Los fundadores de Alquimia señalan que la única forma de continuar con la actividad empresarial era a través de la empresa Quidam 21

Carlos Monteagudo Ciudad Real
José Francisco N.M. declarando como acusado este martes en la Audiencia Provincial / Elena Rosa

José Francisco N.M. declarando como acusado este martes en la Audiencia Provincial / Elena Rosa

Los tres acusados se han defendido diciendo que usaban la empresa Quidam 21, en pleno concurso de acreedores, "para no perder clientes" y ser el único método de continuar trabajando.

José Francisco N.M., socio fundador de la empresa Alquimia Soluciones Ambientales S.L., un proyecto de innovación empresarial auspiciado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), y administrador único de la empresa Quidam 21 S.L., ha reconocido este martes en la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Ciudad Real que la única forma de que la empresa Alquimia “saliera para adelante” era a través de Quidam 21.

La Fiscalía solicita cuatro años y medio de prisión para los tres socios fundadores de esta empresa, considerándolos como autores de un presunto delito de insolvencia punible, por lo que también solicita indemnizaciones que rondan los 300.000 euros, que deberán reintegrar “a la masa de acreedores”. Además, pide la pena de veinte meses de multa con una cuota diaria de 12 euros.

En un juicio, en el que los otros dos socios fundadores, María Lourdes R.M. y Samuel S.B., también han declarado como acusados, José Francisco N.M. ha señalado que usaba a la empresa Quidam para prestar servicios a través de Alquimia. En un contrato firmado en mayo de 2012 entre Alquimia y Quidam, José Francisco ha reconocido que éste servía para prestar servicios de gestión de residuos entre ambas empresas. “Alquimia captaba a un cliente, éste enviaba sus residuos químicos a Alquimia, y facturaba a través de Quidam”, ha indicado. Hecho que el Ministerio Fiscal lo ve con “efecto defraudatorio”.

Los tres acusados este martes en la Sección 1ª de la Audiencia Provincial / Elena Rosa

Los tres acusados este martes en la Sección 1ª de la Audiencia Provincial / Elena Rosa

Así mismo, el propio José Francisco ha reconocido que los trabajadores de Alquimia cobraban desde Quidam, ya que se hizo lo “indecible para salvar a la compañía”, después de que la empresa entrase en concurso de acreedores en septiembre de 2012.”Si el dinero entra en Alquimia estando en concurso de acreedores y teniendo un embargo, pues mi obligación como empresario es pagarles a los trabajadores. Si hubiese ingresado el dinero en Alquimia teniendo la orden de embargo de la Seguridad Social, mis trabajadores no cobran”. En este sentido, ha comentado que “puso todos los medios para avalar a Alquimia” y lo hizo con avales que alcanzaron los dos millones de euros.

Por su parte, María Lourdes R.M, como directora del centro de I+D, ha explicado, a instancias de la Fiscalía y de la acusación particular, que Quidam era una “empresa intermediara” ente Alquimia y sus clientes.

Por otro lado, Samuel S.B., como director contable de Alquimia, ha admitido que controlaba los costes entre ambas empresas y las facturas que emitía Quidam a Alquimia. Así mismo, ha señalado “no recordar” que estas dos empresas se prestasen algún servicio entre ellas, al igual que no recordaba que Quidam prestó dos millones de euros, en avales, a Alquimia.

Algunos testigos reconocen haber cobrado la nómina por parte de Quidam

Por la primera sesión de este jucio también han pasado seis testigos que fueron trabajadores de Alquimia. La mayoría de ellos han reconocido estar “al día de pagos” tras su despido, así como que después de 2012, muchos de ellos recibían la transferencia de la nómina en sus cuentas bancarias desde la empresa Quidam, si bien, la nómina “en papel” estaba emitida por Alquimia.