fue un innovador en el ámbito de las matemáticas, que conectó a la economía y la biología.

Estudioso y divulgador imparable dejó un importante legado científico y tecnológico, compuesto por decenas de obras y títulos, entre artículos de revistas, monografías, libros, y cuadernillos de ejercicios, escritos en varios idiomas como el ruso y el francés, y que ahora han llegado a Ciudad Real de la mano del exrector Luis Arroyo, el profesor Miguel Beltrán y la directora del Departamento de Matemáticas de la UCLM, Henar Herrero.

Entre la colección es posible encontrar libros de Matemáticas (generales, monográficos, de cálculo, de lógica o de ensayo), de Estadística Aplicada y Economía, de Física y de otras ciencias y técnicas, así como revistas, como la prestigiosa Revue de mathématiques spéciales. Como curiosidad, muchos de estos ejemplares lucen en el interior de la contraportada un dibujo realizado a mano, a modo de exlibris, por el propio José Gallego-Díaz.

Imagen del acto celebrado en los laboratorios de Química / Lanza

Imagen del acto celebrado en los laboratorios de Química / Lanza

La veterana periodista ha reivindicado la figura de su padre, “que no debería desaparecer” por sus aportaciones y gran legado, al igual que otros intelectuales, “representantes de un momento brillante del pensamiento y la ciencia en España, que tuvieron que exiliarse después de la Guerra Civil “para hacer frente a circunstancias difíciles”.

“Mi padre era un gran problemista y una de los profesionales que abrió las matemáticas a ámbitos como la economía y la biología”, y por ello “estaría muy feliz por saber que sus libros están al alcance de jóvenes matemáticos deseosos de conocer la trayectoria de sus maestros”.

“Era licenciado en Químicas, ingeniero agrónomo y doctor en Matemáticas, ha recordado Gallego-Díaz, estuvo comprometido con la República y salió vivo y con libertad de la guerra porque testificaron a su favor amigos del otro lado que le profesaban amistad y afecto, aunque no pudiera volver a dar clases”.

Del conflicto, José Gallego-Díaz sacó el aprendizaje que enseñó a sus hijos: “no hay que juzgar a las personas por lo que dicen sino por lo que hacen”.

La situación política, a pesar de haber ganado la cátedra en la Universidad Politécnica por la retirada del otro candidato afín al régimen pero con menor dimensión investigadora, lo llevó a iniciar relaciones laborales con universidades y publicaciones extranjeras, primero en Estados Unidos y después en Venezuela, hasta que murió prematuramente en 1965.

Tres vidas

Precisamente, el profesor Miguel Beltrán ha repasado la biografía de quien fuera “uno de los matemáticos más importantes de la mitad del siglo XX en España, con una vida fascinante”, y tres vidas en una: la del exilio interior, la del intelectual en el extranjero y la del exilio exterior.

José Gallego-Díaz nació, ha recordado, en el seno de una destacada familia de la burguesía liberal jiennense –su abuelo fue miembro de los gobiernos de Sagasta, y su padre, abogado, diputado en las Cortés- y fue uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza.

La Guerra Civil marcó su vida, ha señalado el profesor, tanto nada más producirse el alzamiento en 1936, cuando el bando de la izquierda quemó la casa y la biblioteca de la familia, como un año después al ser nombrado director general de Agricultura por el ministro del ramo, Vicente Uribe.

Tras concluir la contienda, fue sometido a un consejo de guerra del que salió “conservando la vida y la libertad”, aunque fue apartado de la enseñanza y privado de sus títulos académicos.

En los años 40 fundó una academia de preparación para el ingreso en las ingenierías y obtuvo el título de Ciencias Exactas, la licenciatura en Químicas y el doctorado en Matemáticas, con una tesis que fue Premio Nacional en 1945.

Su “tercera vida” se inició a mediados de los 50 cuando se empezó a vincular al mundo cultural de la época –fue amigo de Pedro Laín Entralgo o Antonio Tovar- y se traslada al extranjero para dar clases en la Universidad de Stanford (EEUU), entre otras en Puerto Rico y Venezuela.

En este país contactó con el exilio republicano -Carlos Flores de Lemus y Manuel García Pelayo, entre otros- y consolidó su trayectoria “en la plenitud y madurez científica e intelectual”, momento en que fue atropellado por un camión y murió.

Beltrán ha visto relevante la recuperación de la biblioteca de Gallego-Díaz y de alguna manera la memoria del exilio republicano”, en concreto aquello “que Max Aub llamaba ‘lo mejor de España’”.

Encaja en la idiosincrasia de Químicas

Henar Herrero ha dado las gracias a quienes han conseguido atraer estos fondos bibliográficos, que están  ordenando y revisando para su total catalogación, y ha celebrado que hayan llegado al Departamento de Matemáticas, un área “de servicios para la Universidad”.

Por su parte, para el decano de la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, Ángel Ríos; la colección “encaja en la idiosincrasia de nuestro centro” porque aúna la faceta científica y tecnológica a través de los documentos.

“Tiene sentido que el legado coincida con nuestra propia naturaleza y es un orgullo tener depositado en este edificio este legado de obras de todo tipo”.

Mejor conocimiento

El rector de la UCLM ha resaltado, por su parte, el enriquecimiento que supone la colección para la Biblioteca de la institución. “Somos una Universidad joven y por eso no siempre tenemos fondos antiguos. Los de José Gallego-Díaz nos vienen bien para formar mejor conocimiento”, ha dicho el rector.

Diputación y Ayuntamiento

También han asistido la vicepresidenta de la Diputación, María Jesús Villaverde y el concejal de Cultura, Ignacio Sánchez, quienes han mostrado su agradecimiento por la incorporación de los fondos, y por la riqueza científica que representa la universidad para la ciudad.