El director de las Tablas descarta incendios: “Las 70 hectáreas encharcadas están en el área de turberas”

Zona de turberas, todavía con agua, en el parque nacional de las Tablas de Daimiel / Elena Rosa

Zona de turberas, todavía con agua, en el parque nacional de las Tablas de Daimiel / Elena Rosa

Tablas de Daimiel/ Sequía / Elena Rosa

Carlos Ruiz de la Hermosa dice que la autocombustión de turberas que se ha detectado está diez kilómetros del parque, cerca del Molino de Zuacorta. La posibilidad de un trasvase sigue sobre la mesa

Las Tablas de Daimiel no están ardiendo  ni corren peligro de autocombustión, como en el último incendio de turberas del verano de 2009. “Tenemos setenta hectáreas de superficie encharcada en lo que se conoce como la madre vieja del Guadiana, la zona de turberas del parque. La lámina de agua impide esos incendios”, afirma el director del parque nacional Carlos Ruiz de la Hermosa.

Los incendios de turba que se han localizado en las inmediaciones del humedal están a mucha distancia, “diez kilómetros”, dice, en el Molino de Zuacorta, el mismo paraje en el que aparecieron afloramientos de agua en el invierno de 2012, la última vez que hubo recarga de agua importante en los acuíferos del Guadiana.

La zona lleva ardiendo cuarenta años

Ocho años después de los ‘ojillos’ de Zuacorta o el Rincón, la vegetación bajo el subsuelo está seca y ha empezado a arder, nada raro en este humedal. “Los incendios de turberas son frecuentes en este ecosistema, toda esta zona lleva ardiendo cuarenta años cuando se dan las condiciones, de hecho hay carteles de la Confederación a lo largo del cauce del Guadiana advirtiendo del peligro de incendios de turba”.

El trasvase sigue sobre la mesa

Que las Tablas no ardan no significa que la situación del humedal no sea delicada. El pasado mes de octubre la comisión mixta solicitó un trasvase de emergencia a la comisión de explotación del Acueducto Tajo-Segura que no se tomó en consideración: “Esa petición sigue sobre la mesa”, remarca Ruiz de la Hermosa.

El patronato rector del parque nacional de las Tablas de Daimiel se reunirá en las próximas semanas.

Qué son las turberas

Las turberas son humedales formados por acumulación de turba, un material resultado de la descomposición parcial de restos orgánicos –mayoritariamente de origen vegetal. Esto se debe a la existencia de condiciones que limitan la mineralización de la materia orgánica, tales como la baja disponibilidad de oxígeno por encharcamiento, las bajas temperaturas o la presencia de substratos muy pobres en nutrientes, explica en su página web el Ministerio para la Transición Ecológica.

El mantenimiento de estas condiciones, muy en particular del encharcamiento, determina la formación y pervivencia del hábitat. Por ello, las turberas suelen encontrarse en áreas de abundante pluviometría (con baja o moderada estacionalidad) y bajas temperaturas, o en áreas donde la capa freática se mantiene en o cerca de la superficie del terreno durante la mayor parte del año.