Dr. Javier Mediavilla: “Gracias a las vacunas hay un gran número de enfermedades que ya no vemos en las consultas”

Lanza Ciudad Real
El Dr. Javier Mediavilla durante su intervención.

El Dr. Javier Mediavilla durante su intervención.

Charla en las Jornadas de Divulgación Sanitaria 2019

En la actualidad muchos padres dudan de la efectividad de las vacunas o tienen miedo a sus efectos secundarios. Sin embargo, tal y como explica el Dr. Javier Mediavilla, pediatra, “a día de hoy hay un gran número de enfermedades que ya no vemos en la consulta, o que incluso compañeros jóvenes no sabrían diagnosticar porque nunca las han visto y eso es gracias a las vacunas, sin ninguna duda”. Aun así es incuestionable el incremento de los movimientos antivacunas. “En realidad, -opina Mediavilla-, nacieron hace dos siglos años, cuando salió la primera vacuna.

Hoy en día es más llamativo porque cuentan con el apoyo de las redes sociales y su poder de difusión”. La solución es sencilla, según el doctor: “Lo que hay que hacer es concienciar a la gente sobre la utilidad de las vacunas y resolver las dudas a quien la tenga. Tenemos que tener en cuenta que los integrantes de estos movimientos buscan el bien de sus hijos, no ponen las vacunas porque tienen muchas dudas u opiniones preformadas pero está claro que buscan su bien. Estas personas recurren a argumentos que debemos saber rebatir para educar a la población”.

Eso fue precisamente el objetivo de la charla coloquio “Mitos y realidades de las vacunas” que impartió el Dr. Mediavilla en el Colegio de Médicos de Ciudad Real, enmarcadas en las Jornadas de Divulgación Sanitaria que este año celebran su sexta edición. Estas sesiones nacieron con el objetivo de mejorar la salud y la calidad de vida de la población y crear espacios de encuentro entre profesionales y ciudadanos.

Hay enfermedades que creíamos erradicadas y que al dejar de vacunar han vuelto a aparecer y las consecuencias son graves. “Se están viendo casos por ejemplo de sarampión o rubeola que llevábamos años sin ver. Que muera una niña por difteria porque no estaba vacunada es tremendo. Evidentemente, no se puede obligar a vacunar entre otras cosas porque está demostrado que los movimientos antivacunas se reafirman. Nuestro papel no es obligar sino informar, formar y ofrecerle los argumentos que les hagan decantarse por la mejor opción”.

Explica el doctor que hay que convencer con argumentos. Por ejemplo para no vacunar los padres esgrimen la presencia de mercurio en las vacunas, que provocan autismo, o la presencia de aluminio. “En España ninguna vacuna lleva mercurio, así de claro. Si lo llevara, como en el pasado, no hay evidencia de que pueda ofrecer daños a un niño vacunado. El miedo al autismo responde a un falso estudio que, aunque fue rectificado por su falsedad, sigue haciendo daño. La cantidad de aluminio es siete veces inferior que la que está presente en la leche materna. En resumen, hay un argumento científico para cada duda que hay que saber transmitir. Es verdad que una vacuna de cada millón produce una reacción anafiláctica, pero hay que valorar lo que eso supone en bien de la salud de población en general”.