Cuatro hombres de origen marroquí se enfrentan a más de 31 años de prisión por robar en fincas de Cózar, Almedina, Manzanares y Valdepeñas

Julia Yébenes Ciudad Real
SalInterior de la Audiencia de Ciudad Real / Elena Rosa

SalInterior de la Audiencia de Ciudad Real / Elena Rosa

El fiscal les acusa de pertenecer a organización criminal. Los presuntos robos los cometieron en noviembre de 2016 y en marzo de 2017, y algunas de las madrugadas visitaron hasta cuatro explotaciones

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial enjuiciará a partir de la próxima semana a cuatro hombres de origen marroquí acusados de cinco delitos relacionados con robos en el campo con fuerza en las cosas y diversos daños, además otro delito de pertenecer a una organización criminal.

Según el escrito del fiscal, los presuntos ladrones, con edades entre 34 y 42 años, asaltaron distintas explotaciones agrarias y casas de campo en pueblos de la provincia como Cózar, Almedina, Manzanares y Valdepeñas en 2016 y 2017, en los que se hicieron con valiosos botines entre motores de riego y otros aparatos domésticos, que, posteriormente, trasladaban a Almería, donde residían, y los vendían a terceros.

El Ministerio Público cree que el grupo actuó de manera organizada y demoledora, pues además de tener perfectamente establecida la función de cada miembro, no dudaban en utilizar la fuerza al asaltar las fincas para sustraer el material.

Al parecer, C.S., S.D., R.F. y E.M.H., estos dos últimos condenados con penas menores por delitos contra la salud pública y receptación, respectivamente, cometieron las agresiones contra el patrimonio en colaboración con otras personas que no han sido identificadas.

Los robos, según el fiscal, eran diseñados de manera pormenorizada y con “un modus operandi que revelaba la existencia de un grupo organizado”, ya que se desplazaban desde Almería en dos vehículos matriculadas en Italia, Portugal o España, y, mientras uno de ellos era utilizado para cometer el presunto delito, el segundo realizaba labores de vigilancia para advertir de la presencia de controles de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

El primer ataque lo cometieron la noche del 21 al 22 de noviembre de 2016 en Cózar, donde tras viajar desde Níjar (Almería), rompieron la puerta de entrada de dos casetas de la finca Casa del Monte, donde se apoderaron de dos motores de riego, valorados cada uno de ellos en más de 4.000 euros.

Esa misma noche se dirigieron posteriormente a la finca Carboneros, ya en el término de Almedina, en la que rompieron la puerta de la caseta de riego y desmontaron el motor, si bien el robo se frustró cuando comprobaron que la furgoneta se había atascado en el barro y no podían moverla. Tuvieron qeu huir tras quemar el vehículo.

Pasados cuatro meses, en la madrugada del 29 al 30 de marzo de 2017, los cuatro imputados volvieron a las andadas, y tras comunicarse a través del teléfono entraron a la fuerza en cuatro fincas agrícolas de Manzanares.

Iniciaron el recorrido en una casa del paraje Molino Chico, donde destrozaron la cerradura de la puerta y dentro se apoderaron de cuatro gallos de raza americana, un fregadero metálico de acero Inoxidable y dos bicicletas infantiles.

A los pocos minutos, se dirigieron a otra explotación ubicada en la carretera de Manzanares a Arenas de San Juan, y se hicieron con un motor de riego, tasado en 3.725 euros, causando otros daños en la caseta y bancada del motor, y en la instalación eléctrica.

También visitaron otras dos fincas en el paraje de Don Diego, en las que arremetieron contra las vallas, y se llevaron de forma violenta sendos grupos eléctricos.

A su vuelta a Níjar fueron seguidos por agentes de la unidad USECIC de la Guardia Civil de Ciudad Real, al igual que en el último viaje que realizaron a la provincia el 31 de marzo antes de ser detenidos. Esta vez visitaron tres fincas en el término de Valdepeñas, donde sustrajeron motores de riego, cableados eléctricos, una radio/CD, menaje de cocina y distintas herramientas como una radial  o una manguera enrollable.

Y cuando se disponían a volver y fueron interceptados por la Guardia Civil, iniciaron la huida sin obedecer a las señales acústicas y luminosas para que se detuvieran. Todo lo contrario, ya que el conductor de la furgoneta realizó peligrosas maniobras en plena autovía A-4, incluso embistió su vehículo contra el de la Guardia Civil con los agentes dentro.

Más de 30 años de prisión

Para los cuatro acusados el Ministerio Público pedirá en el juicio señalado para los días 6, 7, 8, 20 y 21 de noviembre, un total de 31 años y siete meses de prisión.

En concreto, todos ellos están acusados de pertenecer a grupo criminal, para el que les piden un año y dos meses a cada uno, E.M.H. está imputado por un delito de robo continuado, con fuerza en las cosas respecto de instrumentos de explotación agraria, para el que solicitan cuatro años de prisión, además de considerarse autor, junto a C.S. y S.D., de robo continuado en casa habitada, con una pena de 5 años de cárcel para cada uno.

Por su parte, R. F. se enfrenta a cuatro años y dos meses de prisión por un delito de robo continuado en casa habitada con la agravación de recaer sobre instrumentos de explotación agraria, mientras que C.S. también está acusado de un delito de conducción temeraria, y se enfrenta a un año y un mes de prisión.

Todos ellos podrán ser expulsados del territorio español por ocho años cuando cuamplan un tercio de la pena.

El fiscal también solicita una indemnización global de más de 33.000 euros como responsabilidad civil.