Un caso de maltrato físico, psíquico y sexual, “muy grave, de grado extremo”

Belén Rodríguez Ciudad Real
El acusado se enfrenta a penas de entre 18 y 26 años de cárcel por delitos de maltrato, lesiones y aborto / Elena Rosa

El acusado se enfrenta a penas de entre 18 y 26 años de cárcel por delitos de maltrato, lesiones y aborto / Elena Rosa

Forenses y peritos psiquiátricos aseguran que la joven de La Solana presuntamente maltratada por su expareja hace seis años en Pozuelo padece un trastorno de estrés postraumático grave, con secuelas psicológicas que subsisten en la actualidad

La joven de La Solana que ha denunciado a su expareja, José Manuel C.M.N.A, por maltratarla y obligarla a abortar en el año y medio que duró su relación, sufre estrés postraumático crónico, de mal pronóstico, hasta el punto de que meses después de huir tuvo episodios psicóticos: escuchaba  la voz de su presunto maltratador y lo veía persiguiéndola.

“Estamos ante un caso de maltrato físico, psíquico y sexual muy grave, de grado extremo”, ha explicado hoy en la segunda sesión del juicio la forense Esperanza Rincón.

Un trastorno como el de víctimas de guerras

La perito de la clínica forense de Ciudad Real ha acreditado las secuelas psíquicas de temor, miedo y dependencia emocional que le han quedado a la mujer, de unos 30 años ahora. “Un trastorno de estrés postraumático, como el que sufren víctimas de guerras o accidentes de tráfico, no se cura fácilmente”, ha recalcado la doctora a preguntas de las acusaciones.

Respecto a las lesiones físicas que sufrió la joven en varios momentos de su relación y  que fue a tratarse al hospital (no dijo que eran por palizas), las forenses que han informado hoy al tribunal las consideran compatibles con golpes propinados por su expareja.

Las peritos también se han pronunciado sobre la lesión en un dedo que se hizo el acusado el 14 de agosto de 2012, según la presunta maltratada por la última paliza que le dio (después de eso se fugó de casa). Las doctoras la consideran “compatible con golpear con la mano”.

Oculta en casas de acogida por miedo

A día de hoy la presunta víctima de este caso de violencia machista sigue viviendo en una casa de acogida, una de las muchas por las que según su abogado Tomás Fernández-Arroyo ha peregrinado en los últimos seis años (la relación terminó  el 15 de agosto de 2012).

Sin pruebas directas más que los testimonios de víctima y acusado, la segunda sesión del juicio contra José Manuel M.C.N.A. (40 años) por  delitos de maltrato, lesiones y aborto, se ha centrado en ilustrar a la sala de los efectos psicológicos del sometimiento de esta mujer al acusado.

Desde que puso la primera denuncia (agosto de 2012), ‘C’, la presunta víctima, ha sido derivada y examinada por diferentes equipos médicos. En la sala de vistas han declarado hoy como peritos desde un médico de cabecera que tuvo en La Solana, hasta la psicóloga del centro de la mujer de esa localidad, a la primera que le contó que José Manuel la había obligado abortar.

Recaída por “ideación suicida”

La joven fue atendida entre los años 2013 y 2014 por profesionales de psiquiatría del Hospital Virgen de Altagracia de Manzanares, y de ahí pasó al servicio de Psiquiatría del Hospital General de Ciudad Real. En la capital acudió con regularidad al hospital de día, en el que fue sometida a terapia “por ideación suicida”, se culpaba de lo que le había pasado y sobre todo de haber abortado.

Ninguno de los profesionales médicos que han declarado hoy creen que esta mujer finja o haya exagerado sus síntomas.

En la clínica del aborto no recuerdan nada raro

En cuanto al aborto que se le practicó el 24 de mayo de 2012 en la clínica Cire de Miguelturra, el médico que lo hizo ha declarado que después de tantos años no recuerdo el caso, pero que si hubiera habido algo extraño, como haber notado que la mujer estaba retraída o coaccionada se hubiera informado a las autoridades o a la policía.

“Antes de una interrupción voluntaria del embarazado se le dan tres días mínimo de reflexión a la persona para seguir adelante o no hacerlo”, ha recalcado el médico.

Penas de entre 18 y 26 años de cárcel

José Manuel M.C.N.A., que cumple una condena de 12 años de cárcel por abusar de la hija de once años de otra mujer con la que estuvo conviviendo en Argamasilla de Calatrava en 2015, se enfrenta ahora a 18 años de prisión por los delitos de malos tratos, lesiones y aborto.

La acusación particular eleva la petición de pena a 26 años, porque acusa de un delito más de lesiones graves con secuelas psicológicas y pide una pena más alta por el aborto. La defensa por su parte solicita la libre absolución. Sostiene que no hay pruebas contundentes.

El juicido continuará este jueves con la declaración de más peritos y las conclusiones finales de las partes.