El calor sin precedentes con el que ha comenzado el mes de octubre de 2023 en toda España, se suma en Ciudad Real a la falta de lluvias y la sequía que arrastramos desde 2019; y al tercer peor inicio del año hidrológico en veinticinco años, con 73 hm³ embalsados, el 18% de la capacidad máxima de la cuenca alta del Guadiana.
“El año hidrológico 2022-2023 empezó muy mal, con unas reservas de 64 hectómetros cúbicos, el 16% de la máxima capacidad y el balance final no es mucho mejor. Hemos empezado el nuevo año hidrológico (1 de octubre a 30 de septiembre) con 73 hm³ embalsados”, explica el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana Samuel Moraleda.
“Las lluvias solo tuvieron incidencia para la recarga de los embalses con la borrasca Efraín, en diciembre, en esa primera quincena del mes se hicieron prácticamente todas las aportaciones de agua de las que ha ido tirando la cuenca este año”, reconoce Moraleda.
112 hm³, el máximo de agua del año hidrológico en la cuenca
Ni las lluvias de mayo-junio, ni la dana de septiembre tuvieron la repercusión que cabría esperar en un año que define como “errático e irregular” para la recarga, tanto de las aguas superficiales como subterráneas. “El máximo volumen de agua embalsada en la cuenca alta durante el año han sido 112 hm³, el 28% de nuestra capacidad. Y con eso hemos intentado mantener todos los usos, tanto ambientales como socioeconómicos”.
«En los últimos nueve años siempre estamos por debajo»
Moraleda, que en breve dará cuenta de la situación hidrológica de la cuenca alta del Guadiana en las juntas de explotación y la comisión de desembalse de la semana que viene, describe la situación como “mala”. Con el matiz de que ha habido poca variación, “en los últimos nueve o diez años siempre hemos estado por debajo de los límites de nuestra capacidad máxima de embalse”.
El dato de precipitación media acumulada en la zona oriental del río Guadiana entre el 1 de octubre de 2022 y el 30 de septiembre de este año, 380 litros por metro cuadrado, “es engañoso, ha llovido de forma muy irregular, salvo en diciembre en todos los meses hemos estado por debajo de la precipitación media”.
Los tres peores inicios de año hidrológico
Tres de los peores inicios de año hidrológico en la cuenca alta del Guadiana en los últimos veinticinco años se concentran en el último lustro. En 2022, el pasado, los pantanos almacenaban 64 hm³; en 2018, otro año en el que casi se toca fondo, 70 hm³ a 1 de octubre, y este año 73 hm³.
“El otoño ha empezado muy mal, aunque tenemos predicciones que nos hablan de un otoño cálido y húmedo. Iremos tomando medidas en función de la evolución de las precipitaciones. Ahora tenemos que esperar”.

