Veintiún casos están activos dentro del Protocolo para Menores Trans en C-LM

Noemí Velasco Ciudad Real
Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha / Archivo

Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha / Archivo

La Junta pretende aprobar esta legislatura la Ley LGTBI de Castilla-La Mancha. El Protocolo de Actuación a Menores sobre Identidad y Expresión de Género supuso un punto de inflexión en enero de 2017

La sociedad española ha avanzado desde 2005 un amplio trecho en la aprobación de medidas legislativas y el impulso de programas de actuación para dar garantía en derechos y protección al colectivo LGTBi (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales).

Castilla-La Mancha no ha permanecido ajena a los cambios y el Protocolo de Actuación a Menores sobre Identidad y Expresión de Género, que entró en vigor en enero de 2017 impulsado por el Gobierno de Emiliano Garcia-Page, ha significado un punto de inflexion.

En la actualidad, el protocolo está activo en 21 casos, aunque las medidas son extensivas a toda la infancia trans, que es la más vulnerable. Por provincias, hay un seguimiento exhaustivo de 7 casos de Ciudad Real, otros 7 en Albacete, 4 en Cuenca, 2 en Guadalajara y 1 en Toledo. Este número no representa los únicos casos de menores transgénero en la región (por ejemplo, Marta no está incluida).

La directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, Araceli Martínez, destaca en declaraciones a Lanza que después de un año y medio de aplicación “la valoración es muy positiva”, porque “facilita el proceso vital de los menores trans, permite la coordinación entre las diferentes áreas implicadas, Bienestar Social, Educación, Sanidad, y supone la aplicación de medidas de prevención frente a la transfobia y actitudes discriminatorias”.

Responsable de este protocolo fruto del diálogo con el sector, que recoge sus demandas y que elimina algunas carencias administrativas, Martínez expresa que “el Gobierno regional ofrece una herramienta integral, útil, que orienta las intervenciones con personas trans en sus diferentes circunstancias con el fin de ofrecer una atención de calidad”. Así, el protocolo recoge desde el derecho a la obtención de la tarjeta sanitaria con el nombre elegido al plan de actuación escolar.

Asimismo, la coordinación involucra tanto a la administración, como a las asociaciones que representan a las familias y los profesionales implicados, que reciben formación especializada. Por ello, existen “comisiones provinciales de seguimiento” con periodicidad anual o semestral, donde también valoran los problemas de implantación y analizan casos de conflicto.

Ley LGTBi para Castilla-La Mancha

El Protocolo de Actuación a Menores sobre Identidad y Expresión de Género abre camino hacia una ley específica dirigida al colectivo LGTBi en Castilla-La Mancha, que, de momento, según avanza Araceli Martínez, tendrá que esperar a la aprobación de la Ley para una Sociedad Libre de Violencia de Género.

Ahora bien, la directora del Instituto de la Mujer advierte que “la falta de una ley específica no es incompatible con la puesta en marcha de ciertas medidas”, como ha ocurrido con la ley contra la violencia machista, “que está aplicada en un 95 por ciento”.

En este sentido, Martínez hace referencia al derecho a las técnicas de reproducción asistida más allá de mujeres heterosexuales con pareja y al impulso de programas en el medio educativo frente al modelo del “heteropatriarcado”.

El objetivo es que la ley salga adelante antes de que termine la legislatura, “por una sociedad digna, inclusiva y auténticamente democrática”, porque según afirma Araceli Martínez, las personas transgénero y los menores “no son una minoría social extraña, forman parte de la diversidad y la pluralidad, y tiene que haber una normalización”.