Turrillo acerca la historia de la Cofradía del Crucifijo de San Pedro y su vínculo con la actual Semana Santa

Julia Yébenes Ciudad Real
Turrillo firma uno de los ejemplares de ‘Orígenes de la Semana Santa en Ciudad Real. La Antigua Cofradía del Santísimo Crucifijo de San Pedro’ / J. Jurado

Turrillo firma uno de los ejemplares de ‘Orígenes de la Semana Santa en Ciudad Real. La Antigua Cofradía del Santísimo Crucifijo de San Pedro’ / J. Jurado

El actual presidente de la Asociación de Cofradías de Semana Santa de Ciudad Real ha estudiado la documentación de la hermandad más antigua de la ciudad

A pesar del escaso patrimonio documental de las cofradías de penitencia en Ciudad Real, el historiador local Francisco José Turrillo ha reunido en un libro la historia de la hermandad más antigua de la capital, creada hace más de cuatro siglos en torno a la parroquia de San Pedro.

La publicación, titulada ‘Orígenes de la Semana Santa en Ciudad Real. La Antigua Cofradía del Santísimo Crucifijo de San Pedro’, editado por Serendipia, ha sido presentada esta tarde en el Museo Convento de La Merced con una gran acogida de público.

El también presidente de la Asociación de Cofradías de Semana Santa capitalina ha establecido en la mitad del siglo XVI el origen de esta celebración, al igual que en otras ciudades castellanas, y lo ha hecho a través de la recomposición de los inicios de una de las cofradías más antiguas, la del Santo Crucifijo de San Pedro. “Es la única de la ciudad que posee su documentación localizada”, y que llegó a sus manos a través de Luis Calahorra.

La presentación ha sido en el Convento de la Merced / J. Jurado

La presentación ha sido en el Convento de la Merced / J. Jurado

Así, tras una década de transcripción, estudio y análisis, Trujillo ha plasmado la trayectoria de esta hermandad, constituida en los albores del siglo XVII para dar culto y veneración a la Cruz de Cristo, tras la llegada a San Pedro del Lignum Crucis (la reliquia de la Cruz). Precisamente, por esta advocación tenía como fiesta principal 3 de mayo, fecha en la que los hermanos realizaban grandes celebraciones.

Posteriormente , como cofradía con un carácter menos penitencial, entroncó con la tradición de la monarquía católica y siguió su curso, con la incorporación de representantes de distintos estratos sociales, desde los prohombres y oligarcas de la ciudad a las clases de menor rango.

En el siglo XVII vivió una decadencia por el descenso de población a causa de una epidemia hasta su renovación en 1700, que se volvió a trastocar con las normas políticas hasta su recuperación más activa en el siglo XIX a través de otras entidades.

Los estudios de Turrillo llegan hasta 1729, coincidiendo con el final de la Hermandad, de la que derivaron las actuales cofradías de la Oración en el Huerto y Jesús Caído, que procesionan en Viernes Santo, en la salida más antigua de la Semana Santa de la ciudad.

El público ha acompañado a Turrillo en la presentación / J. Jurado

El público ha acompañado a Turrillo en la presentación / J. Jurado

Turrillo ha obtenido datos curiosos de la organización social de hace varios siglos en la capital, a través de dos libros de asientos de la Antigua Cofradía del Santísimo Crucifijo de San Pedro, donde consta una amplia relación de cofrades, hermanos mayores, priostes y mayordomos en los siglos XVII y XVIII. Destacado es la abultada presencia de notarios y procuradores del número (notarios apostólicos).

Perfil

Turrillo es licenciado en Historia y en Historia del Arte, ambas titulaciones por la Universidad de Castilla-La Mancha, y es profesor en Educación Secundaria de Geografía e Historia, y estudioso e investigador de la historia de las cofradías y la Semana Santa de Ciudad Real.

Es hermano fundador de la Penitencial Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús de las Penas de Ciudad Real, siendo miembro de su Junta de Gobierno desde el año 1996 y Hermano Mayor desde el 2006 hasta la actualidad.

Actualmente es presidente de la Asociación de Cofradías de Semana Santa de Ciudad Real, y ha conseguido, entre otros logros, establecer la Carrera Oficial de la Semana Santa de Ciudad Real y la incorporación de una nueva imagen de Jesús Resucitado.