Tres miembros de una banda de robos en el campo que actuó en Ciudad Real asumen penas de 7 y 4 años de cárcel

Belén Rodríguez Ciudad Real
Los tres detenidos, que llevan año y medio en prisión preventiva, serán expulsados a Marruecos dentro de seis meses / Clara Manzano

Los tres detenidos, que llevan año y medio en prisión preventiva, serán expulsados a Marruecos dentro de seis meses / Clara Manzano

Los acusados, que llevan dieciocho meses en prisión preventiva desde que fueron detenidos por la Guardia Civil en Almuradiel con material robado en Valdepeñas, cumplirán unos meses más de cárcel en España y serán expulsados a su país de origen, Marruecos. Se desplazaban a la provincia desde Níjar (Almería)

Tres de los presuntos cuatro miembros de una banda criminal especializada en robos en el campo que actuó hace año y medio en la provincia de Ciudad Real han aceptado hoy penas de siete y cuatro años de cárcel ante la Audiencia Provincial, por robos perpetrados en fincas de Cózar, Almedina, Manzanares y Valdepeñas entre finales de 2016 y abril de 2017.

Organización criminal, robo y atentado

Los acusados, C.S., R.F y S.D., marroquíes afincados en Níjar (Almería), han reconocido ante la sección segunda de la Audiencia su pertenencia a una organización delictiva, que cometieron una decena de robos con fuerza en esos meses, y en el caso de uno de ellos, C.S., un delito de atentado a la autoridad por embestir al vehículo de la Guardia Civil que les echó el alto el 1 de abril del año pasado, de madrugada, en la A-4 en Almuradiel. Para este último la pena es de siete años y para los otros dos de cuatro.

Dos años de prisión y expulsión

El acuerdo de conformidad implica la sustitución de parte de la pena de cárcel por la expulsión del territorio nacional. “Llevan ya dieciocho meses en prisión preventiva, una exageración por robo, en cuanto cumplan dos años serán expulsados a su país Marruecos”, ha explicado el abogado que los defiende Ramón Alén.

El reconocimiento de los hechos, por los que se enfrentaban a penas más altas, de unos nueve años de prisión, ha evitado el juicio que se iba a celebrar este martes y que se retomará mañana respecto del acusado E.M.H., el cuarto implicado en este caso que no ha comparecido.

Este investigado, en libertad provisional, no se ha presentado hoy (supuestamente ha perdido el autobús desde Almería) y el tribunal le ha dado la oportunidad de ir a juicio mañana.

“Que las personas que fueron detenidas con él se hayan declarado culpables no puede condicionar la presunción de inocencia de mi representado”, ha explicado el abogado  Santiago Ballesteros que ha asumido su defensa.

En principio E.M.H. se enfrenta a una acusación de nueve años de prisión por delitos de pertenencia a organización criminal y robo continuado con fuerza en las cosas y en casa habitada.

El nuevo acuerdo de conformidad ha evitado el juicio previsto para toda la semana ante la sección segunda de la Audiencia / Clara Manzano

El nuevo acuerdo de conformidad ha evitado el juicio previsto para toda la semana ante la sección segunda de la Audiencia / Clara Manzano

El cuarto dice que es inocente

Los cuatro marroquíes implicados en este caso están acusados de haber perpetrado una decena de robos en casas de campo y explotaciones agrarias de Cózar y Almedina (en noviembre de 2016) y meses más tarde (finales de marzo, primeros de abril de 2017) en fincas de Manzanares y Valdepeñas.

La banda, a la que pertenecen más personas que no han podido ser identificadas durante la investigación, se desplazaba desde Níjar (Almería) aprovechando la Autovía del Sur (A-4) para robar motores de riego en la provincia de Ciudad Real, llevarlos a Almería, y venderlos allí o en Marruecos sin levantar sospechas.

Bandas muy escurridizas

Se trata de una práctica muy habitual de bandas similares que traen de cabeza a la Guardia Civil de las comunidades más rurales en los últimos ocho años, por su capacidad para escabullirse tras hacer mucho daño en pocas horas (de madrugada y en enclaves solitarios).

En este caso la Guardia Civil pudo obtener pistas porque en uno de esos golpes, en noviembre de 2016, tuvieron que dejar una furgoneta atascada en el barro en Almedina.