Las visitas a las Tablas de Daimiel, en caída libre en el peor invierno del parque de la última década

Observación de grullas en las Tablas de Daimiel, la única actividad que atrae público este invierno / Destinos Manchegos

Observación de grullas en las Tablas de Daimiel, la única actividad que atrae público este invierno / Destinos Manchegos

Han perdido un 25% de visitantes en enero con respecto al año pasado, que ya fue malo con 40.000 turistas menos. “Como no metan agua al desastre ambiental se unirá el económico”, se lamenta el presidente de la asociación turística de Daimiel

El parque nacional de las Tablas de Daimiel, el humedal que representa el último ecosistema de tablas fluviales de Europa, se deseca de visitantes al tiempo que lo hace de agua en este invierno en el que la falta de lluvias acentúa los problemas de sobreexplotación de los acuíferos del Guadiana y de sequía del parque.

Con solo 74 hectáreas encharcadas, el año ha comenzado con un 25% menos de visitantes –datos  de enero de las empresas que se encargan de las visitas guiadas-, un 21% inferior a la media de los últimos cinco años. Y esto después de cerrar 2019 con 150.000 visitantes, 40.000 menos que el año anterior, según los datos oficiales del parque.

Visitantes de las Tablas de Daimiel observando las grullas que todavía quedan en el parque hasta finales de mes / Destinos Manchegos

Visitantes de las Tablas de Daimiel observando las grullas que todavía quedan en el parque hasta finales de mes / Destinos Manchegos

“Menos mal que quedan grullas”

“Y menos mal que todavía quedan grullas, que es lo que ofrecemos al público que paga por hacer la visita guiada al humedal,  cuando se vayan a finales de este mes no sé qué vamos a ofertar”, señala Jesús Pozuelo, de Destinos Manchegos, la empresa que junto a Caminos del Guadiana y Natura Indómita tienes asignadas las visitas guiadas en vehículos.

Agua y visitas están ligadas al humedal. En la reunión del jueves del patronato quedó claro: “La afluencia de visitantes está estrechamente relacionada con el nivel de encharcamiento del parque nacional”, dice la nota oficial del pleno en el que se aprobó por amplia mayoría solicitar una derivación de 20 hectómetros cúbicos de agua del Trasvase Tajo-Segura.

“Como no metan agua al desastre ambiental se unirá el económico”, subraya Pozuelo, que preside la Asociación Turística Tablas de Daimiel, el colectivo de los empresarios de hostelería de la localidad. “La sequía del parque nacional nos está afectando muy negativamente, no solo a las empresas de guías sino también a los alojamientos, que dependen en un 70% de los visitantes a las Tablas y a los restaurantes y bares, aunque en menor medida, un 30%”, añade.

Apelan a la “sensibilidad” de los responsables del Trasvase

Pozuelo, que admite que le incomoda que empiecen a circular las noticias de que las Tablas están secas (a veces más exageradas de la realidad), no tiene más remedio que admitirlo ahora, y apela a la sensibilidad de los responsables del Trasvase Tajo-Segura: “Tienen que tomar conciencia de la situación de emergencia que atraviesa el parque, no solo por la degradación en la conservación, sino por la afección a la economía turística de la comarca, con la consiguiente pérdida de empleo”.

Las Tablas de Daimiel no han pasado por un invierno tan malo desde el final de 2009, cuando llegó el último trasvase de agua del Tajo (en ese caso por la Tubería de la Llanura Manchega), después del incendio de turberas de aquel verano. “Pero no se completó porque entonces empezó a llover de forma excepcional, y no parece que vaya a ser el caso ahora”, argumenta.

Los empresarios de turismo de Daimiel están por el trasvase y recalcan que la posibilidad de recurrir a la batería de pozos que se construyeron hace diez años “solo sirve para que no se incendien las turbas, no para encharcar el parque”.

Las Tablas, siempre una visita interesante

No obstante Pozuelo recomienda visitar el parque. “Con agua o sin ella los visitantes que deciden acercarse hasta las Tablas de Daimiel utilizando los servicios guiados se marchan con una opinión muy positiva. Descubren las zonas encharcadas que albergan la mayor concentración de fauna y conocen de primera mano la problemática del humedal, desde la raíz pasando por las soluciones a corto y medio plazo. Eso les enriquece y lo valoran”.

En este invierno las visitas guiadas  que ofrecen otras actividades, al margen de los senderos abiertos al público y gratuitos, están focalizadas en la observación de las grullas, al menos en lo que respecta a Destinos Manchegos, “pero ya se van y no sé cómo andaremos de aves nidificantes con tan poca agua”.

De momento no ha habido ninguna reacción oficial de la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura al respecto de esta nueva petición de las Tablas, que en octubre, cuando la hizo la Comisión Mixta de Parques Nacionales, ni siquiera se tomó en consideración.