Csif denuncia el aumento de altercados en la prisión de Alcázar

N. V. / Lanza Ciudad Real
Concentración de funcionarios de prisiones en Alcázar de San Juan / Archivo

Concentración de funcionarios de prisiones en Alcázar de San Juan / Archivo

El sindicato Csif advierte el ingreso de internos "problemáticos", "inadaptados" y "con partes disciplinarios graves", que no tienen nada que ver con el tipo asumible en un "centro de respeto". Un interno incluido en el programa de atención a enfermedades mentales propinó un puñetazo el pasado sábado a un funcionario

Csif advierte del aumento de conflictividad en el centro penitenciario de Alcázar de San Juan desde hace meses, tras la agresión que sufrió el sábado pasado un trabajador. Un interno del Programa de Atención a Internos con Enfermedades Mentales propinó un puñetazo a un funcionario.

El sindicato dice que “la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias desoye las reclamaciones y quejas provenientes desde la dirección del centro”, que reclama su especialización como “centro de respeto” para la acogida de internos de edad avanzada.

En cambio, Csif indica que desde mediados del año pasado han ingresado un nuevo contingente de internos “que no tiene que ver en nada con el tipo que sería asumible por las características del centro”. Advierten que son “internos problemáticos, inadaptados a los centros de respeto y con partes disciplinarios graves o muy graves por cumplir”.

En estos momentos, hay demasiados internos dentro del PAIE, que se mezclan con el resto, “sin ningún tipo de separación”, lo que multiplica los problemas, tanto de índole regimental, como de convivencia, lo que da lugar a “muchos altercados”.

Agentes de la autoridad

Desde enero, la cárcel paso a “nivel mínimo” de los centros de respeto porque los internos no se ajustaban al perfil. Además, el centro solo dispone de un médico y dos enfermeras, con sus derechos de vacaciones y descansos.
Por todo ello, Csif exige que los funcionarios sean reconocidos como “agentes de la autoridad” en el ejercicio del cargo y que se cubran todas las plazas vacantes en la cárcel de Alcázar, cuya plantilla cada vez sufre un mayor envejecimiento.