Csif enseña técnicas de autoprotección a empleados públicos de Alcázar

Lanza Ciudad Real
Participantes en el curso de técnicas de autoprotección de Csif en Alcázar de San Juan / Lanza

Participantes en el curso de técnicas de autoprotección de Csif en Alcázar de San Juan / Lanza

El sindicato Csif señala que el año pasado hubo 131 agresiones en centros de salud y hospitales del Sescam en Ciudad Real, la mayoría verbales. En toda Castilla-la Mancha llegaron a las 627 agresiones

El sindicato Csif ha celebrado en Alcázar de San Juan un curso de técnicas de autoprotección para 23 personas enmarcado en su campaña ‘No más agresiones’ para concienciar a la sociedad sobre este grave problema y adoptar medidas para garantizar la seguridad de los empleados públicos de la región

Este curso, celebrado en una sala del Centro de Salud nº 1, ha servido para dar a conocer técnicas prácticas para cómo evitar situaciones de agarre, estrangulación, sujeción, agresión y ataque con cuchillo, a fin de repeler posibles agresiones y aportar seguridad a los empleados públicos en trabajo diario.

Más de 100 agresiones en la provincia, la mayoría verbales

Este curso de Alcázar forma parte de los ocho que Csif ha impartido por toda la región, a la vista de las numerosas agresiones contabilizadas sólo en el Sescam el pasado año. El sindicato apunta que el año pasado hubo 131 agresiones en centros de salud y hospitales del Sescam en Ciudad Real, y 627 en toda la región.

La mayoría de las agresiones fueron a mujeres: 444 en toda la región. Asimismo, Ciudad Real fue la segunda provincia con más agresiones: en Toledo hubo 271 agresiones, 113 en Albacete, 72 en Guadalajara y 40 en Cuenca.

Por tipo de incidentes, las verbales representaron el 90% del total, pero en la región se produjeron 32 de carácter físico, según datos oficiales del propio Sescam.

Según recordó en Ciudad Real el responsable autonómico de Prevención de Riesgos Laborales de Csif, Carmelo Gómez, en Castilla-La Mancha hay unos 74.000 empleados dependientes del Gobierno regional, pero solo existen datos de las agresiones en el Sescam, en donde trabajan unos 25.000.

El sindicato pide más seguridad

Por este motivo, el sindicato cree conveniente redoblar los esfuerzos que realiza la Administración, “dada la obligación legal y moral que tiene con sus trabajadores”, pues recuerda que cuando un profesional es agredido y causa baja “incide negativamente en el resto de los profesionales y también en los propios usuarios y pacientes”.

Csif ha pedido en numerosas ocasiones el desarrollo del Plan Perseo en cinco líneas principales: diseño y acondicionamiento de instalaciones sanitarias para su seguridad; aumento de medios humanos y materiales; realización de campañas educativas de concienciación; que el Sescam se persones como acusación particular ante cualquier caso de agresión y la supervisión continuada de los planes y de sus resultados.