El nuevo obispo de Ciudad Real, monseñor Abilio Martínez Varea, que el pasado lunes estrenó los ‘Desayunos de Lanza’, ha presentado el Día de la Iglesia Diocesana 2025 que tendrá lugar el próximo domingo 9 de noviembre y que este año tiene por lema ‘Tú también puedes ser santo’.
Monseñor ha indicado este jueves en rueda de prensa que lo que se pretende es que la próxima jornada de la iglesia diocesana, sea “un día de oración por la iglesia diocesana, con el fin de que nos ayude a valorar que formamos parte de ella”.
Asimismo, ha señalado que el Día de la Iglesia Diocesana debe servir para “que suba y aumente la corresponsabilidad de los bautizados, lo que significa que todos somos miembros activos de la Iglesia y que dentro de la misma no hay miembros cuya labor sea la de no hacer nada, sino que estamos llamados a una corresponsabilidad, dentro de la cual también entra el sostenimiento económico de la iglesia por parte de los bautizados y de los fieles”.
Dos importantes mensajes para este día
El obispo ha recordado que el mensaje para este día tan importante para la Iglesia y para la diócesis de Ciudad Real es el de “tú también puedes ser santo”. Sobre este lema el obispo de Ciudad Real ha querido lanzar dos mensajes como “que hay una vocación universal a la santidad para todos los bautizados y para todos los miembros del pueblo de Dios que peregrina en Ciudad Real”, y que, dicha llamada a ser santos “hay que realizarla en lo cotidiano y en la vida ordinaria, que es donde tiene lugar el encuentro de Dios”.
Durante su intervención monseñor también ha explicado que la iglesia diocesana es “una comunidad dirigida, guiada y pastoreada por un obispo, donde tienen lugar las parroquias, los movimientos, las asociaciones, las comunidades de vida consagrada, etc.”.
Desde su punto de vista, “todo este tipo de realidades parroquiales, de asociaciones, movimientos y de vida consagrada tiene sentido porque se enmarcan dentro de una iglesia diocesana, que es un territorio guiado por un obispo”.
Don Abilio ha querido aprovechar la oportunidad para dar las gracias a todos los sacerdotes que “entregan su vida en los rincones de Ciudad Real, dentro de una provincia muy extensa y en donde tienen que recorrer muchos kilómetros para realizar la atención pastoral y el servicio evangelizador”. También ha puesto en valor el trabajo realizado por los religiosos y religiosas de la diócesis de Ciudad Real que “con su oración y testimonio alimentan y sostienen la vida de nuestras comunidades”, así como la labor desempañada por los laicos que “llevan el Evangelio a los diversos ámbitos de la vida”.
Por su parte, el ecónomo diocesano, Jesús Álvarez, ha señalado que con el lema de ‘Tú también puedes ser santo’ “reconocemos que todos estamos llamados a la santidad en la vida ordinaria, en nuestras familias, en el trabajo, en el servicio a los demás, en la participación activa en la vida de la iglesia y en la sociedad”, añadiendo que “la santidad va unida a vivir la fe con alegría, a ser todos partes de la iglesia y a ser fuente de vida y de esperanza para el mundo”.
Según Álvarez, cada cristiano “contribuye con el testimonio de su vida y su santidad para hacer un mundo mejor en el compromiso con los hermanos más necesitados y con aquellos a los que Dios mira con especial predilección”.
Desde su punto de vista, “el Santo Padre nos invita en este día a hacer memoria agradecida de los santos, beatos, venerables y siervos de Dios que han florecido en nuestras iglesias particulares, testigos de que la santidad es posible en cada tiempo y en cada lugar”.
A su vez ha indicado que muchas de las realidades con las que los ciudadanos conviven o se encuentran en sus pueblos y ciudades, “tuvieron su origen en hombres y mujeres de fe. El inicio de la psiquiatría, con San Juan de Dios o el compromiso de la promoción de la mujer con Santa María Micaela, son dos ejemplos claros de ello”.
