El sindicato CCOO, que mantiene abiertos varios conflictos laborales con la dirección del centro ocupacional Asociación Fuensanta de Ciudad Real, ha logrado que la justicia ordinaria les dé la razón en su pretensión de mantener las vacaciones navideñas del personal entre el 22 de diciembre y el 8 de enero.
Según explican en un comunicado no es nada extraordinario, lo hacen todos los centros ocupacionales en Castilla-La Mancha, y este año la dirección de la Asociación Fuensanta intentó que no fuera así, “el pasado 22 de diciembre la dirección impuso a su plantilla un nuevo calendario laboral, con la obligación de abrir desde el 2 de enero. Medida que los propios usuarios rechazaban ya que no podían entender que les impidieran disfrutar de las navidades con sus familias”, dicen.
CCOO anunció la interposición de demanda de conflicto colectivo y solicitó la preceptiva mediación previa en los juzgados de lo Social que atendieron su petición, así el 27 de diciembre se dictó un auto que suspendió la “arbitraria imposición del director gerente”.
Más «tropelías» contra la plantilla
Pero según dicen a partir de ahí se han sucedido “tropelías” contra la plantilla. Por un lado consideran una venganza que se haya retrasado el pago de las nóminas hasta el día 8 de enero, “aduciendo que no hay personal disponible para realizar los abonos por culpa del auto, algo insólito porque durante más de 25 años la Asociación Fuensanta sí ha podido realizar el pago de los salarios incluso antes del plazo establecido en el actual convenio”, denuncia Antonio Romero, responsable del Sector de Discapacidad de la Federación de Enseñanza de CCOO-Castilla-La Mancha.
Ahorro de las vacaciones
También se quejan de que el 22 de diciembre se despidiera a todos los trabajadores sin contrato indefinido (aunque algunos llevan dos y tres años así), para volver a contratarles el día 2 de enero “y ahorrarse de esta manera el pago de las vacaciones”.
Además sostienen que la dirección se sigue negando desde hace más de un año a negociar el convenio colectivo de su plantilla que desde el 1 de enero de 2016 está en ultraactividad. “Afortunadamente pactamos en su día la inclusión en el convenio de una cláusula de ultraactividad, si no los actuales directivos estarían ya aplicando el convenio estatal o incluso el Estatuto de los Trabajadores -como permite la reforma laboral del PP- con el objetivo de recortar derechos a sus trabajadores, congelando los salarios, ampliando jornada y reduciendo derechos en la conciliación de vida laboral y familiar”, apunta Romero.
“¿Cómo es posible que una empresa que destina alrededor de 120.000 euros a pagar tres sueldos de alta dirección, y que además gratifica a estos tres ‘altos directivos’ con un plus navideño’de 15.000 euros, argumente que no puede renovar su convenio colectivo con el fin de asegurar la viabilidad económica?”, critica también CCOO.
El sindicato pide además a la Junta que reacciones. “El Gobierno de Castilla-La Mancha, que aporta buena parte de los ingresos de la asociación y sobre todo los socios, los padres y tutores de las personas con discapacidad, tienen que ser conscientes de cómo están actuando estos altos directivos, que están permitiendo que los trabajadores lleven en huelga más de seis meses y con varias demandas interpuestas que vulneran derechos fundamentales”.
“Hubo un tiempo en el que la Asociación Fuensanta era un referente dentro del sector, un modelo a copiar. Sin embargo, la actual directiva, a través de su director-gerente, emprendió hace ya casi cinco años lo que parece un viaje sin retorno encaminado al más absoluto de los fracasos”, rematan.

