Cruz Roja Responde realiza más de 74.000 intervenciones en los últimos meses en la provincia de Ciudad Real

Lanza Ciudad Real
Entrega de productos en Manzanares

Entrega de productos en Manzanares

Cristóbal, voluntario: “Tengo grabada la imagen de unos niños saltando de alegría al ver que les llevábamos cacao en polvo”.

Cruz Roja Responde frente al COVID-19 es el mayor llamamiento de la organización en su historia, lanzado el pasado mes de marzo con el objetivo de atender a las personas vulnerables ante la pandemia.

En la provincia de Ciudad Real, desde que comenzara el mes de marzo, se ha atendido ya a 16.000 personas en cerca de 74.000 intervenciones diferentes. Acompañamientos, asistencias (compras de alimentación, farmacia, gestiones, etc.), entregas de bienes o ayudas económicas, información o movilizaciones han sido algunas de las intervenciones llevadas a cabo en las doce asambleas locales de Cruz Roja y una delegación local de que dispone la Institución en Ciudad Real.

La tarea que ha llegado a más personas ha sido la de información en materia sanitaria o social, gracias, especialmente, al seguimiento telefónico realizado con el que se han atendido a 7.575 personas, en 31.103 actuaciones.

Cruz Roja también ha entregado 4.038 ayudas materiales de primera necesidad a casi 2.000 familias de la provincia, destacando especialmente la entrega de productos alimentarios, 3.181, de higiene y 558, sanitarios; además de productos tecnológicos (tablets) y otros.

Las ayudas económicas superan las 1.100, siendo ayudas de primera necesidad hasta 943 de ellas, y 24 el pago de recibos de suministros básicos.

El acompañamiento social ha supuesto más de 17.000 intervenciones con 1.814 personas.

De especial relevancia ha sido el trabajo realizado en materia de educación, llegando a más de 1.000 personas mediante capacitación y refuerzo educativo virtual a niños y niñas en dificultad social, mediante nuevas tecnologías, siendo más de 7.000 las intervenciones realizadas.

Además, 307 personas han recibido información laboral desde el servicio de Empleo.

Para alcanzar estas cifras, Cruz Roja ha necesitado a uno de sus músculos más fuertes, el voluntariado, que continúa creciendo en tiempos de pandemia gracias a la sensibilización mostrada por la población.

“Si nos hubieran podido abrazar, lo habrían hecho”

Cristóbal se hizo voluntario hace más de dos años en Ciudad Real. Es desempleado y ha colaborado prácticamente a diario en el plan Responde. Reconoce haber vivido situaciones difíciles en este tiempo en el que ha decidido ponerse “en primera línea” para ayudar a los demás, “hemos estado con todos, gente que ha dado positivo o que perdía a sus familiares por COVID-19”. Lejos de quedarse en casa atemorizado, se ponía cada día el equipo de protección individual con el que sentirse seguro para llevar alimentos a las familias necesitadas, “me impactaba ver matrimonios jóvenes con hijos que se habían quedado sin nada”.

Reparto de alimentos durante la pandemia

Reparto de alimentos durante la pandemia

Uno de las historias que aún recuerda fue la llegada a un domicilio con la compra en la mano, en la que se dejó ver un bote de cacao en polvo, “los niños botaban de alegría porque les llevábamos el desayuno”. Tampoco olvidará fácilmente como un padre de familia con tres hijos de 4, 6 y 8 años le contaba cómo había quedado viudo por culpa de la pandemia, “algunas situaciones han sido muy, muy malas”.

Sin embargo, pese a la rareza de la situación, se queda con la sensación de “haber hecho las cosas bien”, sensación que notaban cada vez que les recibían con los brazos abiertos “si hubieran podido abrazar, lo habrían hecho”.

Pese a los cientos de horas dedicadas al voluntariado, a Cristóbal aún le quedan fuerzas para seguir ayudando, “hemos hecho muchas cosas, pero si hacemos más, mejor todavía”, y siente tristeza de ver cómo algunas familias lo pasan mal por no pedir ayuda cuando sabe que la podrían recibir, “no lo hacen por vergüenza, o porque es gente mayor que no sabe ni a quién acudir”.

“¡Cómo no lo iba a hacer, si soy una privilegiada!”

Para Carolina hacerse voluntaria el pasado año fue algo puntual; ha sido durante la pandemia cuando ha dedicado más horas al voluntariado, pese a tener dos trabajos y tres menores a los que cuidar. Empezó atendiendo a personas refugiadas, pero en tiempos de COVID-19 ha sido el reparto de alimentos o mascarillas la tarea encomendada, “me he sentido muy útil”.

Asegura no haber sentido miedo, pero sí se ha sentido impresionada algunas veces por la situación, “no había gente en las calles; sólo salían a la puerta o veíamos como nos saludaban desde las ventanas”. A esta sensación se le suma la sorpresa de ver cómo otras personas, de manera espontánea, querían colaborar con ella, “nos decían al hacer la compra para el plan Responde que, si nos podían pagar lo que llevábamos, y eran carros muy grandes”.

Equipada con su EPI, y rodeada de personas muy diferentes con las aparentemente no tendría nada en común, ha conseguido formar parte de un equipo sólido de trabajo que realizaba la entrega de meriendas a niños y niñas vulnerables a cerca de una treintena de familias de la capital antes de llegar a casa y desinfectar todo para evitar el contagio.

Para Carolina, ayudar en estos tiempos ha sido gratificante y lo ha compaginado con el teletrabajo y las tareas diarias vinculadas a un hogar y una familia, “¡cómo no lo iba a hacer, si soy una privilegiada”, asegura, “yo me organizaba porque teletrabajaba, y por suerte tengo estabilidad familiar y laboral. Cuando estaba libre podía ayudar en Cruz Roja porque si crees en algo, sacas tiempo para ello. Lo puedes sacar para correr o tomar algo, pero esto es mucho más gratificante”.

Aun así, no todo han sido buenas experiencias, “el primer día lo pasé un poco mal porque vi a un matrimonio de personas mayores muy asustados; vi el miedo en sus ojos”.

Ampliación de Cruz Roja Responde

El Plan Cruz Roja Responde frente al COVID-19 ha atendido ya a cerca de 2 millones de personas en situación de vulnerabilidad en toda España, a través de una respuesta integral en sus áreas de emergencias, inclusión social, educación y empleo.

Tras su ampliación en mayo, en total el plan Cruz Roja Responde tendrá una duración de 9 meses y durante ese periodo se espera atender a más de 2.400.000 personas vulnerables, movilizando a 52.000 personas voluntarias, más 26.000 de ellas de nueva incorporación, que materializarán las respuestas previstas en todo el territorio a través de más de 1.400 puntos de atención y también de forma telemática y/o telefónica.

Toda la evolución y actualización diaria del plan Cruz Roja Responde puede seguirse online en el open data de Cruz Roja Responde