Diálogo de versos entre Antonio Machado y Juan Alcaide en la 45 Limoná de Versos

Noemí Velasco Valdepeñas
Cartel anunciador de la 45 Limoná de Versos Alcaidianos / Lanza

Cartel anunciador de la 45 Limoná de Versos Alcaidianos / Lanza

El Grupo Artístico-Literario El Trascacho de Valdepeñas enlazará este viernes versos de Juan Alcaide y Antonio Machado en la XLV Limoná de Versos Alcaidianos, una de las actividades culturales más significativas que organizan a lo largo del año. Desde su primer libro, el poeta más señalado de Valdepeñas no ocultó su pasión por la obra del más joven de la Generación del 98, que incluso llegó a prologar uno de sus libros, 'Llanura'

Los versos de Juan Alcaide volverán a envolver a los amantes de la cultura de Valdepeñas en la travesía poética organizada como cada año por el Grupo Artístico-Literario El Trascacho de Valdepeñas. La bodega de la calle Buensuceso acogerá este viernes, a las diez de la noche, la XLV Limoná de Versos Alcaidianos, que en esta edición dialogará con la obra de Antonio Machado.

Integrante de El Trascacho, Julián Gómez explica que a lo largo de una hora realizarán un “pluma a pluma” entre los dos poetas. Juan Alcaide ya elogió al más joven de la Generación del 98 en su primer libro, ‘Colmena y pozo’, publicado en 1930 cuando apenas tenía veintitrés años. Julián Gómez indica que, en este libro, el autor “compone muy parejo a la poesía de Antonio Machado y no oculta su pasión por el autor”, que en 1933 fue el prologuista de ‘Llanura’.

La primera parte de la Limoná de Versos estará dedicada a Antonio Machado y la segunda a Juan Alcaide, musicalizada por Paco Ballesteros, profesor de música y director de orquesta. Además, el representante de El Trascacho indica que habrá una parte central con una joven cantautora que ha puesto música a dos de los poemas del poeta de referencia en Valdepeñas, perteneciente a la Generación del 36.

Los versos de Federico García Lorca, Gerardo Diego y Miguel Hernández también han pasado por la Limoná de Versos Alcaidianos, que tuvo su origen en los años 70. Julián Gómez recuerda que la bodega propiedad del fundador de El Trascacho, Andrés Cejudo, “recrea la atmósfera de las primeras limonadas, cuando un grupo de ocho o doce amigos se reunían para disfrutar de la limoná manchega en un brevísimo recital en torno al busto de Juan Alcaide”. Ahora reúnen a unas 200 personas y siempre hay rostros nuevos.

La cardencha, los parias de la tierra y la luz

En el aniversario de su muerte, Julián Gómez recuerda que Juan Alcaide ha sido “el autor en verso más señalado y notable de Valdepeñas”, un autor “costumbrista, que recreaba el campo, la tierra, la luz, el viñedo y la cardencha manchega”. El cardo es un elemento cargado de simbolismo, pues “muestra el paisaje hostil de La Mancha”, y según comenta, “esa flor amoratada, envuelta en pinchos, describe los versos desgarrados de Juan Alcaide”.

Llena de contrastes, la poesía de Juan Alcaide da protagonismo a los “marginados”, “a los parias de la sociedad del momento”. Ahí está Martincito, “el tonto del pueblo”, o Gibadito, “un niño deforme”. Personajes del estilo están en todos los libros de este poeta “que llora a través de sus versos”, pero que está al mismo tiempo lleno de luz y que en ocasiones está lleno de positivismo. “Es el Joaquín Sorolla de la poesía”, dice Gómez.

De Valdepeñas al mundo

Pegado a lo local, la tierra, el paisaje y la tradición cultural manchega, Juan Alcaide quedó fuera de los circuitos culturales más importantes del país, fue un autor “local y localista” que alcanzó relevancia más allá de Valdepeñas tras su muerte, en 1951 cuando apenas tenía 44 años. La asociación Amigos de Juan Alcaide, impulsada por algunos de sus alumnos, fueron los responsables de poner fin al olvido de su obra.

A raíz de la publicación de su último libro por Emilio Ruiz Parra, ‘La octava palabra’, en 1953, el poeta Vicente Aleixandre lamentó que un poeta de tal dimensión no fuera conocido más allá de su tierra chica. En los años 90 también salió publicada la reedición de ‘Mimbres de pena’ en Argentina, uno de sus libros más importantes y que es un homenaje a Federico García Lorca a raíz de su asesinato por el bando nacional durante la Guerra Civil española.

En 2001, una de las editoriales más importantes de España editó una antología de sonetos,’50 años, 50 sonetos’, e incluso El País dedicó un artículo en el 25 aniversario de su muerte en 1976, cuando el periódico recién había echado a andar. Además, los Amigos de Juan Alcaide se han ocupado de mantener a flote el Premio Internacional de Poesía Juan Alcaide de Valdepeñas desde la década de los años 80.