Despedida ‘indignada’ en el aeropuerto de Ciudad Real

Una veintena de miembros del 15-M toman el aeropuerto coincidiendo con la marcha de Vueling y el cese de vuelos comerciales. ¿Y ahora qué?: los últimos pasajeros lo lamentan

Belén Rodríguez
CIUDAD REAL

Desde desmantelarlo y “devolverlo a la naturaleza”, hasta “convertirlo en un gran plató para películas de zombis”, esas son algunas ideas que plantearon hoy la veintena de ‘indignados’ que tomaron el aeropuerto Central Ciudad Real para despedir, a su manera, el cese de los vuelos comerciales.

La marcha, que levantó más expectación mediática que movimiento de ‘indignados’ (‘estamos exhaustos después de la movilización del 15-O’, dijeron’) partió a pie desde Ciudad Real para tomar la infraestructura y denunciar “la especulación” y el “derroche de dinero público”.

“Los socios no han perdido casi nada en esto y el aeropuerto está en concurso de acreedores, y mientras tanto con todo ese dinero no se invierte en educación y la Universidad de Castilla-La Mancha está en una situación catastrófica”, dijeron.

Con razones como esa el movimiento 15-M tomó el Central, en el que pretendían pasar la noche, coincidiendo con la llegada del vuelo VY1999/IB5869 de Barcelona de las 14.15 que despegó hacia allí de nuevo a las 14.45 con 40 pasajeros a bordo. Fin de las operaciones de la compañía de bajo coste Vueling en el Central, que, en la práctica no está cerrado, aunque ahora se suma un nuevo elemento de zozobra: ya no hay actividad comercial y el proceso concursal sigue.

Mientras los indignados se plantaban en la zona de embarque y coreaban consignas como “no hay aviones para tantos chorizos”, los pasajeros que estaban a punto de tomar el último vuelo a Barcelona de Vueling lamentaban que esto tuviera que terminar así.

“Es una gran putada”, comenta sin cortarse Concepción Guerra. De la provincia aunque afincada en Barcelona viene con frecuencia junto a su marido para visitar a sus hermanos. Desde que hay vuelos a Ciudad Real ha volado y destaca la comodidad que supone hacerlo en hora y media. Además se da la circunstancia de que esta misma pasajera, que apuraba el tiempo hasta el despegue tomando un refresco con su familia también voló en el primer vuelo que salió del aeropuerto de Ciudad Real a Barcelona con pasajeros. “Lo abrimos y lo cerramos, una pena”. “Yo espero que entre todos tendréis que reabrirlo, sería una pena que esto se desmantelara. No puede ser”, opina esta pasajera.

De Ciudad Real a Barcelona salió también ‘Loren’, vecina de Ciudad Real y casada con un barcelonés que viaja con frecuencia a la ciudad condal. “Hemos usado el aeropuerto dos o tres veces al año y muy bien”; a la pregunta de si entiende el cese de la actividad comercial no sabe muy bien que contestar: “Veo el billete muy barato y no veo gente, a mí no mes salen los números”, y su marido asegura que es de la misma opinión, aunque cuando hablan del servicio todo son elogios, “cuando hemos volado todo ha ido muy bien… nos da un poco de pena”.