Jesús Álvarez ha apuntado que, en la diócesis de Ciudad Real, el origen de los seminarios y de la necesidad de la formación de los sacerdotes “está claramente unido a las reflexiones e indicaciones de Santo Tomás de Villanueva o a la importancia de la entrega de la vida en tantos mártires y en tantos hombres y mujeres anónimos de nuestra tierra”.
Por todo ello considera que “la santidad es el rostro más bello de la iglesia”.
Resultados económicos de la diócesis de Ciudad Real
Finalmente, Susana Oviedo ha procedido a dar cuenta de los resultados económicos de la diócesis de Ciudad Real, desgranando los recursos que se han invertido en “llevar a cabo la extensa labor de la iglesia en la provincia de Ciudad Real” y que abarcan a parroquias, arciprestazgos, administración diocesana, casa sacerdotal, seminario diocesano, el instituto de teología, Cáritas diocesana, Manos Unidas y otras asociaciones de ámbito diocesano.
A este respecto ha contado que la Iglesia diocesana de Ciudad Real “hace públicas sus cuentas con total transparencia y responsabilidad”, indicando que este ejercicio de rendición de cuentas a la sociedad «se entiende como un derecho recíproco, tanto para la diócesis como para los fieles de la sociedad”.
Susana Oviedo ha explicado que en el ejercicio 2024 los ingresos ordinarios de la diócesis de Ciudad Real ascendieron a más de 21,8 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,5% respecto al año anterior (2023)”, añadiendo que este aumento “se debe principalmente a la generosidad de los fieles, que han aportado más de 7,7 millones de euros y a la asignación tributaria del Fondo Común Interdiocesano, que ha alcanzado 4,3 millones”.
Ciudad Real, a la cabeza de las provincias españolas que marcan la ‘X’ en la casilla de la iglesia en la renta
También ha recordado que el Fondo Común “es el que se recibe de la Conferencia Episcopal Española por la ‘X’ de la Iglesia y que se marca al hacer la declaración”. Llegado a este punto, Oviedo ha puesto en valor como, una vez más, “Castilla-La Mancha lidera a las comunidades autónomas en ‘X’ marcadas a favor de la Iglesia, mientras que, desde que empezó la asignación tributaria, la diócesis de Ciudad Real sigue siendo la primera de España, con un 50,70% de las declaraciones presentadas”.
Por otra parte, ha señalado que “también se han generado ingresos por servicios, subvenciones públicas y privadas y actividades patrimoniales, que en conjunto han superado los 9 millones de euros. Estos recursos nos han permitido sostener y ampliar nuestras acciones pastorales, asistenciales y educativas”.
Capítulo de gastos
En relación al capítulo de gastos, Oviedo ha explicado que se han incrementado en un 5% con respecto al ejercicio anterior, indicando que “en total han sido de más de 21 millones de euros”. De esta manera, la mayor parte de la aplicación de los recursos ha ido dirigida a las acciones pastorales y asistenciales, con una cifra que supera los 9,2 millones de euros. Por su parte, las actividades pastorales han supuesto casi 4,3 millones de euros, mientras que las asistenciales 4,1 millones de euros, “abarcando la acción que desarrollan Cáritas Diocesana y Manos Unidas con familias, migrantes, familias sin hogar, personas sin hogar y con adicciones, es decir, con ayudas directas a personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social”.
En cuanto a la retribución del personal que presta servicios para la Iglesia en la diócesis y la dotación al clero diocesano, durante 2024 ascendió a más de 7,3 millones.
En conservación de edificios y gastos de funcionamiento se han superado los 3,4 millones, siendo una partida que, según Oviedo “garantiza el mantenimiento y el funcionamiento en buen estado de los templos, muchos de los cuales se encuentran en zonas de despoblación y que tienen muy pocos recursos”.
Asimismo, ha indicado que también se han realizado gastos extraordinarios por 793.000 euros en programas de rehabilitación de templos.
Capacidad de financiación
Por todo ello, ha destacado que la diócesis de Ciudad Real ha cerrado el ejercicio con equilibrio presupuestario, alcanzando una capacidad de financiación de más de 1,1 millón de euros, lo que “permite a la Iglesia de Ciudad Real afrontar el futuro con responsabilidad y sostenibilidad”.
