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Un centenar de piezas de una veintena de yacimientos de la provincia viaja a Talavera para la exposición ‘Atempora’

Con sumo tiento y cuidado, se realizan este miércoles y jueves en el Museo de Ciudad Real el embalaje del centenar de piezas procedentes de yacimientos de la provincia que participarán en la exposición ‘Atempora. 6.000 años de cerámica en Castilla-La Mancha’ que se inaugurará el viernes 21 de septiembre en Talavera de la Reina.

Halladas en una veintena de yacimientos de la provincia de Ciudad Real, las piezas aportadas por el museo ciudarrealeño se corresponden fundamentalmente con la Edad del Bronce, el mundo ibérico y el medieval, y se podrán presenciar, en el marco de una amplia exposición de más de 1.200 piezas con varias sedes, en la antigua iglesia de Santa Catalina de Talavera.

Las muestras restauradas se podrán presenciar en el Museo de Ciudad Real tras su exhibición en Talavera / Elena Rosa

Todas la piezas ciudarrealeñas se expondrán en un mismo espacio en el que se presentan los orígenes de la producción cerámica en Castilla-La Mancha, comentó el director del Museo de Ciudad Real, Ignacio de la Torre, que resaltó que, gracias a la dotación presupuestaria de esta muestra encaminada a restauración se han recuperado cerca de cincuenta que, posteriormente, se podrán presenciar a su regreso a este espacio museístico.

Entre ellas, se encuentra un magnífico jarrón almohade para el agua encontrado en Alarcos hecho añicos y que será una de “las piezas estrella” de la exposición, tras ser reconstruido. Es una “pieza excepcional, única en Castilla-La Mancha”, de entre finales del siglo XI y principios del XII, en la que destaca, entre otros motivos, el remate de unas asas como si fueran alas que culminan en cabezas de caballo.

Representativas piezas del Bronce de La Mancha, de yacimientos como La Encantada y la Motilla del Azuer, también estarán presentes en la muestra en la que se explicará de manera didáctica los diferentes usos de la cerámica empleada desde para crear elementos de contención y objetos de vajillas de cocina y mesa hasta urnas para los difuntos. En este sentido, se exhibirá una urna funeraria con los restos de un niño de La Encantada.

Se ha reconstruido un magnífico jarrón almohade encontrado en Alarcos con motivo de la muestra / Elena Rosa

Cerámicas de Oreto-Zuqueca

Así mismo, para la exposición se ha restaurado un interesante conjunto de cerámicas de Oreto-Zuqueca, del siglo VIII y que refleja la transición entre el mundo visigodo y el islámico, comentó De la Torre, que resaltó que Ciudad Real aporta piezas muy representativas de diversos períodos como cucharas de la Edad del Bronce, cantimploras que muestran la evolución de este objeto desde la época ibérica y romana hasta la medieval, candiles restaurados para la ocasión y una amplia variedad de cerámica de cocina como piezas medievales que recuerdan a pucheros en uso hasta no hace mucho.

Para el transporte de las piezas grandes, se utilizan embalajes rígidos a medida que eviten contactos si se producen golpes o se cae una caja, además de revestimientos de materiales esponjosos en el interior de los continentes que absorben las vibraciones en el traslado. Así mismo, las piezas, una vez restauradas y consolidadas, se envuelven con materiales protectores y suaves como tisú que evitan que se degrade la pinturas de la decoración y, con esa primera capa de protección, se introducen en las cajas en las que se colocan tirantes de material acolchado, de manera que las piezas se encuentran como suspendidas, para evitar fricciones, dentro del embalaje. En cuanto a las piezas pequeñas, se cajean, a medida, en capas de espuma, agrego De la Torre, que indicó que, así mismo, se ha contratado un seguro para avalar la integridad de las mismas que serán desembaladas e instaladas en el montaje de la exposición a partir del próximo lunes.