Soledad E.C., la mujer que apuñaló con un objeto punzante a uno de los tres presuntos violadores de su madre en Porzuna, hace dos años, ha pedido disculpas al final del juicio en el que se enfrenta a ocho años de prisión por intento de homicidio.
“No quiero que mis hijos se críen sin madre, como yo”, le ha contado al tribunal que juzga su caso, la sección primera de la Audiencia Provincial.
Entre sollozos, cuando ha rememorado los detalles de la presunta agresión sexual grupal que sufrió su madre en 2023, que sus presuntos agresores grabaron en video, Soledad ha utilizado su derecho de última palabra para justificarse ante el tribunal.
La acusada dice que tanto el día que atacó a la víctima, Antonio M.F., como los anteriores, anduvo “como loca”, sin saber muy bien qué estaba haciendo, solo movida por el rencor hacia las personas que vejaron a su madre, una víctima vulnerable con problemas de alcoholismo y salud mental.
Dice que respondió a una provocación
Y ha insistido en que respondió a una provocación, y no al revés, como sostuvo el martes en la primera sesión del juicio, cuando solo respondió a las preguntas de su abogado.
Los peritos del caso han admitido que Soledad, nacida en una familia desestructurada, y madre de tres hijos a los 29 años, mantiene un vínculo fortísimo con su madre, como ella misma le ha explicado al tribunal.
Ha pasado la adolescencia en un centro de menores
Con 14 años, el ingreso en prisión de su padre y los problemas de su madre para cuidarla, la hicieron recalar en un centro de protección y acogida de menores con sus hermanos, pero ella nunca se adaptó, se escapaba para estar con su progenitora. “Ella estaba unas horas conmigo, pero llamaba a la Guardia Civil. Podría odiarla, pero es todo lo contrario”.
La víctima falleció el pasado 11 de julio por causas ajenas a este caso
Ha explicado que días antes del ataque a Antonio (fallecido el pasado 11 de julio por causas ajenas a este caso), él se acercó a ella cuando barría las calles en Porzuna y se jactó de la presunta violación, “me dijo que se lo había pasado muy bien con mi madre; yo le pregunté a ella muy enfadada y me contó cómo le habían dado de beber, hasta que no supo controlarse, se la llevaron a casa de uno de ellos, y grabaron un video con lo que le hicieron, sin que ella fuera consciente”.
Esa fue la chispa que explicaría porqué el 3 de abril de 2023 esperó a la salida de los juzgados a los presuntos agresores de su madre, los increpó cuando salieron en libertad, y le lanzó una llave inglesa a Antonio.
Volvió a encontrarse a Antonio en un bar
Ese mismo día, ya en Porzuna, ha insistido en que se encontró otra vez a Antonio en un bar de la localidad tomando café, y que cuando fue a la barra a pagar él volvió a provocarla. De que llevara un destornillado u otro objeto en la mano no recuerda nada.
El caso es que Antonio M.F. sufrió una grave puñalada que le seccionó de manera parcial una arteria, lo que provocó un sangrado masivo. Y aunque entró caminando a la consulta del centro de salud, lo tuvieron que trasladar a Ciudad Real y operarlo de urgencia, de lo contrario habría fallecido, han contado los forenses.
8 años de cárcel por intento de homicidio
La fiscal entiende que lo ocurrido es una tentativa de homicidio por la que mantiene la solicitud de 8 años de cárcel para Soledad, además de que indemnice a los herederos de la víctima y al Sescam con más de 5.000 euros.
La defensa dice que «no iba a matar»
La defensa no lo ve así. “El tipo de arma empleada da a entender que no iba a matar, sino a lesionar”, dice su abogado Alfredo Arrién, que pide la absolución y subsidiariamente que se la condene por un delito de lesiones con varias atenuantes, entre ellas reparación del daño (Soledad ha consignado unos mil euros en el juzgado, entrega el dinero en pequeños pagos por su precaria situación laboral).
La defensa considera que el reproche penal de lo ocurrido no debería superar el año y nueve meses de prisión, para evitar que la historia de Soledad se repita en sus propios hijos, a su cargo en estos momentos.
Mientras tanto la presunta agresión sexual a su madre, ahora con dos acusados, sigue instruyéndose en los juzgados de Ciudad Real, de momento sin fecha de juicio.
Denuncia por agresión sexual y apuñalamiento
Tanto la denuncia por agresión sexual como el apuñalamiento se produjeron en días sucesivos, según el defensor de Soledad. La madre denunció a los investigados que una vez pasaron por el juzgado quedaron en libertad con orden de alejamiento de la denunciante, pero no de ella.
El 3 de abril Soledad coincidió -ella dice que de forma casual- en el bar El Malagueño con Antonio al ir a pagar un café a la barra. Hay testigos que dicen haberla visto dirigirse a la víctima, preguntarle algo parecido a “¿cómo se vive siendo un violador?”, golpearlo en el abdomen con un cuchillo que no llegaron a ver, y salir corriendo de allí, hasta que fue detenida un tiempo después.
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